Economía

 

¿Baja la inflación? 21.06.2017

¡Suben los precios!

Gobierno y formadores de precios sentados del mismo lado para que paguen siempre los mismos. Celia González y una mirada desde adentro de la Villa 21/24.

¿Pero es verdad, como dice Macri, que el gobierno está controlando la inflación? Para desmentirlo, esta semana y a poco de que el presidente y sus propaladoras massmediaticas se jactaran del escaso descenso que exhibió la inflación de mayo, se conoció un dato demoledor cuando supermercados recibieron las nuevas listas de precios.

La cosa parece ser clara, cae la demanda interna pero se sigue aumentando precios para mantener la tasa de ganancia y maximizarla, lo que conlleva más presión sobre el salario, claro está, en el caso de los trabajadores que aún lo perciben.

Así las cosas, esta nueva oleada de remarcaciones se registra, fundamentalmente, en rubros sensibles al bolsillo popular. Los lácteos y el aceite pican en punta y a ellos se le suman polenta, fideos, galletitas, gaseosas, jugos, conservas de alimentos y artículos de limpieza.

Este nuevo atentado contra el consumo popular, tuvo lugar sólo dos días después de que Macri recibiera al CEO de Arcor, Luis Pagani. En ese encuentro, la foto tuvo que ver con el anuncio de la inversión de 230 millones de dólares que el grupo industrial concreta al adquirir la empresa de envases flexibles Zucamor, con lo que Arcor incrementó su participación en el segmento de los envases integrados con producción de papeles y cartón corrugado.

Mientras Arcor como emblema de la producción de alimentos en el país sigue concentrando e n su posición dominante en el mercado, también impone condiciones y, como queda claro, quienes deben pagar son principalmente los sectores populares.

Y si para muestra alcanza con un botón, en este nuevo aumentazo, Arcor incrementó el precio de sus productos en un promedio del ocho por ciento. Por su parte, Procter lo hizo en un nueve, Peñaflor un diez y Danone un cuatro. Otros que también se sumaron son Quilmes, Coca Cola y Pepsi.

 

A remarcar

En este contexto, ni lerdos ni perezosos, las grandes cadenas comerciales salieron al ruedo y, rasgándose las vestiduras, anticiparon que no absorben estos aumentos y los trasladan a las góndolas.

Esta decisión de quienes concentran una parte más que importante de la producción de alimentos y casi la totalidad de los espacios en las góndolas, fue adoptada con la mirada puesta en el aguinaldo.

Pero ante este panorama nadie puede dejar de advertir que el consumo sigue en picada y que mayo significó un nuevo mes de caída de las ventas en supermercados e hipermercados al cerrar con una baja del cinco por ciento interanual.

Un dato que revela la peligrosidad de lo que está pasando es el que da cuenta de que las ventas disminuyeron, incluso, en cadenas que comercializan segundas y terceras marcas y que, por lo tanto, presentan precios más accesibles para el consumo medio y medio bajo. Al respecto, la patronal Asociación de Supermercados Unidos que concurre la misma cantidad de gente pero compra menos y, cada vez más, se inclina por marcas más baratas.

¿Pero cómo se vive esto entre aquellos más pobres? “Ya estamos viendo chicos desnutridos, porque hay familias en las que nadie tiene trabajo”, recalcó Celia González, militante comunista y embajadora honoraria de la ONU quien desde hace más de cuarenta años milita en la Villa 21/24, la más grande de la Ciudad, donde además vive.

“La desnutrición es terrible y como a raíz de esto muchos tienen las defensas bajas la gripe hace estragos y mata” señaló y añadió que “antes en los centros del salud teníamos promotoras con las que trabajábamos todos estos temas, pero ahora se redujeron los recursos por lo que hay cada vez menos personas trabajando, casi la mayoría somos voluntarias de comedores que atendemos, que salimos de urgencia cuando hay que llevar a los a la salita donde, si hay ambulancia, es común que no tenga nafta o no ande”.

Por eso es que con este panorama a nadie debería sorprender que a puro pulmón los propios vecinos sumen nuevos comedores y redoblen la tarea en los que ya existían.

“Familias enteras que traen a los chicos y se quedan esperando a ver si sobra algo y si no hay, si no alcanza, comen de un mismo plato con los chicos”, es una de las escenas cotidianas que con mezcla de bronca y dolor relata Celia.

Esta situación repercute en toda la vida de quienes la padecen. “Esto repercute en la deserción escolar y también en la desnutrición porque las porciones que comen los chicos son cada vez más escasas: las porciones de pollo no se les da como antes, ahora se parte todo y se hace un guiso por lo que el chico no come la cantidad de carne que tiene que comer, por eso avanza la desnutrición”, relata Celia.

Y, es en este contexto donde la mesa está servida para los punteros vinculados al narco. “Los punteros macristas ahora están apurados en abrir las obras públicas porque ahí están el negocio de ellos, no les importa los comedores ni el hambre” puntualiza Celia y sin dudarlo resalta: “estamos como en un estado de abandono, le dejan terreno a la droga y el paco, porque para ellos los pibes sobran”.

Pero pese a esto y a la violencia institucional que avanza, también lo hace la tarea de la Comisión de Derechos Humanos del barrio que desarrolla su actividad desde hace un cuarto de siglo. “En su creación estuvo el Partido”, recuerda Celia y añade, “trabajamos junto a la Iglesia, somos los que estamos aquí metidos con el tema de los jóvenes y aunque hay cosas que sentimos que nos superan, seguimos luchando”.

Ni haciendo bien los deberes 21.06.2017

Morgan bochó a Macri

Pese al esfuerzo gubernamental la consultora financiera Morgan Stanley Capital Investment evitó incluir a Argentina en el índice de mercados emergentes. Para atravesar la border line hay que ajustar todavía más, fue el mensaje.

El lunes, en la licitación mensual de Lebac, el Banco Central sostuvo los rendimientos de las letras de referencia para el mercado en 25,5 y 25,25 por ciento para la de 28 días y 56 días de plazo en cada caso. Así, la autoridad monetaria volvió a reconocer que la recesión persiste, pero también que la receta elegida por el Gobierno ante este escenario donde la inflación sigue trepando es echar mano a las recetas monetaristas clásicas.

Y también el endeudamiento que, esta semana, tuvo su capítulo más bochornoso –al menos hasta ahora- con la toma de deuda a un siglo y con una tasa exageradamente elevada. Pero, como en las películas de Hollywood, en este caso, parece que el crimen no paga, ya que aunque se esmeró en hacer bien los deberes, el Gobierno no logró que la consultora financiera Morgan Stanley Capital Investment (Msci) incluya a Argentina en el índice de mercados emergentes del que saliera allá por 2009 como una reacción a medidas proteccionistas que llevaba adelante el gobierno que encabezaba Cristina Fernández. Ante eso, hoy, la timba financiera respondió con una huída de capital especulativo y con retroceso de los precios en la bolsa.

¿Qué quiere decir esto? El índice que elabora Morgan Stanley, un banco que significativamente lleva el apellido de dos famosos piratas, es tomado como referencia fondos financieros cartelizados que –a veces casi a ciegas- echan mano a sus informes para decidir donde vuelcan parte de sus portafolios.

Tiene tres segmentos, el de las economías confiables –para ellos- en el que están EE.UU., Canadá y la mayoría de países de Europa occidental; los emergentes donde entre otros figuran Brasil y la República Popular China y los que coloca como mercados periféricos, es decir, los que tienen menos chances de recibir inversiones, sobre todo, de mediano y largo plazo.

¿Qué se puede esperar ahora? La respuesta la dio un clásico del establishment. El economista, José Luis Espert, quien hoy se encargó de repetir a quien quisiera preguntárselo que no está sorprendido por la decisión de Msci de dejar a Argentina recluida más allá de la border line. “Argentina ha hecho del gradualismo su religión y acá están los resultados” recalcó con una frase que, en idéntica dirección pero de una forma la menos castiza pronunciara no hace mucho, Carlos Melconian. “Esto se va todo a la mierda”, dijo el ex titular del Banco Nación para exigir más ajuste y que, esta vez, sea lo suficientemente brutal como para que no le queden dudas al Msci y las bandas de financistas mafiosos que representa.

 

Contexto

En este contexto, el trabajo y el salario siguen siendo los grandes reguladores, por lo que nadie puede sorprenderse cuando el Indec pone a la desocupación en las puestas de los dos dígitos, un umbral que ya fue superado, según coinciden diversas fuentes calificadas, sobre todo en los grandes conglomerados urbanos del país.

Al respecto, el secretario de la CTA, Hugo Yasky, fue claro cuando señaló que el empleo “está en caída libre”, tras lo que apuntó que la cifra de trabajadores desocupados supera el 1.600.000, algo que atribuyó, entre otras cosas, a las acciones de gobierno llevadas a cabo durante un año y medio de “ajuste sistemático”.

La luz de alarma que enciende Yasky no es antojadiza. Es que, por primera vez en más de una década, la desocupación en el Gran Buenos Aires escaló a casi el doce por ciento, porcentaje similar a los que se registran en las zonas urbanas de Rosario, Mar del Plata y Córdoba.

Por su parte, los datos de la Ciudad de Buenos Aires se ubican en casi un ocho por ciento de promedio según el Indec y casi del diez de acuerdo a la Dirección de Estadísticas y Censos porteña que, además precisó que en la zona sur de la Ciudad este índice se eleva hasta el 14,3 por ciento.

Asimismo, entre la población activa ocupada, más de un catorce por ciento busca trabajar más horas, pero sin lograrlo. Y, del total de desocupados, el sesenta por ciento son trabajadores menores de treinta años, al tiempo que casi el 46 por ciento 45,7 tiene entre 20 y 29 años.

Ante estas cifras, sin dudarlo Yasky reseñó que “la política de achatamiento salarial y desmoronamiento del poder adquisitivo de la población con ingresos fijos, en un contexto de convivencia entre el flagelo de la recesión y la inflación, llevó a una persistente escalada del desempleo”, tras lo que recordó que durante el primer trimestre de 2015 y de acuerdo a los datos del Indec, la desocupación era del 7,1 por ciento y ahora orilla el diez. Por eso reiteró que es preciso avanzar hacia “políticas públicas que remedien la falta de trabajo”. ¿Pero el panorama está mejorando como destaca el presidente Macri? Ocho de cada diez empresas no planean tomar personal durante el tercer trimestre de 2017, mientras que el cinco por ciento anticipa que va a reducir su planta de trabajadores según se desprende de un relevamiento que hizo la consultora Manpower.

El relevamiento también da cuenta de que cuando se compara los valores con los de idéntico período de 2016, se advierte que las expectativas de contratación mejoran en el sector de Minería, Finanzas, Seguros y Bienes Raíces, es decir, algunos de los pocos ganadores del modelo Cambiemos.

 

 

Si te viera Belgrano... 21.06.2017

Mensaje entre vallas

Para Macri el hambre, la incertidumbre, el dolor y la bronca que provocan las medidas que adopta como presidente son sólo producto percepciones erradas.

“Sé que hay mucha gente que no percibe este camino de mejora” dijo sin ruborizarse el presidente, Mauricio Macri, ayer al encabezar el acto por el Día de la Bandera y tras advertir que “todavía falta mucho”, volvió al slogan de campaña y señaló que Manuel Belgrano “es un verdadero ejemplo de que sí se puede”.

Lo hizo en Rosario cerca del sitio exacto en el que, en febrero de 1812, Belgrano izara por primera vez la que después sería la Bandera Nacional. Claro que, esa vez, Belgrano estuvo rodeado por pueblo que se sumaba al movimiento emancipador que había estallado en Nuestra América con la Revolución de Mayo.

Pero ahora, el acto central realizado por el Día de la Bandera estuvo capturado y vallado. El Gobierno nacional ordenó blindar el Monumento a la Bandera. Policías, gendarmes e integrantes de las Fuerzas Armadas emplazaron un doble vallado que impidió que aquellos que no eran invitados especiales, identificados con una pulsera, ingresaran dentro un perímetro de doscientos metros.

Dentro de esa burbuja, protegido del reclamo popular, Macri aseveró que el gobierno que encabeza ya tuvo “resultados positivos” que, aunque no especificó cuáles fueron ni a quién beneficiaron, resaltó que “nos tienen que servir para renovarnos en la esperanza y comprometernos una vez más a trabajar juntos, porque juntos es cómo vamos a lograr ese país grande”.

Y, con particular descaro, sentenció: “hemos recuperado los puestos de trabajo que habíamos perdido en el último año; hemos puesto en marcha el plan de infraestructura más grande de la historia; hemos recuperado el crédito hipotecario; hemos bajado la inflación”.

 

¡¿Qué?!

Pero la verdad está a la vuelta de la esquina y, si bien es cierto que como tácitamente lo reconoció Macri durante su primer año de gobierno hubo una pérdida –brutal- de puestos de trabajo, es mentira que haya una recuperación en tal sentido y, en esto, coinciden desde fuentes críticas al Gobierno hasta el propio Indec.

Por otro lado, si con lo del “plan de infraestructura más grande de la historia” quiso aludir al Plan Belgrano, lo que está claro es que este programa utilizado como caballo de campaña de Cambiemos durante 2015, al menos hasta ahora, sólo puede exhibir inoperancia y sospechas de corrupción como las que envuelven a su titular, José Cano, rozado por el pedido de coimas a empresarios coreanos por parte dos funcionarios del Plan, Alberto Darnay y Osvaldo Barrañeda. Pero esto no es todo. A un año y medio de Gobierno Cambiemos, hablar de Plan Belgrano es hablar de ejecución cero, incluso en aquellos casos de obras viales, ferroviarias y aerocomerciales que estaban licitadas.

Mientras tanto, lejos de experimentar una recuperación, el crédito hipotecario experimenta uno de sus peores momentos, supeditado abiertamente a la eterna timba financiera que tiene su máxima expresión estatal en la tasa de referencia que fija el Banco Central.

Pero, por excesivamente sínica, la cosa ya se torna ridícula cuando el presidente asevera que “hemos bajado la inflación”. Después de un 2016 donde el Gobierno catapultó la inflación por encima del cuarenta por ciento, el 1,3 anunciado por el Indec para mayo después de un abril del 2,6 y un acumulado en el cuatrimestre inicial que se ubica cerca del diez por ciento, se presenta como un resultado muy modesto como para vanagloriarse como lo hizo Macri.

En un escenario de recesión y feroz contracción de la demanda interna, era previsible la tenue desaceleración experimentada tras el impacto que tuvo el tarifazo del trimestre inicial. De todos modos el índice que suministra el Indec se coloca por debajo de los que fijan otros relevamientos, incluso aquellos afines a La Rosada, que coinciden en que se presenta un panorama para lo que va de aquí a octubre. Pero también señalan que, tras las elecciones, se va a producir un nuevo salto como consecuencia de los aumentos de tarifas ya anunciados para noviembre y diciembre, por lo que la inflación anual, en ningún caso, se colocaría por debajo del 24 por ciento. Como se ve, esto está lejos de la meta del 17 en la que insiste el Gobierno cuyo titular se empeña en festejar que “hemos bajado la inflación”.

PARA CONVENCER A LOS “INVERSORES” 21.06.2017

Y darles un crédito a 100 años (Un Siglo)

Pedro Resels es economista y con particular ingenio explica el alcance de la toma de deuda centenaria impuesta por el Gobierno. Haciendo hincapié en lo evidente, Resels desnuda la verdadera cara de otro negocio del staff de Cambiemos.

En primer lugar hay que encontrar un “inversor” que tenga dinero en exceso, es decir imposible de colocar a una tasa de interés que le “asegure” un buen negocio.

Una vez reunido con el mismo, plantearle las dos alternativas posibles:

  1. Una inversión a 17 años a una tasa del dos por ciento anual con pago anual de intereses y devolución del capital a fin del décimo séptimo (17) año.
  2. Una inversión a un siglo, a una tasa del ocho por ciento anual con pago anual de intereses y devolución de capital recién al final los cien años.

Claro que le explicaría que conviene invertir en la primera que “es más segura” y la inconveniencia de invertir a un plazo donde no sabemos si al final existirá el mundo, el sistema financiero o el dólar.

Una vez convencido tomaría el dinero en las condiciones fijadas en la oferta (a) y, a mi vez, lo invertiría en un bono según la oferta (b).

Acá le preguntaría a Paenza: ¿hice bien? Pero como no lo conozco personalmente sino sólo por lo poco que he leído de él, me atrevo a imaginar su respuesta, según detallo a continuación:

Estimado Falsificador de personas:
Ud. hizo muy bien. Supongamos que compró un bono de $ 1.000 y se aseguró un ingreso anual de $ 80 (8%). Estos ingresos podría colocarlos en “bonos seguros” que le rendirían el 2% anual, que acumularía al primero. Es decir tendría un “interés de interés” o como dicen un “interés compuesto”.
Una parte mínima de ese ingreso anual lo destinaría a pagar los intereses de quien le dio el dinero, (es decir los primeros $ 1000) y que rinde $ 20 (2%) por año.
Luego de 17 años de realizada la operación la situación sería:
  1. Ud. recibió por el “bono a 100 años” la suma $ 1.350 en concepto de intereses.
  2. Ud. le abonó al inversor original por el ”bono a 17 años” la suma de $ 1.350, de los cuales son $ 350 en concepto de intereses y $ 1000 por devolución total del capital.
Y Ud. que ganó?
Sólo quedarse con un bono que por 83 años le asegura $ 80 anuales, que suman $ 6.640.00 y cobrar los $ 1.000 del capital original.
Y todo esto es matemáticas. Pero sólo para cuervos rapaces, llamados también “inversores seriales”.

NOTA: este artículo es pura fantasía. Si lo multiplica todo por 2.800.000 se transforma en la operación GENIAL que hicieron….unos cuantos vivos en mi país.

NOTA 2: MULTIPLICANDO POR 2.800.000

Para convertir original realidad
La inversión original $ 1.000 $ 2.800.000.000
Interés Bono 8% anual $ 80 $ 224.000.000
Interés Bono 2% anual $ 20 $ 56.000.000
Y su ganancia por esta operación será de 83 años a razón de $ 224 millones anuales -o sea un total de $ 18.592.000.000
Más la devolución del capital original $ 2.800.000.000
GANANCIA TOTAL DE LA OPERATORIA ... $ 21.392.000.000

Por supuesto que nuestros “inversores seriales” son muy precavidos y toda la operación la hacen en dólares estadounidenses. O sea que su ganancia final será de 21 mil 392 millones de dólares.

Ultimo comentario: Si Ud. tiene un/a hija/o de 43/48 años le asegura una ingreso para cuando se jubile de un millón 800 mil dólares mensuales. Igual importe recibirá su nieto cuando le llegue la edad de su jubilación.

 

Fantasmas del neoliberalismo

¿Qué es lo inviable?

El modelo económico neoliberal plantea la “inviabilidad” de regiones enteras, incluso provincias, pero oculta que son sus medidas las que destruyen las economías regionales y sumergen en la pobreza e indigencia a millones de personas.

“Políticas neoliberales implica que vuelvan a resurgir fantasmas neoliberales” expresó con contundencia Raúl Toto Galván, secretario de la CTA de Sáenz Peña y referente del Movimiento Campesino de Liberación (MCL) de Chaco acerca de las consecuencias que las medidas de ajuste y endeudamiento tienen sobre provincias con altos niveles de precarización, pobreza e indigencia, como es el caso chaqueño.

En pleno auge neoliberal, durante la década del 90, hubo quienes se animaron a plantear públicamente la “inviabilidad” de provincias que, dentro de la lógica de una economía agroexportadora y de la timba financiera, no encajaban en ese esquema.

En su momento fue Santiago del Estero y, tal como lo sostiene Leo Rosales en el caso jujeño, es de esperar que en cualquier momento los agoreros del ajuste y el recorte planteen lo mismo.

Siguiendo la lógica del capital, Chaco es candidata a ser tamizada bajo ese discurso. En ese sentido, Galván recordó que “en su momento la provincia fue productora de algodón, pero ahora se planta soja en algunos campos y luego, el resto, está destinado a la agricultura familiar de subsistencia”.

Con una industria inexistente, con una economía familiar de subsistencia en el campo y con la mayoría de la población con trabajo formal en el Estado, Chaco no es rentable ni para los agroexportadores ni para los grandes especuladores financieros. Es junto a Santiago del Estero la provincia con mayor índice de pobreza, ambas, con más del cincuenta por ciento de la población sin poder satisfacer las necesidades elementales para vivir.

Si a ello se le suma la destrucción de las economías regionales que el macrismo está perpetrando, “la suerte de Chaco parece estar atada a la capacidad que los trabajadores y campesinos tengamos de generar una alternativa política que impulse un programa económico que ponga de pie a la provincia”, enfatizó el dirigente.

 

Superar los límites

“Somos víctima de una historia repetida por parte de la derecha y el gran capital en el país”, fustigó Galván para quien “es lógico que estos sectores crean que provincias pobres como la nuestra o Santiago, generan gastos que son necesarios erradicar sin importar las consecuencias sociales o humanas”.

Galván, además de ser dirigente campesino tiene vasta experiencia en el mundo de la agricultura familiar. Con el conocimiento que la misma le otorga, analizó que “el aparato productivo primario está destruido, por eso sostenemos que la única manera de salir adelante es fomentando la agricultura familiar y la economía social”.

Dentro de esta lucha, “entran en juego cuestiones como la tenencia de la tierra o la soberanía alimentaria que, por definición, enfrenta a los modelos productivos imperantes en el campo argentino”.

Así las cosas, si encima de no encajar en el esquema impuesto por el gran capital los campesinos de la provincia impulsan luchas que ponen en cuestión el modelo productivo sojero y exportador, se entiende la saña de la derecha para con ellas. “Se trata de una lógica perversa en donde por un lado no promueven el crecimiento económico chaqueño y, luego, se montan sobre el supuesto atraso para desplegar una batería de medida neoliberales que castigan a toda la población”, fustigó.

Por último, el dirigente reafirmó que “los comunistas estamos comprometidos en la lucha contra el modelo neoliberal y la construcción de una propuesta política que permita solucionar los problemas que ellos generan”.

jujuy 20.06.2017

“Más deuda es más pobreza”

La política de endeudamiento y bicicleta financiera pone en jaque la economía de provincias dependientes del Estado nacional e “implica más pobreza, indigencia y precarización”, dijo Leo Rosales del PC de Jujuy.

“En una provincia tan pobre como la nuestra es tremendo el impacto que tienen estas políticas de endeudamiento”, explicó Leonardo Rosales, secretario del Partido Comunista de Jujuy, al analizar las consecuencias que en el corto y mediano plazo tendrá la decisión del gobierno nacional de emitir bonos en dólares, a cien años y a tasas récord para el mercado internacional, lo que “refleja una política de fuerte crecimiento de la deuda externa con las consecuencias que el pueblo argentino ya conoce”.

El caso de Jujuy expone la fragilidad de la estructura económica argentina, la cual implica que muchas provincias dependan directamente de la chequera del gobierno nacional. “El 80 por ciento de los fondos que destina nuestra provincia al pago de sueldos, programas sociales, jubilaciones y gastos corrientes proviene del Estado nacional mediante el sistema de coparticipación”. Por ello, por más que suene redundante, una vez más queda claro que más deuda es igual a más pobreza.

Rosales detalló que “un incremento sostenido del endeudamiento a nivel nacional implica que la administración central exigirá recortes a las provincias, es decir, más ajuste”. Así las cosas, “al generarse deuda a nivel nacional, el Estado impone políticas de ajuste a las provincias” dijo y comentó que “eso es letal para provincias altamente dependientes como Jujuy”. En ese escenario adelantó que “en nuestro caso esto va a implicar recortes y precarización laboral”.

En la provincia norteña el sueldo promedio de un trabajador estatal es de ocho mil pesos mensuales ¿Qué quiere decir ello? Que un trabajador registrado, empleado por el Estado, está por debajo de la línea de la pobreza. Si esta es la situación de los trabajadores en blanco, no es difícil imaginar cómo impacta el aumento de la carestía de la vida en los trabajadores informales o desocupados. Según el Indec el trabajo no registrado en Jujuy alcanza al treinta por ciento de la población económicamente activa, con un 65 por ciento de pobreza y casi veinte de indigencia. Los bajos salarios pagados por el Estado provincial y los municipios, explican el por qué, a pesar de contar con un registro de empleo informal por debajo de la media nacional, Jujuy se encuentra entre las provincias más pobres del país.

“Estas son políticas nefastas y pone en cuestión los altos grados de dependencia que existen entre muchos de los estados provinciales y el nacional”, replicó el dirigente comunista.

Así las cosas, “la pobreza impacta de forma contundente en los asentamientos, en las colas que vemos a diario en merenderos y comedores” denunció y alertó que “lo que se evidencia es una agudización muy grande en el nivel de vida de las personas”.

¿Lo que se viene?

Para Rosales, lo que está claro es que “el Estado está totalmente ausente para los sectores más vulnerables y en la actualidad -enfatizó parafraseando a Marx- sólo es un administrador de los negocios para las clases dominantes”, por lo que añadió que “para los sectores populares lo único que hay es represión y cárcel”.

Si la política de endeudamiento redunda en la exigencia de recortes presupuestarios a las provincias, no es difícil imaginar algunas de las ideas que pronto empezaran a emerger desde las usinas del discurso de la derecha.

De esta manera, se genera una situación archiconocida en el accionar de la derecha en el país y que le viene dando resultado: generar una situación determinada, operar mediática y culturalmente sobre ella y luego legislar o resolver sobre esa realidad construida.

Por ello no es de extrañar que, junto a los profetas de las privatizaciones, comience a sonar cada vez más fuerte la campana que anuncia el carácter “inviable” de determinados sectores económicos o incluso, como sucedió en los noventa con Santiago del Estero, plantear la “inviabilidad económica” de una provincia entera.

“En esto mucho tiene que ver políticas estructurales que viene llevando a cabo la provincia en beneficio solamente de un pequeño grupo, como es el caso de la familia Blaquier y los productores tabacaleros que son los beneficiados históricos y directos de los diferentes gobiernos que han pasado por la provincia” explicitó y agregó que “el Estado ha tenido una política de subsidios millonarios y exenciones de impuestos que posibilitó que estos grupos se fortalezcan económicamente a expensas de los trabajadores que, cada vez más, ven su calidad de vida más deteriorada”.

 

 

¿Que hay detrás? 20.06.2017

Deuda por un siglo y algo más

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, anunció una emisión de bonos en dólares a cien años con una tasa anual del ocho por ciento sin precedentes en América Latina. La decisión implicar costos sociales y humanos imposibles de medir y tiene objetivos que van más allá de sostener la timba financiera y la fuga de capitales ¿Qué metas persigue esta política de endeudamiento que encuentra detractores, incluso, dentro de los economistas del establishment?

Antes de que se inicie el proceso electoral y en medio de un incremento sostenido de la inflación, la pobreza, indigencia y carestía de la vida, el gobierno nacional decidió profundizar drásticamente su política de endeudamiento.

A diferencia de los préstamos tomados y los bonos emitidos hasta la fecha, la administración macrista optó por sacudir el mercado internacional de deuda y, a pedido de las entidades bancarias, lanzó al mercado un bono en dólares a cien años con una tasa anual de 7,9 por ciento, una de las tasas más altas del mundo en la actualidad.

La decisión anunciada por el ministro de Finanzas, Luis Caputo, fue presentada con bombos y platillos por parte del gabinete nacional. No es para menos: en tan sólo un día la administración Cambiemos se hizo de 2.750 millones de dólares, los bancos aumentaron su renta financiera con comisiones a cobrar en estos días y el costo de los mismos serán ejecutados por el Estado nacional dentro de cien años. Negocio redondo. Dólares en efectivo para sostener el déficit fiscal que, a contrapelo de lo que anunció durante toda la campaña presidencial de 2015 no sólo se contrajo, sino que aumentó considerablemente ¿Cómo es posible que el déficit fiscal haya crecido si desde que asumió, el gobierno de Mauricio Macri no deja de recortar gastos sociales y desfinanciar políticas públicas?

La realidad demuestra que los fondos que antes se destinaban a programas y políticas sociales, ahora son apostados a la timba financiera. En esta, hasta ahora, todo es ganancia para los bancos, los exportadores -que son los sectores con más dólares en la economía nacional- y los miembros del gabinete nacional que, por medio de testaferros o familiares, se vienen sirviendo de la posibilidad de diseñar las reglas de juego desde la administración del Estado y así asegurarse negocios millonarios.

Es preciso señalar que esta emisión no estaba incluida en el programa financiero 2017 diseñado por el Ministerio de Finanzas. Según éste, restaba colocar bonos en euros por 2.500 millones. Entonces, cabe preguntarse ¿qué hay detrás de esta inédita emisión en la historia nacional? Como explicábamos en el párrafo anterior, el creciente déficit fiscal empuja, dentro de su concepción liberal burgués, al Estado nacional a tomar deuda en los mercados internacionales para hacer frente a las “necesidades financieras” de la administración central. Estas “necesidades financieras” no son más que gastos corrientes en pesos. No hay allí grandes obras de infraestructura para fortalecer las economías regionales, por ejemplo.

Una clara demostración de ello es que mientras Argentina es el país “en vías de desarrollo” que más deuda tomó en el mundo desde la llegada de Macri a La Rosada, el Plan Belgrano que encabeza el radical José Cano no recibió hasta la fecha un sólo peso para desarrollar las obras de infraestructura que el mismo presidente, cuando era candidato, anunció en el cierre de campaña que celebró en Humahuaca junto al ahora gobernador Gerardo Morales y parte de su actual gabinete nacional.

Así las cosas, el gobierno nacional decidió endeudar por cien años al país, para hacer frente a las “necesidades financieras del 2018”. En ese sentido, y siguiendo la intención de desnudar los eufemismos a los que recurren los medios de comunicación y los miembros de la ceocracia, es necesario profundizar a que se refieren los mismos con “necesidades financieras”. Ayer, por ejemplo, mientras emitía el bono en dólares a cien años, el Banco Central enfrentaba un vencimiento de Lebacs por 547 mil millones de pesos equivalentes al 58 por ciento del stock total de estas letras y al setenta de la base monetaria nacional. Estos números que inundan las páginas de las secciones y suplementos económicos de los grandes diarios del país no expresan otra cosa más que el volumen actual de dinero destinado a la bicicleta financiera.

 

Una sinfonía a dos notas

De esta manera, el gobierno nacional decidió financiar un año de timba financiera que el pueblo argentino tardará cien años en pagar, devolviendo hasta ocho veces el monto total percibido por el país. Mientras, a costa de la riqueza y el valor generado por los millones de trabajadores argentinos -y en un marco de creciente desempleo, pobreza e indigencia-, las clases dominantes se hacen de un botín cuyo costo es imposible de imaginar en el mediano y largo plazo.

Para tomar real dimensión y suponiendo que las consecuencias económicas y sociales de esta decisión no generen el descalabro social esperado en un país cuya desigualdad social se profundiza día a día, la liquidación de estos bonos condicionaría la administración de 25 mandatos presidenciales.

Haciendo el camino inverso, y sólo para graficar la gravedad de la situación, es como si la actual presidencia de Macri tuviera que hacer frente a un vencimiento de deuda emitida por Hipólito Yrigoyen en 1917, pagando a los acreedores hasta ocho veces el total prestado en dólares ¿Qué pasó en el país y el mundo durante el transcurso de esos años? Un crack financiero global, dos guerras mundiales; la revolución rusa, china y cubana; un proceso de descolonización cuyo epicentro en dos continentes -África y Asia- repercutió en el globo entero; Guerra Fría; crisis del dólar y crisis del petróleo; procesos de liberación nacional y social en Centroamérica; caída del muro de Berlín y hegemonía neoliberal; procesos de ruptura política y económica en América Latina e intentos de restauración conservadora.

Esta enumeración no es caprichosa: se trata de procesos y fenómenos que en mayor y menor medida pusieron en tensión al orden económico mundial al que Argentina pugna por reinsertarse bajo eufemismos tales como “volver al mundo” para que la “lluvia de inversiones” permita que florezcan los “brotes verdes”.

Así se entiende que el Ministerio de finanzas realice el anuncio un día antes de que se sepa si nuestro país recibe una mejor calificación por parte del sistema financiero internacional a cargo del banco Morgan Stanley. Queda claro para quienes hace los deberes Macri y su gabinete. Y para que no queden dudas, alcanza con contestar la siguiente pregunta ¿Quiénes ganan? El gobierno adquiriendo dólares frescos para impulsar la bicicleta financiera y la fuga de capitales y los bancos colocadores que, en un bono a cien años, adquieren ganancias por comisiones en el presente. Negocio redondo. Estos bancos son Citigroup y HSBC con participación del Santander y Nomura. Incluso, versiones periodísticas indicaron que fue idea de los dos primeros lanzar este tipo de bonos en este momento. Esto, de confirmarse, desnudaría una vez más la facilidad con la que el gobierno cede ante las presiones de los grupos económicos mientras reprime la protesta social ante el creciente desempleo y el aumento de la carestía de la vida. En realidad, más que ceder es preciso referirse en términos de co-autoría: se trata de una sinfonía a dos notas. La misma queda explicitada a la hora de develar la genealogía del saqueo y la dinámica de funcionamiento que el Estado Liberal Burgués pone en práctica para perpetrar la entrega y la represión.

 

Nuevo consenso: ¿para qué?

No alcanza con exhibir, aunque sea parcialmente, los interrogantes en torno a los motivos que empujaron al gobierno nacional a emitir un bono a cien años y en dólares. Cómo todo rediseño económico-social encarado por el neoliberalismo, el creciente endeudamiento es una política que responde a viejas recetas liberales impulsadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los diversos organismos supranacionales que regulan el sistema financiero internacional.

Nuestro país cuenta con la experiencia de haber sido uno de los laboratorios predilectos de estas políticas fundamentadas en el denominado “Consenso de Washington”, un recetario de políticas macroeconómicas que EE.UU. pugnó por imponer en América Latina y Europa, destinado a recortar el gasto público y las políticas sociales, pero también, a producir un cambio cultural profundo que garantice la dependencia política y económica de vastas regiones del mundo, especialmente América Latina y el Caribe.

Así las cosas, la restauración conservadora es la nueva punta de lanza con la que el imperialismo yanqui busca derrotar “el cambio de época” que empuja América Latina desde la llegada de Hugo Chávez a la presidencia venezolana y cuyo clímax político se vivió en 2005, en Mar del Plata, cuando se enterró el Alca.

La pugna por el destino de la región no es caprichosa. El neoliberalismo produjo una aguda profundización de las diferencias sociales en el continente más desigual del mundo. Ello motivó experiencias como las de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Nicaragua, El Salvador o Uruguay que, a pesar de las contradicciones, buscaron alternativas dentro de una gama de matices muy amplia, pero que coincidieron en un aspecto central: romper con las políticas de endeudamiento para construir nuevos rumbos de soberanía política y económica.

Estos procesos políticos -que a juzgar por los acontecimientos transitaron más por la vía de la reforma que de la revolución- fueron demasiado para la lógica del patio trasero bajo la cual el imperialismo yanqui entendió siempre a la región. Dentro de esta lógica, el macrismo se inscribe en el marco de alianzas regional que EE.UU. sostiene para golpear aquellos proyectos políticos que cuestionen -total o parcialmente- no ya al capitalismo en sí como sistema, sino al neoliberalismo como etapa superior del mismo.

En este marco sería válido preguntarse acerca del tipo de consenso que intentan construir política de endeudamiento feroz como la impulsada por el macrismo en Argentina. Si se tiene en cuenta que EE.UU., para citar un ejemplo, no emite bonos a más de treinta años y la tasa de referencia no supera el tres por ciento ¿por qué nuestro país se lanza a un compromiso de este tipo cuando la principal potencia económica del sistema capitalista no lo hace? La respuesta hay que buscarla en la experiencia histórica de sometimiento económico y político del país y la región. Una política de endeudamiento de este tipo supone costos sociales y humanos que, dentro de la lógica del capital transnacional, siempre es mejor que se asuman en la periferia y no en el centro. Lo que se busca, en cierta medida, es profundizar la lógica centro-periferia que en Europa ya se viene consolidando hace años con el rol asumido por Alemania frente a las profundas crisis de países como Grecia o Portugal. Un sistema mundial que, en época de crisis, necesita concentrar la riqueza -es decir, el fruto de la extracción de plusvalía- que se lleva a cabo en los países que, según la lógica de la división internacional del trabajo, tienen asignados el rol de productores de materias primas y plazas para la timba financiera. Si como muestra hace falta un botón, alcanza con exponer el volumen de la fuga de capitales que se viene perpetrando desde que Cambiemos administra el Estado: casi 22 mil millones de dólares equivalentes a más de la mitad de las reservas totales del Banco Central. Esta política de fuga de capitales viene siendo acompañada por un fuerte proceso de deslocalización que se evidencia en sectores de la industria automotriz, textil, metalúrgica, siderúrgica y bioquímica.

De esta manera, el gobierno busca cimentar -en el plano económico- un objetivo que viene trabajando hace tiempo en el plano cultural y no es más que el rediseño de la estructura económica y social del país, condenada a ser exportadora de materias primas y plaza de la timba financiera gracias a los intereses económicos de unas clases dominantes sujetas a los intereses del gran capital.

Reducir los impuestos 07.06.2017

Genera más consumo y recaudación

El autor de esta columna, el economista, Ernesto Mattos, es investigador FCE-UBA , CESO y el Centro de la Cooperación Floreal Gorini aborda uno de los temas clave para comprender el escenario abierto en nuestro país.

Según el manual Principios de economía Mankiw-Gregory –sexta edición- la economía es el estudio de cómo la sociedad administra sus recursos que son escasos, de lo cual nos surge una pregunta ¿Una remera es un recurso escaso? ¿Un pantalón? Tal vez depende de una variable como el ingreso, variable que está asociada con el trabajo, sin trabajo no hay ingreso y sin ingreso los recursos –que se comercializan- en la economía se vuelven imposibles o escasos de adquisición para cada trabajador.

El manual sugiere que Una economía no tiene nada de misterio. Independientemente de que nos refiramos a la economía de Los Ángeles, a la de Estados Unidos o a la del mundo, la economía es solamente un grupo de personas interactuando en su vida diaria. El comportamiento de una economía refleja el comportamiento de sus individuos, y es por esto que iniciamos el estudio de la economía con cuatro principios que regulan a los individuos al tomar decisiones. Esos principios son: 1) Las personas enfrentan disyuntivas, a las cuales se le agrega otra disyuntiva entre eficiencia y equidad, la primera se asocia a como la sociedad extrae el máximo beneficio de sus recursos escasos, la segunda hace referencia a como se distribuyen igualitariamente esos beneficios entre sus miembros; 2) El costo de una cosa es aquello a lo que se renuncia para obtenerla, se refiere al costo de oportunidad (es lo que se sacrifica con objeto de obtener algo); 3) Las personas racionales piensan en términos marginales, los términos marginales hacen referencia a los pequeños ajustes adicionales que se le hacen a un plan de acción, comparando los beneficios marginales y los costos marginales; 4) Las personas responden a las incentivos, un ejemplo –del manual- es si se aplica un impuesto a la gasolina, esto motivará a las personas a usar automóviles compactos y eficientes.

Si bien hay otros cinco principios más, estos cuatro nos permiten reflexionar sobre qué tipo de economía se enseña en algunas facultades, donde la reflexión de los temas quedan en rincón. Pero siguiendo con el principio cuatro y el ejemplo alusivo, Mankiw-Gregory, desarrollan el concepto de Pérdida de peso muerto –resulta cuando los impuestos distorsionan las decisiones que toman las personas-. Cuando se refiere a los cambios en los impuestos y sus efectos es interesante como es el camino recorrido. Como el comportamiento de economía refleja el comportamiento de sus individuos – podríamos razonar que hablamos de personas jurídicas y físicas-, cuando el gobierno reduce el impuesto al ingreso (o sobre la renta) personal, por ejemplo, incrementa el dinero que los particulares tienen para gastar. Los particulares ahorran parte de ese ingreso adicional, pero también gastan parte de este en bienes de consumo. Cuando el gobierno reduce los impuestos y estimula el gasto de consumo, los ingresos y las utilidades aumentan, lo que estimula aún más el gasto de consumo.

Por lo tanto, una persona a la cual se le reducen los impuestos generaría mayor consumo, si lo extrapolamos a nivel empresas, una reducción en los impuestos implicaría mayor producción o en el caso de las empresas vinculadas al comercio exterior, significaría mayor exportación. El 14 de diciembre de 2015 el presidente de la Nación anuncio la reducción de los derechos de exportación : Minutos después, el ministro de Agroindustria advirtió que la eliminación de las retenciones "se va a compensar con más impuesto a las Ganancias, ingresos brutos, a los sellos, a los débitos bancarios, con más generación de empleo".

El presidente estuvo rodeado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio , el líder sindical del sector agropecuario Gerónimo Momo Venegas, el dirigente rural Alfredo de Angelis, y el senador peronista Carlos Reutemann. Luego de más de un año de la medida los números muestran que el consumo cayó un 5,9%, nivel solo comparable con los tiempos del 2002. La exportaciones evolucionaron de la siguiente forma: 79.982 (2012); 75.963 (2013); 68.407 (2014); 56.788 (2015) y 57.665 (2016) millones de dólares. En las exportaciones los productos primarios contribuyeron al total exportado de la siguiente manera: 19.038 (2012); 17.764 (2013); 14.214 (2014); 13.291 (2015); 15.612 (2016) millones de dólares. La recaudación por el lado de los derechos de exportación se redujo en 4.158 millones de pesos -451 millones de dólares-. Surge de la diferencia entre los derechos de exportación de 2016 y 2015: 71.776 y 75.934 millones de pesos, respectivamente. Entre 2015 y 2014 la diferencia, por este concepto, fue de 8.154 millones de pesos – 1.004 millones de dólares-, la quita de los derechos de exportación no mejoró la situación.

Si analizamos la serie mensual y sus variaciones interanuales, se nota que los derechos de exportación hasta enero de 2015 iban por arriba de las variaciones (i.a.) de los derechos de importación. Durante todo el 2015 los derechos de importación tuvieron variaciones interanuales mayores a los derechos de exportación. Hasta junio de 2015 la brecha entre los derechos de importación y exportación no era tan amplia, pero en segundo semestre de 2015 la ampliación de la brecha se profundizo, situación que no mejoro durante el periodo 2016, como así tampoco en los primeros tres meses del 2017.

Entonces una reducción en los impuestos no mejoro el consumo ni género que los exportadores generaran mayores ingresos por exportaciones ni derechos de exportación en el año2016. Para el caso agropecuario, el impacto de la reducción de los derechos de exportación, se reflejó en la pérdida de 7.189 puestos de trabajo registrado, según el informe del Laboratorio de Economía Nacional e Internacional-Cefma. Tal vez el comportamiento individual no sea el comportamiento de la sociedad.

 

 

¿Crisis? Qué crisis? 07.06.2017

Vaca Muerta no da leche

Para el Gobierno lo de SanCor fue una prueba piloto exitosa de un diseño que espera profundizar si triunfa en las elecciones de octubre.

El Plan SanCor aprobado contra reloj y en medio de un clima de extrema presión, por la por Asamblea General Extraordinaria de la cooperativa, terminó de poner de manifiesto la maniobra que -en un sólo movimiento- señaló algunos de los pilares del modelo de país que impone el tándem de poder que desde diciembre de 2015 también tiene el gobierno.

Concentración y despidos que favorecen la flexibilización de las relación entre los universos del trabajo y el capital, están sintetizados en este acuerdo en el que el Gobierno fue pieza fundamental y, como tal, impuso condiciones después de estirar la habilitación del dinero necesario para que SanCor no cerrara.

De todos modos, el acuerdo que forzó sepulta al menos cuatro plantas de SanCor, al tiempo que sentencia el despido y retiro voluntario de al menos 1.200 trabajadores de las 16 plantas. Esta es una de las condiciones sine qua non para avanzar en la reestructuración de la cooperativa.

Entre las medidas que arrancó el ejecutivo como condición para la llegada de los 450 millones acordados de asistencia gubernamental por medio del Fondo para el Desarrollo Económico Argentino, están además, la venta de activos y la incorporación de socios estratégicos, algo para lo que ya se inscribieron algunos amigos del staff gobernante.

En este contexto, ya se anticipó el cierre definitivo de las plantas ubicadas en las localidades cordobesas de Brinkmann y Charlone, en la santafecina Centeno y Moldes en la provincia de Buenos Aires.

El apriete que tuvo al presidente Mauricio Macri como abierto protagonista, causó efecto también en el gremio Atilra que aceptó reducir los aportes patronales de 3.300 a 1.500 pesos en el caso de las empresas grandes y 750 para las chicas. Pero asimismo, hizo lo propio con la revisión del convenio colectivo de la actividad.

 

Crisis

¿Pero la crisis del sector lechero es exclusiva de SanCor? Para el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina la producción durante 2016 cayó alrededor del diez por ciento respecto del año anterior y hubo algunos meses en los que esa caída superó el veinte por ciento.

Por otro lado, las exportaciones, según el informe anual del Observatorio, acumulan a marzo de 2017, más del 23 por ciento de merma lo que en dólares significa casi un ocho por ciento menos.

Para el Observatorio, 2016 registra una de las más profundas y prolongadas crisis de la lechería mundial “debido a la caída de los precios internacionales” que, además, “se potenció en el plano interno”, ya que la leche y lácteos en general, están muy atados al poder adquisitivo de la gente que en Argentina está en caída libre desde diciembre de 2015.

¿Pero quiénes ganan con todo esto? Mientras jugaba al gato y al ratón y dilataba la decisión de destrabar 450 millones de pesos para que SanCor pudiera seguir operando, en Santa Fe, Macri se despachó públicamente diciendo que SanCor “requiere que se reviertan muchos errores cometidos en los últimos diez años” y apuntó que el principal mal es “un pésimo convenio laboral casi inviable para la industria”.

No hizo falta explicar a qué se refería el presidente cuando hablaba de lo “pésimo” del convenio laboral. Es que la receta gubernamental para SanCor es flexibilización que impuso aprovechando la desesperación de personas que se aferran a su trabajo.

Esa vez también recomendó que SanCor se busque un socio privado, mientras en el equipo de “salvataje” oficial estaba el vicejefe de Gabinete de la Nación, Gustavo Lopetegui, fundador de la empresa láctea Pampa Chesse que opera en la cuenca lechera santafesina que, también, fuera director de Milkaut.

El esquema que anticipo Macri se está cumpliendo con meticulosa rigurosidad y el acuerdo confeccionado en la misma dirección en el que fue pionero aquel arreglado con Guillermo Pereyra para Vaca Muerta, se presenta como otra prueba piloto de la dirección que el gobierno espera consolidar si logra un buen resultado en las elecciones de octubre.

La clave está en la concentración 07.02.2017

Suben los precios, baja el consumo

Se toma menos leche, se multiplican los cierres de tambos y avanza la flexibilización laboral dentro del sector. “El Estado debe asumir un papel central y democratizador dentro del mecanismo de producción, elaboración y comercialización de los lácteos y todos los alimentos”, señaló el coordinador del MCL, José Luis Livolti.

Días atrás fue presentado en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, se presentó un proyecto que solicita que el Ejecutivo declare la Emergencia Alimentaria a raíz de la “alarmante” la caída en el consumo de leche y carne, “producto del incremento de precios, que lleva a que los sectores más humildes se vean obligados a un cambio de dieta”.

La iniciativa del diputado, Pablo Garate, se apoya en un informe que da cuenta de que se registró una caída anual del 2,2 por ciento en el consumo de leche, lo que equivale a casi 3,2 millones de litros, en sólo un año.

Pero esta caída no puede sorprender a nadie. Sólo por citar un dato, durante los primeros cinco meses del año, en las ventas de productos alimenticios de primera necesidad en comercios minoristas se verificó una pronunciada caída que supera el tres por ciento, después de que en mayo volviera a caer un 2,3 por ciento respecto a igual mes de 2016, según un relevamiento de Came.

La cosa es clara. Estadísticas dadas a conocer por el Ministerio de Agroindustria, dan cuenta de que en 2016 se consumieron cuatro litros menos de leche por habitante respecto a 2015 –casi un diez por ciento menos- y, en lo que va de este año, la cosa empeora.

Lejos de responder a cambios de hábito en el consumo, la causa se explica en el precio de los lácteos que se disparó cuarenta por ciento durante el año que pasó. La consecuencia es letal: el consumo de este producto se derrumbó a niveles que no se conocían desde 2002.

Pero esto no es todo. La demanda de leche en polvo que consumen mayoritariamente las personas de menores recursos, se precipitó un 45,2 por ciento y se ubicó en el rango más bajo del siglo. En este caso el consumo durante el primer año de la Presidencia Macri, pasó a 1,6 kilos por habitante, cuando diez años antes era de 4,43 kilos.

Mientras tanto, en el caso de los yogures, el derrumbe interanual diciembre de 2015-dicimbre de 2016, fue de casi el diez por ciento, lo que quiere decir que en 2016 se consumieron menos de diez kilos por persona, algo que no pasaba desde 2004.

 

Libre mercado

Por su parte, un trabajo de la Universidad Austral –otra fuente a la que nadie podría endilgarle animosidad con el Gobierno- sobre la economía de la Región Centro que incluye Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, explica que durante el primer trimestre del año la producción láctea se colocó en el orden de los 1.191 millones de litros, lo que representa una caída del quince por ciento respecto a idéntico período de 2016.

También da cuenta de que, año contra año, el volumen que se produjo en tambos de Santa Fe está un 26 por ciento abajo del de 2016 y en el caso de Entre Ríos la caída es casi del treinta por ciento.

Pero, asimismo, indica que las ventas externas cayeron durante ese período casi un 19 por ciento en volumen, lo que lo convierte en el peor registro de la última década.

En este contexto el mes pasado se importó manteca de Uruguay, pero el ejecutivo sigue presionando y apuesta a la concentración del sector, lo que impacta en subas en las góndolas y despidos de trabajadores, tal como se refleja en la crisis que atraviesa SanCor.

Es que en este sector de la producción alrededor del cinco por ciento de las empresas procesa más del setenta por ciento de la materia prima, porcentaje que se eleva cuando se habla de productos frescos y leche en polvo.

Así, las grandes industrias pagan valores desactualizados y a plazo, lo que es demasiada presión para los pequeños productores: en 2016 se cerraron alrededor de quinientos tambos.

¿Pero tiene algo de casual este fenómeno de concentración que se da en la industria láctea? “El proyecto capitalista neoliberal tiene como eje la reducción de la intervención estatal y propicia el libre mercado”, recalcó el coordinador del MCL, José Luis Livolti, tras lo que apuntó que esto favorece un proceso de concentración en toda la cadena de producción láctea.

Livolti explicó que los pequeños y medianos productores tamberos “se caen porque el Estado no los sostiene -por medio de un precio sostén- para que produzcan leche y tengan un margen de ganancia”, a lo que se suma a la ausencia de control de precios en las góndolas y en la fábrica concentrada productora de leche.

Por eso advirtió que el control estatal es indispensable y “tendría que ser más profundo para que el mecanismo pueda funcionar”.

Pero eso, aclaró, sólo sería posible “si el Estado asumiera un papel central y democratizador de este mecanismo de producción, elaboración y comercialización de los lácteos en particular y de todos los alimentos en general”, algo que “está lejos de ser la realidad actual porque con este gobierno todo está atado a la decisión del Dios Mercado”.

Así las cosas, esto explica los motivos de la concentración, pero asimismo, de “la desaparición de productores, de los precios en alza y la consecuente baja del poder adquisitivo de la gente”, lo que “configura una espiral negativa que tiene un correlato en el menor consumo de lácteos”.

 

 

Cambiamos 06.06.2017

Vuelve el trueque

Otra señal de la situación crítica a la que se empuja a cientos de miles de personas. “A partir de la irrupción de este gobierno, es impresionante la cantidad de gente que cayó en la pobreza extrema”, denunció el titular del PC matancero.

Que las cosas andan mal, no es novedad y que en el segundo cordón del conurbano bonaerense andan peor, tampoco. Por eso a nadie puede sorprender que sea ahí donde, aceleradamente, vuelvan a aparecer como dato cotidiano rasgos que distinguieron a los años 90 y a aquellos que siguieron al estallido de la crisis de 2001.

Así las cosas, en localidades matanceras como Laferrere, Virrey del Pino, Catán y Casanova, pero también en Ituzaingó, Castelar y Moreno volvió el Club del Trueque en el que se intercambia bienes y servicios.

Un relevamiento por estos espacios, da cuenta de que lo que más aparece como objeto de intercambio es alimento e indumentaria para niños y que, a la hora de consultar qué es lo que motiva a sus participantes, lo que aparece con más recurrencia es la respuesta: la falta de dinero.

En este contexto, los grupos que participan en estos renovados clubes de trueque se organizan por barrios y, a diferencia de sus antecesores de principios de este siglo, ahora se vinculan por medio de Facebook.

En estos casos, estaciones de trenes, plazas, bares y clubes de barrio son los sitios elegidos como punto de encuentro para el trueque donde también vuelve a tener una presencia fuerte la oferta de trabajo. “Es un buen lugar para ir a ofrecerse para hacer changas”, relató a este diario un vecino de Laferrere que además señaló que “pero por ahora somos más los que vamos a ofrecernos que los trabajos que hay” ya que, lamentó, “laburo es lo que falta y algunos hasta van a cambiar herramientas de trabajo por comida, es muy feo ver que esté pasando todo esto”.

 

Pobreza extrema

“Acáen el tercer cordón, en la zona de González Catán, Laferrere y Virrey del Pino, a partir de la irrupción de este nuevo gobierno, es impresionantela cantidad de gente que cayó en la pobreza más extrema”,denunció el secretario del Partido Comunista de La Matanza, Rafael Nino Massimo.

Y, en este sentido, recalcó que con el trueque “la gente busca la forma de cómo solucionar problemas elementales y cotidianos” por eso “acude a algo que ya existía, como en 2001, como una forma de paliar la situación de los más necesitados”, ya que, insistió, “hay muchos que la están pasando muy mal”.

Asimismo, reflexionó, Massimo, “esto es una respuesta a los problemas económicos que tienen los habitantes de estas zonas que son de las partes más olvidadas de La Matanza” en las que “poco va quedando, más allá de alguna respuesta que pueda dar el Municipio que no tiene los suficientes recursos para poder atender todas estas necesidades”.

Y fue claro cuando remarcó que “muchas personas ya no tienen otra forma para poder sobrevivir, ya que hay muchos habitantes que antes tenían una changuita o le aparecerían algún trabajito y de alguna manera podían seguir viviendo”, pero desde que gobierna Cambiemos “se fue terminado todo esto y el poder adquisitivo de estos compañeros está cada vez más bajo”.

Más claro, echale números 30.05.2017

Brotes amarillos, cosecha marchita

Un repaso por algunas de las provincias más afectadas por las políticas del gobierno desmientecontundentemente a Fraga y aclara que los brotes verdes están marchitos antes de ser cultivados.

“Todo el mercado interno y la producción industrial está seriamente afectada”. Con esta afirmación Martín Livolti, miembro de la dirección provincial del PC de Santa Fe, retrucó a González Fraga y su teoría acerca de que “a cien kilómetros de Buenos Aires la economía re contra arrancó”.

Lo cierto es que ni a cien kilómetros de Buenos Aires, ni a mil -mucho menos a diez- se puede percibir los tan mentados brotes verdes que el gobierno viene prometiendo desde El Segundo semestre de 2016.

Al contrario, la enorme mayoría de registros económicos elaborados, tanto por organismo oficiales como por centros de estudios y análisis especializados, dan cuenta de un profundo deterioro del mercado interno, del empleo, el poder adquisitivo del salario y la actividad industrial que, bajo el compás que marca la inflación, redundan en una sinfonía cuya nota característica es el aumento acelerado de la pobreza y la indigencia en todo elpaís.

Por ejemplo, según el último informe publicado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra), perteneciente a la CTA de los Trabajadores, el marco inflacionario desde diciembre de 2015 a esta parte ya supera el cuarenta por ciento, por lo que se observa un brutal deterioro del salario mínimo, vital y móvil que registró una caída de casi el seis por ciento en 2016 y su poder de compra para marzo de 2017 ya era menor en un dos por ciento al mismo mes del año anterior.

Pero no sólo los asalariados vienen perdiendo. También los jubilados conforman uno de los grupos más afectados por las medidas económicas, ya que la jubilación mínima siguió la misma tendencia, aunque con una pérdida mayor en su poder adquisitivo: sólo en 2016 disminuyó un siete por ciento y en lo que va del corriente la pérdida es del 4,3.

Como si no fuera poco, la pérdida más importante se registró sobre las asignaciones universales, ítem en el que el contraste con el anterior gobierno es contundente: en 2015 -último año de mandato de Cristina Fernández-, las asignaciones habían observado una mejora de más del cinco por ciento, pero con la llegada de Macri al sillón de Rivadavia está situación no sólo se detuvo, sino que retrocedió.

Así, la contracción durante 2016 para las asignaciones fue de siete por ciento -al igual que las jubilaciones- y si se tiene en cuenta el bono excepcional entregado por el gobierno y el incremento establecido desde su lanzamiento, la caída del poder adquisitivo fue del 5,4 por ciento.

Este es un repaso general, no pormenorizado provincia por provincia sobre la situación que atraviesan asalariados, jubilados y beneficiarios de la asignación universal. Una vez más, los datos no dan lugar a dudas. Desde el Indec hasta los informes de la UCA, el Cepa, Cifra o Cippec -por citar sólo algunos de los largamente analizados en este diario- coinciden en resaltar que los datos más relevantes de la situación económica y social del país son el incremento de la pobreza y la indigencia, el ritmo acelerado de la inflación, la destrucción del poder adquisitivo de los trabajadores, el aumento del desempleo y el peligroso endeudamiento en el mercado financiero internacional por parte del Estado nacional y las provincias.

Además, las declaraciones de Fraga desconocen el desastre en el que están sumergidas las economías regionales tras la quita a las retenciones del trigo y el maíz y la baja a las de la soja, como así también por la reapertura indiscriminada de importaciones que afecta tanto a la industria como a los pequeños y medianos productores.

La situación de la lechería es un claro ejemplo de ello: consumo de leche que se desploma por la caída del poder adquisitivo del salario y baja en la producción, debido opciones más rentables para los productores, desencadenó una crisis terminal en el sector que se llevó puesto a SanCor -empresa emblema en Argentina- y que obligó a la ridícula situación de tener que importar manteca de Uruguay, como viene ocurriendo desde hace un mes.

 

Números que hablan

Un abogado del diablo podría objetar que los datos precedentes no contradicen al titular del Banco Nación ya que, los mismos podrían dar cuenta del aumento de la carestía de la vida y la pauperización en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, pero que a medida que se penetra sobre el interior del país, la reactivación se podría percibir.

¿Pero hay elementos que permitan dar lugar al beneficio de la duda en este caso? Lamentablemente para su defendido, pero mucho más para las personas que sufren las consecuencias de las medidas económicas del gobierno nacional y sus socios provinciales, resulta claro a la luz de los hechos que la realidad dista mucho de ser como el funcionario de Cambiemos la presenta.

Una serie de estadísticas echan por tierra la pretensión oficialista de plantar la idea de que los brotes verdes crecen desde la periferia hacía el centro: en tal caso, se trata de una cosecha que se muestra marchita antes de ser cultivada.

El ranking de pobreza en menores de 18 años lo encabezan San Juan, Córdoba, Santiago del Estero y Corrientes. En las dos primeras, más del cincuenta por ciento de jóvenes no tiene acceso a los productos de la canasta básica y a condiciones de vida digna. Por su parte la indigencia en este sector etario golpea fuertemente, especialmente en el Gran Córdoba donde se registran los índices más altos: 15,38 por ciento.

Vale recordar que, tal como fuese expuesto en este diario, la inflación durante el primer trimestre de 2017 en la provincia mediterránea, estuvo un punto por encima de la media nacional y los precios de los alquileres -un ítem vital en el contexto de un país donde el déficit habitacional alcanza a tres millones y medio de personas- aumentaron hasta un sesenta por ciento, lo que transformó a Córdoba en una de las más caras para alquilar de la Argentina.

“Ese es el principal motivo que explica el crecimiento de asentamientos en los alrededores de las principales ciudades de la provincia”, explicó Solana López, titular del Partido Comunista de Córdoba, después de que la ONGUn techo para mi país, difundieraun estudio de su autoría, que da cuenta de que casi veinte mil familias viven en lo que popularmente se conocen como villas en los alrededores de la capital mediterránea.

Córdoba y San Juan encabezan el triste ranking de cantidad de pobres menores de edad, mientras que Santiago del Estero y Concordia lo hacen a nivel general, con el 44 por ciento del total de la población bajo la línea de la pobreza.

“Sin dudas esto se debe al fuerte impacto que la inflación y los aumentos de tarifas tuvieron sobre la economía nacional”, expresó Alejandro Milocco, secretario del Partido Comunista de Entre Ríos, sobre la situación en la ciudad que a principios de siglo trascendiera por ostentar la tasa de desempleo más alta del país tras la crisis de 2001, con un setenta por ciento.

Por su parte, Norberto Champa Galiotti, titular del PC en Rosario, fue contundente al exclamar que las estadísticas desmienten a González Fraga e insistir en que “es una realidad palpable que se advierte en la calle, comercios y fábricas”.

El propio Indec le da la razón, ya que como difundiera en su informe del mes de marzo, el costo de vida para una persona pobre aumentó un doce por ciento para los habitantes rosarinos. Según el estudio, una familia tipo de los llamados barrios populares de Rosario y alrededores necesita más de 17 mil pesos mensuales para permanecer por encima del umbral de la pobreza.

El dirigente hizo hincapié en que “las estadísticas dicen que las ventas cayeron un treinta por ciento en lo que va de 2017 y eso sólo se explica porque la gente no puede consumir”, por lo que alertó sobre una realidad creciente en todo el territorio nacional, pero que en las grandes urbes se empieza a visibilizar masivamente: “los ingresos se destinan enteramente a comprar alimentos y cuando estos no existen, se recurre a lo que sea para poder conseguir algo de comida”.

Este simple repaso da cuenta de la seria situación económico y social en el interior del país y obliga a preguntarse: si este es el panorama allí donde el gobierno asegura que hay indicios de recuperación económica, entonces ¿qué sucede aquí donde no la pueden ocultar, como es el caso de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano?