Tras la tragedia de la vicedirectora y el portero en la 49 de Moreno, por temor al estado de las precarias instalaciones de gas en las escuelas, se suspendieron las clases en 275 establecimientos de los partidos bonaerenses de Moreno y General Rodríguez.

Quilmes y Lanús se sumaron a la larga lista de municipios, la mayoría gobernados por el oficialismo, que suscribieron al “pacto fiscal” que impone la Rosada a todo el Estado como parte de las reformas que el FMI acordó con el gobierno. Mientras, la derecha protege a Vidal para que sea una alternativa potable ante el creciente descontento popular.