Vidal cumple

Política
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Dos días después de perder la elección y a horas de reunirse con Kiciloff para comenzar a hablar de la transición, la gobernadora autorizó otro tarifazo del 25 por ciento para el servicio eléctrico.

Corría julio de este año cuando María Eugenia Vidal señalaba que durante su gestión, se había “sincerado” el 75 por ciento del cuadro tarifario eléctrico y que, además, era preciso aplicar más tarifazo para “sincerar el cien por ciento de los costos”.

Y ayer cumplió, cuando a menos de 48 horas de ser derrotada electoralmente autorizó otro tarifazo, en este caso, del 25 por ciento promedio, que va a entrar en vigencia el 1º de enero de 2020, es decir, cuando ya no sea gobernadora.

La medida significa un nuevo y duro golpe al bolsillo de los usuarios que, además, le mete presión a la inflación del arranque del año venidero.

Pero por sobre todo, es una última y postrer transferencia de riqueza que sale de los bolsillos de los bonaerenses, para ingresar a los del empresario Rogelio Pagano, quien controla las distribuidoras Edelap, Edea, Eden y Edes.

Axel Kiciloff va a llevar apenas veinte días como gobernador cuando reciba este regalito que le deja su predecesora.

La resolución firmada por el ministro de Infraestructura, Roberto Gigante, está contemplada en el contrato suscripto con las prestatarias del servicio, pero debió haberse autorizado en agosto, cuando Vidal decidió postergarlo porque todavía soñaba con la reelección.

Así las cosas, con este nuevo capítulo del tarifazo, desde el primer día del año, los usuarios residenciales deberán pagar 3,53 pesos el kilowat hora, contra los 3,20 actuales.

Por su parte, los cargos fijos se catapultarán por encima del cuarenta por ciento y, así, se van a colocar en 121,26 pesos para el caso de los residenciales.

Pero este no es el único bonus track que Vidal le regala a Pagano. También decidió prorrogar -para 2020- el pago de multas por fallas en la prestación en el servicio de estas empresas registradas durante el último semestre. No queda claro si esto incluye a las labradas por el apagón del 23 de junio.

 

Lógica Cambiemos

 

La lógica instalada desde diciembre de 2015 implica que toda la sociedad subsidia al sector privado, sobre todo en sus rubros más concentrados. En el caso de las empresas que prestan servicios públicos, se pretende naturalizar que esto busca favorecer la inversión que mejoraría la calidad del servicio.

Es evidente que el tarifazo crónico que instaló el Gobierno Cambiemos lejos estuvo de conseguir ese resultado y, todavía más, en la provincia de Buenos Aires.

Desde que asumió Vidal, las distribuidoras que operan en territorio bonaerense, se vieron beneficiadas por un tarifazo que se coloca por encima del tres mil por ciento.

Si se suma lo que autorizó ayer la gobernadora, el tarifazo salta hasta colocarse muy cerca del cuatro mil por ciento.

Queda claro que los salarios ni tampoco la inflación crecieron tanto, pero también que aquello que pagan de más los bonaerenses, no se aprecia en mejoras de la calidad o la extensión del servicio ¿Entonces, por qué tanta generosidad?

Para encontrar la respuesta hay que volver a recordar que este sector es uno de los escasos ganadores de la Era Cambiemos, junto al agroexportador, el minero y –por supuesto- el financiero.

En todos ellos, con sólo rascar un poco la superficie, aparece un integrante del staff gobernante, sus amigotes y socios de clase. Y el caso de las empresas que prestan este servicio en la provincia de Buenos Aires, no es la excepción.

Pagano es un tipo con suerte. En poco tiempo pasó a tener en su cartera de clientes cautivos a alrededor del sesenta por ciento de los usuarios de energía eléctrica y más del 65 de la energía que se distribuye en el territorio bonaerense.

Es titular de Desarrolladora Energética S.A., que controla Edelap, Edea, Eden y Edes, pero además es socio de Marcelo Mindlin. Y los dos son amigos muy cercanos de Mauricio Macri, tan cercanos que podrían ser socios.