Una comitiva encabezada por Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne -delegado del organismo en Buenos Aires- desembarcó en el país con el objetivo de profundizar la injerencia del organismo de cara a las elecciones presidenciales y ampliar el monitoreo que la oficina permanente realiza sobre la política económica del macrismo.

En 2018 Argentina sufrió la fuga de capitales más alta desde 2002: 27.300 millones de dólares. Así las cosas, lejos de llover inversiones tal como había prometido Macri en campaña electoral, los dólares se fueron al exterior. La fuga equivale al seis por ciento del Producto Bruto y es la consecuencia lógica de un modelo económico que se basa en la desregulación del mercado cambiario y del sector financiero. En tres años de gobierno macrista, la fuga total supera a los dólares que ingresaron vía crédito Stand By con el Fondo Monetario.

La inflación anual fue del 47,6 por ciento. En tan solo tres años, la inflación acumulada por el gobierno de Macri alcanza un 158 por ciento. Lejos de esos números, la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo, jubilaciones y pensiones cayó un 20 por ciento. En plena campaña presidencial, Macri había dicho que bajarla era una tarea “fácil” ¿Se lo propuso o no pudo?

Crisis económica ¿y política? El dólar trepó de 31,90 a 34,20 en un par de horas tras el mensaje presidencial de esta mañana. Más allá de los análisis políticos sobre el comportamiento del “mercado” y la falta de confianza o no en el gobierno, lo cierto es que en un par de horas el poder adquisitivo del salario se derrumbó nuevamente ¿Y ahora?

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