La sombra del Ande está más oscura que nunca

Política
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NUEVO CÓDIGO CONTRAVENCIONAL PARA MENDOZA - De ser aprobado en la cámara provincial de diputados, el libelo prescribirá penas desorbitadas para contravenciones menores y limitará gravemente la libertad de expresión y circulación.

En la provincia de Mendoza avanzó en la Cámara de Senadores el proyecto del nuevo Código Contravencional, el cual, de superar la Cámara de Diputados provincial (como es de esperarse) gravará con penas mayores a quienes inflijan las reglas. De esta manera el proyecto, muy cuestionado desde los sectores populares, aportará una cuota más de represión a la provincia gobernada por el macrista Alfredo Cornejo, presidente nacional de la UCR.

Este nuevo código de faltas, entre otras cuestiones, castigará duramente a quien, por ejemplo, ofenda a un funcionario público a través de las redes. Esto, que podría significar importantes multas, penas de servicio social o hasta prisión, limita la posibilidad de protestar de los mendocinos al ritmo en que la provincia, como todo el país, aumenta el ajuste y con él el descontento social y la consecuente represión.

Profundiza las preocupaciones el precedente que este código propuesto tiene en el Código de Faltas de la ciudad de Córdoba que, en palabras simples, habilita a la policía a detener por “portación de cara”, cargando sobre los jóvenes más vulnerables las consecuencias de esta política.

Además, recae sobre el proyecto una sospecha expresa desde diversos sectores políticos y sociales de la provincia andina: la de que el macrismo quiere transformar a Mendoza en una incubadora de planes represivos de nuevo cuño, tal como desde diciembre del 2015 viene siendo la provincia de Jujuy, donde el gobernador Gerardo Morales modificó con sus amigos la Suprema Corte provincial (lo que le permitió detener injustamente a su principal enemiga política, Milagro Sala) y, con ayuda de los medios concentrados de información, habilitó la persecución a los sectores más combativos del campo popular.

Se estima que, de ser aprobada la nueva normativa, una “ofensa” a un funcionario podrá ser multada en Mendoza con más de 14 mil pesos. Además, un insulto de un niño a su maestro podrá costar a los padres del alumno casi 10 mil. Será penado, inclusive, anunciar desastres improbables (¿como un futuro default argentino?), limpiar vidrios en los semáforos, pintar paredes o tener “conducta sospechosa”.

 

Vuelta al siglo XIX

 

Tatiana Mussato, del PC de Mendoza, especificó: “esta modificación, propuesta por el presidente nacional de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, el cual fue ministro de Seguridad del ex gobernador Julio Cobos, cuando tuvo políticas represivas y tuvo que renunciar, lo que propone es, primero, un aumento de la cantidad de contravenciones”.

“Esconde detrás de toda la sarasa algunas cuestiones jodidas”, dijo y recordó que la policía mendocina, primera intérprete de las contravenciones, “se ha caracterizado por ser una muy buena seguidora de la bonaerense”. En ese sentido, recordó que “tuvimos el caso de Sebastián Bordón, desaparecido por la policía mendocina hasta que encontraron su cuerpo” y que “tenemos bastantes casos de gatillo fácil”.

“Si desde tu facebook puteás al gobernador, irás en cana”, advirtió más coloquialmente la dirigente comunista, quien imputó al proyecto tener carácter “decimonónico”. “Está claramente vinculado a que el ánimo social, por más bombardeo mediático que sigan haciendo, cambió completamente”, aventuró.