El campo y un nuevo conflicto

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Los empresarios rurales rechazan la suba de retenciones y amenazan con retener la comercialización de granos.

“El gobierno debe tomar medidas severas contra este sector”, recalcó desde la Unión de Campesinos Poriajhú, Raúl Toto Galván y no miente.

Es que mientras empresarios rurales –ahora definidos como autoconvocados- amenazan con retener la comercialización de granos, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) acaba de revelar que el 83 por ciento de los trabajadores rurales está obligado a desempeñarse en condiciones de informalidad.

Así quedó constatado durante el relevamientos llevado a cabo por este organismo durante 2019 que se dio a conocer casi coincidentemente con la asamblea de alrededor de setecientos integrantes de las patronales del sector que, convocados en Pergamino, propuso avanzar en un cese de comercialización de carne y granos.

Ahí, con la Mesa de Enlace a la cabeza, se rechazó la aplicación de retenciones a las exportaciones agropecuarias, así como la actualización impositiva dispuesta por el gobierno bonaerense y el de la Tasa de Red Vial aplicada en varios municipios.

En este sentido, Galván aseguró que los terratenientes “están demostrando lo que fueron siempre además de ser negreros con los peones rurales”. “Son los que siempre aprietan a los gobiernos cuando tratan de imponerles que paguen los impuestos y que aporten lo que deben aportar”.

Por eso mismo señaló que “El gobierno debe tomar medidas severas contra este sector y hacer conciencia de que son los sectores que se han enriquecido toda la vida con nuestros bienes naturales y son los que más tienen que aportar”.

En este sentido, no dudó en afirmar que “el conflicto con el campo va a ser central y que hay que tomar conciencia de la batalla que se viene contra este sector”.

“No están dispuestos a dar nada, y eso lo vimos con la 125”, recordó Galván, tras lo que continuó; “muchos sectores que los apoyaron y decían “todos somos el campo”, se están dando cuenta de que es un grupo muy pequeño que ha aprovechado las crisis para enriquecerse”.

Sin embargo, advirtió que “este gobierno está condicionado por su propia concepción, porque en definitiva las retenciones que puso no les afectan mucho”.

Por lo que fue claro cuando dijo que “si se logra armar la junta nacional de granos y de carne, van a querer hacer un golpe de estado”.

Por otra parte, explicó las cuestiones fundamentales para el desarrollo de la soberanía alimentaria. “Si el estado es el que controla toda la producción y es el que comercializa, desaparecerían estos monopolios exportadores”.

Siguiendo esta línea, Galván dejó en claro que “la soberanía alimentaria implica eso, tener soberanía política sobre los recursos naturales y sobre lo que tenga que ver con la producción”.

“En la Argentina no se ha tocado ni un hectárea de las tierras que están en manos extranjeras. Implica muchas cosas que tenemos que recuperar, no puede haber soberanía alimentaria si la tierra a esta en manos de unos pocos”, dijo contundentemente el secretario del PC de Chaco.

Por último, Galván dejó en claro que es tarea del gobierno del Frente de Todos “recuperar la ley de reparación histórica de la agricultura familiar, algo que nunca se reglamentó. Recuperar el monotributo social agropecuario para que los pequeños productores estén en condiciones de comercializar y trabajar sus cultivos”

Para finalizar, dijo que “el estado debe proponer un presupuesto nacional que garantice la existencia y la productividad de la agricultura familiar brindando lo que tiene que ver la estructura y lo que se necesita para su desarrollo, y no como ahora que esta dejada a su suerte”.