Solidarios y responsables

País
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

El aislamientos comunitario como herramienta para enfrentar a la pandemia. En la periferia de la ciudad de Santa Fe, organizaciones sociales muestran el camino.

“Si no nos organizamos la mortalidad puede ser muy alta en los barrios”, advirtió Rubén Sala, integrante del PC y el MTL del Barrio Santa Rosa de Lima, al referirse al impacto que la pandemia puede tener en zonas como esa, ubicada en la periferia de la ciudad de Santa Fe.
Vale recordar que en Santa Rosa de Lima, donde viven alrededor de treinta mil personas, está emplazado sobre el margen del Río Salado, cuyo desborde lo anegó durante 2003 pintando una situación de la que todavía quedan secuelas.
Pero también es un barrio en el que las organizaciones vecinales y sociales se ponen al frente de los reclamos y las soluciones.
“Históricamente nuestro rol como militantes sociales ha sido conseguir trabajo para nuestros compañeros, en este momento con la cuarentena hemos visto que hay mucha gente que necesariamente tiene que salir ya que su vida depende de su trabajo”, señaló Sala y se refirió a un proyecto que presentaron a la Municipalidad vinculado al trabajo que puede realizarse en el contexto del aislamiento comunitario.
“Hace tiempo que venimos trabajando junto a la Municipalidad en la eliminación de basurales en los barrios” sostuvo y añadió que así “nuestros compañeros pueden cumplir una doble función, llevar el sustento a sus casas y no salir de los barrios cumpliendo la cuarentena”.
Ya que, destacó, “debe haber dos etapas, hay que quedarse en la casa por un lado y tampoco salir de los barrios, tenemos que tratar de salir lo menos posible de nuestro territorio porque el virus está fuera de los barrios”.
Y añadió que esta iniciativa forma parte “de otros proyectos que queremos coordinar con otras organizaciones para realizar trabajos en conjunto, está visto que somos capaces de articular trabajo en conjunto”.

Codo a codo

Asimismo, Sala recordó que organizaciones sociales y el municipio refaccionaron el Hospital Iturraspe que es el que atiende al barrio.
“Y también proponemos que con una fuerte inversión del Estado, se pueden poner en marcha proyectos para sectores populares”, resaltó y advirtió que “si llega a entrar el virus va a ser muy difícil de frenar por las costumbres y la cultura”, por lo que “hay que tratar de evitar la circulación y estas propuestas van en este sentido”.
Es que como tantos otros barrios de la periferia de las grandes ciudades, el Santa Rosa de Lima está poblado por muchos trabajadores precarizados.
“Por suerte nos ha tocado un Estado presente, pero que no puede llegar a todos”, señaló y lamentó que “hay trabajadores que podían comer todos los días y ahora ya no pueden, trabajadores que estaban en blanco pero sólo con media jornada a pesar de trabajar hasta diez horas por día”.
Y, al respecto, fue claro cuando hizo hincapié en que “habrá que ver las responsabilidades de los gremios y el Estado para que esto sea moneda corriente”, ya que “estas situaciones que ya existían pero no eran visibles porque por lo menos comían todos los días y hoy tienen que enviar los chicos al comedor”.
Y con claridad sostuvo que “debemos dar respuestas urgentes a los que están en el fondo del fondo y discutir estas precariedades que son habituales en los barrios”.
Tras lo que alertó: “si no nos organizamos esto va a ser de una mortalidad tremenda, sólo nos puede salvar es la organización barrial junto al Estado”.