Sindicales

Por el trabajo

27.3.18

Un nuevo socio

Antonio Cassia, titular de la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburos (Supeh), se sumó al club del quince por ciento de recomposición salarial, para la felicidad de Jorge Triaca. El acuerdo que firmó, cuenta con una cláusula de revisión salarial para enero del próximo año y el incremento será abonado en dos cuotas.

 

No se hacen reclamos

La empresa de gomas para vehículos Fate, le prohibió el ingreso a un dirigente gremial que denunció que un trabajador casi muere aplastado por una máquina que estaba en malas condiciones, por lo que exigió que renuncie el gerente responsable. Se trata del secretario de Prensa y actas del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de Argentina (Sutna), quien se desempeña en la planta ubicada en San Fernando. Desde el sindicato aseguraron que buscan “disciplinar” a los trabajadores.

 

Paro

Choferes de Expreso Lomas que opera las líneas de colectivos 112, 165 y 243, que unen la zona sur del Gran Buenos Aires con diferentes lugares de la Ciudad, fueron al paro, se movilizaron y declararon el estado de alerta permanente, para intentar frenar el vaciamiento que denuncian que se está perpetrando en un contexto de disputa empresarial y una cuestionada intervención judicial.

 

Dial-iamente despidos

Las radios El Mundo y Rivadavia, emblemáticas emisoras de nuestro país, están al borde de la extinción. Su crisis podría dejar más de doscientos empleados en la calle, ya que en ambas no se pagan los salarios y se viven aprietes. La libertad de información está en jaque.

 

26.3.18

Acto

El viernes, en San Lorenzo, se llevó a cabo un acto de los operarios de la refinería que OIL posee en esa localidad santafesina. Para hoy lunes está programada una reunión entre el juez, Javier Cosentino, y los interventores designados, con funcionarios de la Afip, organismo que debe definir la situación concursal de la empresa.

 

Un nuevo socio

Antonio Cassia, titular de la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburos (Supeh), se sumó al club del quince por ciento de recomposición salarial, para la felicidad de Jorge Triaca. El acuerdo que firmó, cuenta con una cláusula de revisión salarial para enero del próximo año y el incremento será abonado en dos cuotas.

 

Carpa

Los profesionales de la salud agrupados en Cicop, junto a trabajadores judiciales, estatales de ATE, los docentes de Suteba, Udocba y FEB instalarán en La Plata -frente a la Gobernación- una carpa para hacer púbico su rechazo al techo salarial del quince por ciento que intenta imponer la gobernadora María Eugenia Vidal.

 

Rechazada

Sólo Upcn aceptó la oferta salarial que hiciera el gobierno de Santa Fe a los trabajadores estatales. Los gremios docentes, Amsafé y Sadop, rechazaron la recomposición salarial del 18 por ciento pagadero en dos tramos, al igual que ATE y los municipales. En el caso de Amsafé, la decisión que fue adoptada en asamblea por el 98 por ciento de los votos, concede al gobierno tiempo para mejorar la oferta ya que esta semana no habrá paro, pero sí una protesta en las calles, el 27 de marzo. Después de eso se prevé otro paro de 48 horas, el 4 y 5 de abril, después de Semana Santa.

 

Antorchas

“Tienen plata. Lo que pasa es que la gobernadora considera que la educación es un gasto y no una inversión”, recalcó el secretario de Suteba, Roberto Baradel, al referirse a la negativa del gobierno provincial de mejorar la oferta de recomposición salarial y, así, destrabar la paritaria docente. Fue durante la Marcha de Antorchas por la Escuela Pública que se realizó desde el Congreso hacia la Casa de la Provincia, convocada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense, “ante la absoluta falta de responsabilidad del Gobierno de María Eugenia Vidal”.

 

23.3.18

Abrazo

La Junta Interna de ATE del Ministerio de Trabajo, llevó a cabo un abrazo a la sede de la cartera ante para evitar nuevos despidos que, según denunciaron los trabajadores, vendrían a partir de la modificación de la estructura del Ministerio que dispuso Jorge Triaca.

 

Rechazo en guardapolvo

El Frente de Unidad Docente, rechazó la propuesta de Vidal y planteó un plan de lucha que contempla un nuevo paro que, aún, no tiene fecha. “En una mesa de discusión paritaria hay dos partes, pero desde el 15 de febrero vivimos un monólogo permanente”, definió la secretaria adjunta de Suteba, Silvia Almazán, tras la quinta reunión desarrollada en La Plata en el contexto de la paritaria.

 

Bancarios en lucha

Los empresarios empeoraron la oferta salarial y los bancarios se encaminan a asambleas, en las que durante la próxima semana decidirán una nueva huelga general. Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria, denunció en el Ministerio de Trabajo “la total y absoluta provocación empresaria, que frustró una nueva ronda de negociación paritaria”.

 

¿Sin fernet?

“Los delegados y trabajadores de Fernet Branca hemos resuelto iniciar una medida de quite de colaboración. Esta medida, como años anteriores, puede repercutir en una quiebra del abastecimiento de lo que producimos día a día”, expresaron desde esa empresa los empleados que le reclaman que disponga transporte para que puedan llegar hasta el parque industrial Tortuguitas donde está la planta.

 

Despedidos

Formeri es la empresa que fabrica helados para Frigor y, aunque firmó con el Sindicato de Alimentación un acta en la que se comprometía a no suspender puestos de trabajo en 2018, acaba de dejar en la calle a veinte trabajadores. Froneri es una firma creada por las multinacionales de la industria de la alimentación Nestlé y &R Ice Cream.

 

22.3.18

¿Docentes a paro?

Tanto Roberto Baradel de Suteba como Mirta Petrocini de FEB, anunciaron una huelga para la primera semana de abril si el gobierno no mejora la oferta de recomposición salarial. Ambos dirigentes coincidieron en que el ejecutivo que encabeza María Eugenia Vidal está construyendo el paro al no convocar a los gremios a reunión ni elevar la oferta.

 

Bloqueos

Mineros de Yacimientos Carboníferos Río Turbio siguen reclamando que reincorporen a los195 fueron despedidos y cese el vaciamiento de la mina en un contexto en el que denuncian que el ejecutivo amenaza con cerrar la empresa. Lo hicieron por medio de dos bloqueos de tránsito vehicular, en la ruta nacional 3 sobre el ingreso norte a Río Gallegos y en la zona de la cuenca carbonífera, en la ruta 40.

 

Achique

El plan de ajuste de Carrefour entró en una nueva fase que pone en riesgo la fuente laboral de más de tres mil personas. En este sentido, trabajadores de esta multinacional francesa denunciaron que es inminente el cierre del Hiper Warnes, ubicado en la ciudad de Buenos Aires. Desde 2015 y pese a que absorbió Eki, pasó de 21 mil empleados a 19 mil.

 

Rechazo

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires propuso hoy recomponer el salario docente en sólo un quince por ciento, apenas tres puntos por encima de la oferta inicial, algo que fue rechazado por el sindicato mayoritario, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera).

 


 

 

Docentes movilizados 4.7.2018

Contra el ajuste y la represión

Trabajadores de la educación marcharon hacia el Ministerio de Educación para repudiar la represión sufrida en Chubut y por la reapertura de paritarias libres.

Hoy, una masiva marcha docente organizada por Ctera, fue hacia el Ministerio de Educación en el contexto de la huelga nacional convocada contra la represión perpetrada cotnra docentes en Chubut, Corrientes y Mendoza. Además se exigió la reapertura de la paritaria nacional que no se realiza desde 2016.

Esta movilización surgió tras la represión policial del martes pasado a los trabajadores de la educación de Chubut, que reclamaban una mejora en la recomposición salarial. El gobierno comandado por Mariano Arconi, impone paritarias a la baja para todos los empleados del Estado, en línea con la política de ajuste del salario que prima desde La Rosada.

En la intendencia chubutense, que ya empieza a cumplir a rajatabla el acuerdo con el FMI, argumentan que no hay fondos para el incremento del sueldo y que la única solución es el ajuste hacia los empleados públicos. Lo curioso es que, en el primer trimestre del año, las cuentas de la provincia cerraron con superávit por regalías petroleras a partir de la suba del dólar y del crudo de petróleo.

Uno de los reclamos de los trabajadores es el retorno de la paritaria nacional, que se efectuó por última vez en 2016, y que le permitía a los principales sindicatos docentes acordar con el gobierno un monto de recomposición salarial acorde a los índices inflacionarios.

Con esa norma en plena vigencia, cuando las provincias argumentaban que no podían ofrecer la reclamada, desde el ejecutivo nacional se le brindaba parte del fondo compensatorio para que se cumpla lo acordado con los representantes gremiales.

En unidad

Ayelén Bicerne, subsecretaria de género de Suteba, destacó la contundencia de la movilización. “La marcha fue impresionante, ya que contamos con la presencia de los compañeros y compañeras de Chubut, que también vienen luchando contra la agro minería, para que no se instale en la provincia”, señaló.

Y sin dudarlo añadió que “se ve en esta marcha de cuadras y cuadras la fuerza del pueblo para resistir frente a este gobierno” tras lo que recordó que “estamos preparándonos para el 9 de julio, cuando también vamos a marchar contra la flexibilización laboral y todas estas políticas que vienen a hambrear a la sociedad”.

Por su parte, Pedro Ponce, subsecretario de artística de Suteba, remarcó que “el límite es la represión a los compañeros de Chubut, de Corrientes” pero también alertó que “este gobierno está apelando a los peores mecanismos para contener la bronca que ya empieza en distintos sectores”.

Y fue contundente a la hora de recalcar que “están avanzando sobre nuestros derechos para ir por el Estatuto del Docente y para cambiar, paulatinamente, los diseños curriculares” ya que “quieren imponer otro sentido de la educación, más vinculada a la meritocracia, a los mercados y a la colonia, que es lo que quiere el FMI y el imperialismo para la Argentina”.

Así las cosas, la movilización de hoy fue pertinente, ya que sale al cruce de un gobierno que va por más represión y ajuste.

Es de manual para el capitalismo atentar contra el sistema público universal de educación, que al igual que el servicio de salud gratuito, rompe con la lógica de mercantilización de los derechos básicos que buscan imponer.

Por lo tanto, esta represión realizada en Chubut es para perpetrar la política de Cambiemos hacia la educación pública. El recorte al presupuesto educativo, que desde la óptica capitalista es visto como un gasto y no como inversión, se vincula a una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores en su conjunto, que no cesa desde que Mauricio Macri es presidente.

Sólo basta con recordar que entre 2015 y 2017, Argentina tuvo un seis por ciento del deterioro del salario, el más alto de la región.

 

CTERA CON LOS TRABAJADORES DE CHUBUT28.6.2018

Cuando la solidaridad es un principio activo

El sindicato docente nacional parará el martes en solidaridad con los docentes y estatales reprimidos en la provincia patagónica, que vive un caos institucional.

El próximo martes 3 de julio, los docentes enrolados en Ctera, principal sindicato nacional de trabajadores de la educación, pararán en todo el país para manifestar activamente su solidaridad con sus colegas maestros y trabajadores estatales chubutenses, que sufrieron una violenta represión cuando reclamaban por su salario.

De esta manera, el activismo sindical docente más potente de la Argentina ratifica su posición combativa con respecto al esquema de ajuste sobre el Estado a lo largo y a lo ancho de nuestro territorio. Así también los trabajadores de la provincia de Chubut ven visibilizada en el activismo solidario de Ctera una lucha que en la provincia habla a las claras de un Estado provincial poco menos que anárquico.

Desde la muerte del gobernador Mario Das Neves en octubre de 2017, otro provincialista tímido ante al macrismo, Mariano Arcioni, asumió la conducción de la fuerza Chubut Somos Todos y del gobierno distrital. Desde entonces, los 600 mil chubutenses van sin rumbo ni piloto mientras la provincia arrastra graves problemas para pagar los sueldos estatales.

Atentos a esta situación, lo docentes y otros trabajadores del Estado se manifestaron en Rawson, pero desde el gobierno respondieron con la estrategia del burgués desesperado: gases y balazos de goma, acción que ratifica que el gobierno de Chubut, pese a surgir de otra construcción política, no tiene muchas diferencias de acción con el proyecto nacional que encarna Cambiemos con Macri a la cabeza.

La protesta frente a la gobernación, centrada en la exigencia de prontas discusiones paritarias entre los trabajadores y el Estado encabezado por Arcioni, fue dispersada por la policía de Chubut tras una violentísima represión. De esta manera la gestión Arcioni atendió un reclamo que espera desde hace meses que se resuelva la discusión paritaria.

La solidaridad activa de Ctera adhiere el paro docente del venidero 3 de julio a los reclamos de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut (Atech). Así lo dijo Sonia Alesso, secretaria del organismo docente nacional: “la represión es nuestro límite, si tocan a uno nos tocan a todos”.

Por su parte, desde la juventud de la Conat, Jairo Corbalán, trabajador docente, expresó que el compromiso de Ctera para con los trabajadores de la provincia patagónica expresa “una acción muy acertada” que “está marcando la cancha al gobierno”. “Lo que le pasa a Chubut no es distinto de lo que le pasa a Buenos Aires”, manifestó este maestro bonaerense, a lo que ilustró diciendo: “estamos en un conflicto nacional y Chubut hoy es la cúspide”.

“Es una decisión política que aviva un poco la llama”, sostuvo con respecto al paro solidario de la Ctera, aunque consideró que “si prende o no va a depender de cómo trabajemos el paro desde acá al 3 de julio”. Por eso llamó a “ir instalando el conflicto” desde las redes sociales.

Qué denota Chubut

Lo que pasa en la provincia tehuelche expresa un emergente de un conflicto general que tiene a todo el país como escenario y, como suele suceder, a la provincia de Buenos Aires como centro. Basta con recordar que la gobernadora de este distrito, María Eugenia Vidal, afirmó que no se volverá a reunir su gobierno con los docentes sino hasta el mes que viene y que Roberto Baradel, secretario de Suteba, el más vital y fuerte de los sindicatos docentes bonaerenses, denunció públicamente que están sumariando a directores de escuela que se plieguen a medidas de protesta.

Sobre la confirmación que Vidal brindara de falta de paritarias sino hasta julio, Corbalán expresó que estamos ante un hecho “gravísimo”. “Vidal está poniendo en peligro el inicio de clases luego del receso escolar, que es algo que nosotros no queremos”, señaló y declaró: “queremos trabajar, estar con las comunidades”.

“También queremos discutir nuestras condiciones laborales”, repuso y agregó que a la estigmatización de los directores y la falta de paritarias se suma “la clasificación de los trabajadores en la página oficial, que en vez de figurar como de la provincia ahora aparecen como del distrito, como amagando con municipalizar los servicios”.

“La salida es política, es pararle la mano no solamente a Vidal sino también a Macri”, sentenció y le sumó que “la persecución hacia los directores es ejemplificadora porque el director funciona en la escuela como un padre o una madre de la familia”. Sobre ello, sostuvo: “es persecución y distraer la pelota para otro lado”. Ante ello observó que Vidal “va a seguir atacándonos”, por lo que “no hay que dejarle pasar ninguna”.

Siguen las medidas de fuerza27.6.2018

Problemas en Salud

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (Cicop) vuelve a parar mañana para rechazar el quince por ciento de recomposición salarial que ofrece la gobernadora María Eugenia Vidal.

En la que será la tercera medida de fuerza convocada desde el 14 de junio, los profesionales de la salud afiliados a la Cicop van a volver a parar el viernes, e instalarán una carpa frente al Congreso de la Nación, para rechazar la recomposición salarial del quince por ciento pagadero en tres tramos, que ofreció el gobierno de María Eugenia Vidal.

Edith Renis, responsable de Cicop del Hospital Gandulfo, además de hacer hincapié en la discusión de las paritarias que precipitó este nuevo paro, denunció que el gobierno está llevando a cabo una “política de vaciamiento de la salud pública” ya que “no se renueva el personal que se jubila y los sueldos son muy bajos, lo que lleva a muchos a tener que cumplir con más de un trabajo para poder llegar a fin de mes con el consiguiente deterioro que esto provoca en la atención”.

A esto, recalcó Renis, se suma “la falta de inversión en infraestructura que hace que se deterioren los hospitales”, al tiempo que “cada vez hay más gente con becas, guardias que no se cubren y servicios que van desapareciendo”.

Y, sin dudarlo, aseveró que “la situación se complico muchísimo y tenemos la sensación que la gobernación entró en una especie de parálisis, una cosa de inmovilidad mientras los problemas persisten y se acrecientan”.

Aborto

Por otra parte, Renis fijó su postura de cara al tratamiento del proyecto que prevé la despenalización de la interrupción del embarazo, que al parecer el Senado va a debatir en agosto.

“La legalización va a ser el principio de una pelea y de un trabajo que hay que hacer en los barrios con las mujeres” advirtió la integrante de Cicop y fue clara cuando señaló que “el colectivo de mujeres debe ayudar a las chicas o cualquier mujer que decida no seguir adelante con el embarazo”.

Además celebró que la comunidad del Hospital Gandulfo, “está entendiendo y siendo permeable a la cuestión de la legalización, porque la trampa es caer en ‘aborto si o aborto no’” porque, aclaró, “el aborto se hace igual, sea legal o ilegal, la diferencia es que si es ilegal la mujer se muere porque lo único que se penaliza es la pobreza”.

También sostuvo que “hay exigir la producción nacional y gratuita de misoprostol, que es un medicamento que hace muchos años costaba muy barato y ahora cuesta carísimo” y advirtió que “si las autoridades sanitarias quieren, se puede producir en Argentina y, así, abaratar considerablemente los costos” pero, lamentó, “esto se dificulta porque hay sectores que tienen una tremenda hipocresía”.

 

MIENTRAS MACRI SALUDA POR FACE26.6.2018

Los docentes sí honran a la bandera

En el día de la bandera los maestros bonaerenses protagonizaron un “banderazo” en reclamo de paritarias. Fue ante la casa de la provincia de Buenos Aires, en plena capital argentina.

Mientras el presidente Mauricio Macri, aduciendo peligros sobre su persona, se negó a presentarse en la ciudad de Rosario para homenajear a la bandera nacional en su día en la ciudad en la que fue creada en 1812, los docentes bonaerenses protagonizaban un “banderazo” frente a la casa de la provincia de Buenos Aires en la capital argentina.

Lo hicieron, además de para homenajear como gremio unido en la lucha y en la calle a la enseña patria, para enfatizar que el gobierno de María Eugenia Vidal la urgente convocatoria a paritarias en el marco de la delicada situación que atraviesan los pauperizados docentes de la provincia, la cual es una de las más favorecidas por la distribución impositiva en todo el país.

La actividad frente a la casa de la provincia se dio en el marco de una jornada provincial de lucha. En ella articularon Suteba, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), la Unión de Docentes Bonaerenses (Udocba), el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet).

Al respecto de esta convocatoria, Pedro Ponce, secretario de Artística en Suteba y de Cultura en la CTA provincial, recordó que “los símbolos patrios se crearon en un contexto de pelea contra la colonia, pelea que llevaba tres palabras que simbolizaban esa lucha: independencia, soberanía y libertad”.

Dicho esto, sostuvo que el gobierno actual es “neocolonial” y manifestó: “no hay independencia porque nos gobierna la embajada de EE.UU., no hay soberanía porque vemos que cada vez la injerencia del imperialismo en distintos ámbitos, como en el militar, por ejemplo, con las bases militares”. Agregó: “tampoco hay libertad porque hay presos políticos y censura”. Repuso que, en diferencia, “en nuestras escuelas está la patria”.

La singular manifestación docente en el centro porteño se dio cuando el propio Poder Judicial convalidó los reclamos ordenando al gobierno provincial bonaerense a activar la cláusula gatillo, que permitiría a los docentes parificar, tal cual está acordado, aunque sea un poco sus salarios con la creciente inflación.

Esta determinación del Tribunal 4 de la justicia platense dispuso que los salarios docentes en la provincia de Buenos Aires sean actualizados en julio próximo en base al Índice de Precios al Consumidor. Ello hasta que los gremios de maestros y el gobierno provincial alcancen un acuerdo en paritarias, cosa improbable dada la intransigencia de Vidal.

Al respecto, Ponce expresó: “esto muestra a las claras que teníamos razón”. “La Justicia falló a favor de nosotros porque comprobó que Vidal es la que obstruye la negociación colectiva”, adujo y señaló: “la gobernadora va a tener que actualizar nuestros salarios”.

Los sobreprecios como norma

Los docentes bonaerenses se manifestaron en la capital argentina el mismo día en que se dio a la luz pública una escucha telefónica en la que, con voz indudablemente suya, el director de Infraestructura Escolar de la provincia de Buenos Aires, Mateo Nicholson, exigía a su secretaria hacer figurar sobreprecios muy marcados en un presupuesto para refaccionar cocinas escolares.

En las escuchas se habla de la gobernadora con su nombre de pila, con total familiaridad, lo que da a entender que el accionar ilustra no un caso perdido sino un modus operandi vigente dentro de un Estado corrupto. Pero como el hecho se hizo público, Vidal apartó preventivamente al funcionario en una medida que todavía sabe a poco.

En tanto, contra Nicholson se abrió una causa penal por presunto abuso de autoridad, falseamiento de documentos públicos, administración fraudulenta, incumplimiento de deberes de funcionario del Estado y malversación de caudales públicos. Ante ello, Vidal otorgó al aparente buey perdido una “licencia extraordinaria”.

Pedro Ponce opinó que esta es “una muestra de que este es un gobierno que viene a hacer negociados”. Repuso: “es absolutamente corrupto, viene a transferir las arcas del Estado del sector público a los paraísos fiscales”. Sostuvo que el macrismo en el poder “nos está saqueando”.

El paro del 25 fue contundente 26.6.2018

¿Y ahora qué?

Algunos de los principales burócratas ni siquiera esperaron un día para pasar por la ventanilla del gobierno ¿Se soluciona todo con el 25 por ciento? Del proletariado al precariado, la verdadera cara del “cambio cultural”. Táctica, estrategia y final abierto.

Con el paro de ayer todavía fresco, el ejecutivo y un sector importante de la CGT se apresuraron a emitir señales conciliatorias. Avalados por el ministro Guillermo Dietrich, desde La Fraternidad y la UTA, hoy Omar Maturano y Roberto Fernández, picaron en punta y pidieron el enganche que permitiría elevar diez puntos la exigua recomposición salarial del quince por ciento que acordaron hace menos de tres meses.

Por su parte -también hoy, en la Cámara Argentina de la Construcción- el titular de la Uocra, Gerardo Martínez, respondió con una sonrisa y foto con Rogelio Frigerio, a la promesa del ministro del Interior, quien aseveró que el gobierno mantendrá el nivel de inversión en el sector.

Días atrás, pese a que el gobierno bonaerense reglamentó el sistema de licitación de Participación Pública Privada, el sólo anuncio del Stand-by con el Fondo hizo que la propia Uocra reconociera que espera para “los próximos días, una caída de alrededor de cuarenta mil puestos de trabajo en la construcción”.

Pero el relanzamiento de la “cara dialoguista” no esperó a que pasara el paro. Un poco antes la inauguró el flamante ministro de Producción, Dante Sica, cuando sentenció que la pauta del quince por ciento quedó desactualizada, lo que le puso luz verde a la posibilidad de que la cartera laboral habilite acuerdos del orden del 25 por ciento, algo que la semana pasada se anticipó con aquel al que arribó Camioneros.

Más allá de todo esto y de que a la luz de una inflación que va a estar cerca del cuarenta por ciento el 25 ya se quedó corto, queda claro que el paro fue contundente y tuvo un nivel de acatamiento casi total entre los que –todavía- tienen una relación laboral formal. A esto se le suma el persianazo convocado por Apyme y otras cámaras del sector pyme que, en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, registró una adhesión superior al sesenta por ciento.

Pero también es evidente que se corre el riesgo cierto de que esta medida –que se hizo tarde y sólo porque la presión de las bases se la arrancó a la burocracia- quede atascada en un lodazal, si esas mismas bases no logran que prevalezca su propia dinámica de unidad en la acción por encima de la complicidad de gran parte de la dirigencia cegetista.

A favor de esto hay un dato interesante: desde posturas moderadas, pero que advierten el peligro que trae aparejado para el universo del trabajo el éxito del Modelo Cambiemos -tras la demostración de ayer- una porción que tiene relativo liderazgo en la CGT está en mejores condiciones para arrastrar a otros grupos más conciliadores, cuando se achica el tiempo que separa del congreso convocado para el 22 de agosto, donde se deberá elegir a la nueva conducción de esa central.

Por su parte, el aporte que hacen las CTA y los movimientos sociales, además de capacidad de movilización, suma un contrapeso que -incluso desde afuera de Azopardo 802- puede ayudar a desbalancear el fiel en favor de aquellos que adentro de la CGT exhiben posturas de confrontación con el gobierno.

De todos modos, en La Rosada pueden estar satisfechos de que la CGT haya avanzado en un paro general, recién después de dos años y medio y todo lo que pasó. Pero también porque saben que de cara a la aplicación del programa que acordaron con el FMI, en plan de mantener al gobierno sobre la línea de flotación cuentan con buenos socios entre la primera línea de esa central.

Hasta ahora, para el Gobierno Cambiemos fue fundamental mantener atomizado el conflicto, esto es, dividir la calle. Pero, sobre todo, garantizar que aunque su posibilidad de intervención directa en el conflicto social sea relativo, la CGT conserve capacidad catalizadora que medie y neutralice todo lo que pueda de ese conflicto social.

De ahí el énfasis puesto en el intento de circunscribir el conflicto a la cuestión sindical reivindicativa y, a su vez, negar la relación que esa parte del problema tiene con el problema social y la vía de resolución política. Esta mirada horroriza al ejecutivo, pero también a la burocracia sindical.

Por eso el ímpetu que desde el staff gobernante ponen a la hora de fomentar la dispersión de los focos de resistencia y lucha que se multiplican hacia adentro del universo del trabajo, pero asimismo el que deposita en la utilización de la chequera y garrote que premia con prebendas a sindicalistas amigos, castiga a los díscolos y utiliza para disciplinar a algunos impresentables que La Rosada considera que, además, son impredecibles.

Unidad en la acción

Cuando al promediar la tarde de ayer ya se podía constatar la contundencia del paro, el Triunvirato cegetista habló de malestar social y reclamó que el ministro Jorge Triaca convoque a “reapertura general de paritarias”.

La mirada que tienen es clara: poner el problema casi exclusivamente en la reivindicación salarial, aún cuando a veces mencionan al FMI, invita a atomizar la lucha conceptual y prácticamente. En este escenario se fortalece la posición clásica de la CGT de ponerle límites a la reivindicación que deviene de la puja entre capital y trabajo, lo que en la práctica acota la posibilidad de que esa reivindicación se imbrique con el conflicto social y la lucha política.

Por eso el tándem de poder que ocupa La Rosada, puede estar tranquilo mientras quien esté del otro lado del mostrador, sea una CGT que siga administrando esa puja y, por ende, sostenga su capacidad de dosificar el conflicto social.

La historia reciente y sobre todo la de los últimos dos años y medio, es elocuente. En un escenario que por lo coyuntural y la proyección que tiene es horrible para los trabajadores y el pueblo, la CGT nunca abandonó su postura conciliadora: no se plantó cuando Mauricio Macri vetó las leyes Antidespidos y aquella que retrotraía el tarifazo a noviembre de 2017. Y los parlamentarios que le responden avalaron el acuerdo con los fondos buitre y el blanqueo, pero asimismo las reformas jubilatoria y tributaria.

En todos los casos -y en nombre de la gobernabilidad- la dirigencia cegetista obturó la posibilidad de avanzar en la construcción de un plan lucha y sólo se salió de su libreto cuando las bases la desbordaron.

Los resultados están a la vista. El acuerdo con el Fondo que delega soberanía política y económica, además, condiciona la gobernabilidad de próximas presidencias. Pero es apenas una parte de una construcción que, desde una mirada de clase, así como de factores geoestratégicos, geoeconómicos y geopolíticos que exceden al propio gobierno, ensombrece el presente y el futuro de los argentinos.

¿Pero opaca todo esto al paro de ayer? Para nada. Vale volver a reiterar que a este paro se lo arrancaron las bases a la CGT y que lo hicieron desde la consecuencia de lucha que atraviesa todo el país y tiene como protagonistas a gremios y comisiones internas de las CTA, seccionales de la CGT y movimientos sociales que actúan -muchas veces- en condiciones de desamparo y, casi siempre, desde la mirada táctica que impone la necesidad de resistir.

Así las cosas, entre sus mensajes, la jornada de ayer deja en claro que comienza a existir un escenario propicio para la construcción de unidad en la acción, pero también de mirada estratégica para comprender de qué va esto del Gobierno Cambiemos y, en tal caso, como salir al cruce de su intento de galvanizar el “cambio cultural” que –según anuncian- intentan imponer para la sociedad argentina.

A romper mitos

A esta altura está claro que, para el Gobierno Cambiemos, la relación entre trabajo y capital pasa por la profundización de la flexibilización de las relaciones laborales, algo que rompe con un mito fundante del discurso que impone el tándem de poder que confió en Macri para poner en marcha su plan.

Es que también queda en evidencia que, lejos de ponerse al margen del proceso económico, el ejecutivo interviene con toda la fuerza que posee el Estado, para regular en favor del desarrollo de un determinado modelo social.

Y que, para ello, echa mano a todas las herramientas que suministra el corpus de leyes propias del Estado Liberal Burgués, que se instrumentan –básicamente- por medio de un Código Penal y la fuerza policial, puestos al servicio de la defensa de la propiedad privada.

Es que después del breve interregno que sucedió a la Segunda Guerra Mundial, el capitalismo ingresó en su Segunda Crisis de Larga Duración. Ahí, el fracaso -en las economías capitalistas desarrolladas- del modelo de trabajo fordista, señala el principio de un momento caracterizado por una acelerada carrera hacia adelante en la que los que tienen el capital concentrado necesitan avanzar en un proceso de concentración -todavía superior- de poder y maximización de tasa de ganancia. Pero esto no es todo: también buscan legitimación.

Con este telón de fondo el Gobierno Cambiemos avanza en su “cambio cultural”, que posee un capítulo central en la aniquilación de la conciencia de clase.

Y lo hace porque la conciencia de clase es un elemento medular de un desarrollo histórico cimentado en la solidaridad como herramienta organizativa y de resistencia contra las injusticias, así como práctica de apoyo mutuo y acción colectiva por parte de las clases subalternas ante el ataque de aquellas dominantes.

Esto no es otra cosa que una dinámica de acción colectiva que aportó a que las clases subalternas modificaran su percepción entre pares y respecto a otras clases antagónicas.

De ahí que los que ganan con las relaciones que establece el capital se empeñen en transformar al proletariado en precariado.

De esto va ese “cambio cultural” que pretende el Gobierno Macri cuando insiste en avanzar en la revisión de la relación entre capital y trabajo, tarea que lleva adelante con la modificación de leyes, pero también fácticamente cuando el ajuste provoca condiciones en la que desempleo mata convenio laboral. Asimismo cuando se naturaliza el desempleo, la flexibilización y la precariedad prolongada en el tiempo, acompañada de una baja en el nivel salarial y una terrible incertidumbre que ensombrece todo el universo del trabajo.

Es que en el ADN del Estado Liberal Burgués está garantizar la propiedad privada, algo que hace –e hizo- con gobiernos de derecha y con aquellos que pretenden propiciar “un capitalismo bueno”.

Pero en la etapa del desarrollo capitalista actual, inmerso a escala global en su Segunda Gran Crisis de Larga Duración, a quien administra el aparato del Estado Liberal Burgués sólo le queda la misión de asegurar que la renta estatal y la plusvalía se transforme en capital financiero para garantizar la prosecución de la ronda de concentración y apropiación de recursos naturales, intelectuales y simbólicos.

Por eso y a partir del carácter simbiótico que tiene con el poder corporativo, el Estado Liberal Burgués utiliza la legislación para regular y garantizar la maximización de ganancias, mientras que en la otra cara de la moneda, hace lo propio y avanza en normas que atentan contra la asociación de integrantes de las clases subalternas. Esto es: trabaja para que el proletariado se convierta en precariado.

Todo esto en un escenario global atravesado por la desindustrialización y la deslocalización, robotización y la imposición del modelo de empresas en red, pero también por la asociación corporativa que por medio de la terciarización favorece la flexibilización.

Así las cosas, se configura un panorama que plantea a los trabajadores incertidumbre y fragmentación.

Este es el escenario en el que se vuelve más relevante la necesidad de superar la mirada táctica, para poder avanzar en una construcción estratégica que apunte a unificar las luchas dispersas a partir de un centro que las coordine.

Para ello los comunistas podemos aportar una perspectiva de clase y un acerbo identitario importante para la tarea de sumar masa crítica a la hora de resistir y reconstruir un imaginario social de clase, algo que es posible sólo si antes desmitificamos lo que se presenta como atributo sacralizado del capitalismo. Y esto es posible sólo si se comprende que existe otra forma de relación humana y social y que, esa forma, es no capitalista.

 

CRISIS EN AVEX15.6.2018

El fantasma de Cresta Roja

La planta riocuartense de la poderosa faenadora de pollos pidió al ministerio de Trabajo de la Nación el ingreso a proceso preventivo de crisis. Son casi 600 los puestos de trabajo en peligro.

Dentro del alarmante panorama que desde dos años y medio a esta parte se está presentando desde la provincia de Córdoba, uno de los más diversificados centros económicos de Nuestra América, un nuevo proceso de achique productivo se está dando en la ciudad de Río Cuarto: el ingreso a procedimiento preventivo de crisis de la planta avícola Avex.

Este proceso le permite a la patronal despedir a sus empleados con un 50 por ciento de la indemnización pertinente. Sin embargo, el gremio ya estableció un plan para paliar la crisis de los trabajadores y está exigiendo que las indemnizaciones se paguen al 110 por ciento. Mientras esto ocurre, la certeza es que la planta, que cuenta con cerca de 600 empleados, está trabajando a un 30 por ciento de su capacidad.

La eventual cesantía generalizada entre los trabajadores de Avex amenaza con afectar gravemente la economía local. En ese sentido, vale recordar que los 180 mil habitantes de la segunda localidad cordobesa tras la capital provincial dependen de la economía de servicios mayormente. El ingreso industrial en la ciudad, entonces, reviste una importancia superior porque enciende los motores que movilizan una economía poco diversificada y endeble.

La famosa planta procesadora de pollos es controlada por la multinacional BRF, de origen brasileño, que fue la que presentó ante el ministerio de Trabajo de la Nación el pedido de procedimiento preventivo de crisis. Por ello se está negociando el “retiro voluntario” de los empleados cuando no el directo despido.

Las instalaciones de Avex son capaces de faenar 100 mil cabezas de pollo por día. Sin embargo, desde hace meses sólo faena poco más de 30 mil. Ubicada a breves kilómetros de Río Cuarto y a orillas del curso de agua que da nombre a la ciudad, la empresa se encuentra afectada por la misma situación de BRF en Brasil y el mercado internacional, según se informó desde la firma, aunque nada se dice de la sensible baja en el consumo interno.

Solana López, secretaria del PC de Córdoba, recordó que se trata de “una empresa de muchos años y muy grande” y enfatizó que “Río Cuarto es mayoritariamente una ciudad de servicios”. “Las industrias y empresas que están instaladas en la ciudad son fundamentales para darle dinamismo”, repuso.

“La crisis que atraviesa la empresa expresa la crisis económica y política que atraviesan la provincia y el país”, consideró después y adujo: “los sectores de poder económico depositan su crisis sobre los trabajadores”. Le sumó: “Esto se repite en todo el país, con despidos masivos y las situaciones de recesión de la producción que se van desarrollando”.

López asimismo caracterizó la situación como “de una enorme gravedad teniendo en cuenta que es una empresa de muchos años y de un desarrollo muy importante en la región”. Remarcó: “la ciudad de Río Cuarto tiene mucha dependencia, también, en cuanto a su circuito económico con este tipo de empresas y de fábricas”.

Y al final se decidieron13.6.2018

¿Viene asomando el sol del 25?

A la medida de fuerza convocada por las CTA, movimientos sociales y Camioneros para mañana, se sumó el que decidió el Triunvirato de la CGT para el lunes 25 de junio.

Sólo durante 2017, el año sobre el que el Gobierno Cambiemos puede exhibir mejores resultados de gestión, se registraron 2.265 protestas laborales y, de ellas, 778 fueron paros de actividad.

Así se desprende de un trabajo del Observatorio de Conflictividad Socio-Laboral del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) que da cuenta que, durante ese período, más de un tercio de las acciones de reclamo provenientes del universo del trabajo, terminaron en paros.

Asimismo, el relevamiento del Cepa revela que en algo más de la mitad de los casos, la huelga fue activa y estuvo acompañada por diferentes formas de movilización, pero también que el 65 por ciento correspondió al sector público.

Por su parte, los trabajadores del ámbito privado fueron quienes más cortes de calles y rutas efectuaron, ya que protagonizaron casi el 63 por ciento de este tipo de acciones.

Pero esto no es todo. Cuando al escenario de la protesta se añaden aquellas de tipo social, 2017 acumula 3.974 episodios de conflictividad socio-laboral. Todo esto señala que durante ese año y en promedio, cada día hubo once hechos de este tipo lo que da 331 al mes.

Y otro dato más: el 44 por ciento de las protestas fue motivada por demandas de tipo salarial, un cuarto respondió a situaciones de despidos, el doce a reclamos vinculados a condiciones de trabajo y el diez por ciento a la reacción contra el ajuste.

Estos datos son sólo un recorte que permite advertir, sin demasiada dificultad, cuáles son las características que tiene la relación entre los universos del trabajo y el capital, de acuerdo a la dinámica que le imprime el tándem de poder que gobierna desde diciembre de 2015.

Este recorte corresponde al año en el que el Staff Cambiemos puede mostrar mejores resultados macroeconómicos pero, así y todo, exhibe datos horribles desde la perspectiva del interés del pueblo y los trabajadores.

2017 fue terrible, pero mejor que el primer año de Gobierno Cambiemos, y mucho mejor que lo que va y lo que las proyecciones más optimistas plantean para el presente. Y en todos los casos, la peor parte se la llevan los trabajadores activos, jubilados y desocupados.

Cooptación, mezquindad, oportunismo, identificación política con el proyecto gobernante e incapacidad son algunas de las características que llevaron a la CGT a una situación de cuarto intermedio crónico, sólo interrumpida por algún acto de morigerada rebeldía forzado por la presión de las bases.

En este contexto y cuando el desplante del Ministerio de Trabajo fue inocultable, el Triunvirato de la CGT decidió avanzar hacia un paro general para el lunes 25 de junio.

La medida de fuerza, que va a ser acompañada por los sectores díscolos de esa central y las dos CTA, ni siquiera se plantea la posibilidad de que se convierta el punto de partida de un plan de lucha.

El otro verde

Lo del sector que –al menos hasta el 22 de agosto- hegemoniza la CGT es claro ¿Pero qué pasa con aquellos que dentro de esa central ya expresaron su desacuerdo con el tipo de relación que el Triunvirato construyó con el Gobierno Cambiemos?

Sin dudas, desde ese espacio el que tiene capacidad de mover el amperímetro es Camioneros, un sindicato que después de más de dos años de coquetear con el macrismo, pegó el volantazo y se convirtió en un centro de atracción de mucho de lo que, desde el universo de la CGT, venía pataleando contra el gobierno y los triunviros.

Pero también para las CTA, donde la posición va desde los que rápidamente se enamoraron a los que comprenden que una CGT que se anime a confrontar –aún desde una perspectiva moderada- con el ejecutivo, es fundamental para romper con la inercia en la que el movimiento obrero organizado está inmerso desde más de dos años.

Aquí hay que ser claro en destacar el papel que los gremios de transporte pueden jugar en un esquema de resistencia-confrontativa y ofensiva.

Es que con el salto que supuso pasar del sistema fordiano a la descomposición productiva que se lleva a cabo mediante la cadena de subcontratación y deslocalización, la unidad productiva y aún el parque industrial, dejó de ser el centro de concentración de la producción que –ahora- suele estar dispersa en diferentes territorios e incluso países.

Lo que en los años 60 se fabricaba en el parque industrial que rodeaba a la ciudad de Córdoba, ahora está repartido en unidades productivas ubicadas en otros puntos del país y, aún, en el extranjero.

Esta característica productiva fue adoptada por el capital en su búsqueda de maximizar tasa de ganancia a costa de mayor extracción de plusvalía y automatización, pero también en su intento de destruir a la unidad productiva como núcleo de resistencia y espacio –por excelencia- de la proletarización.

Pero, así las cosas, esta característica le dio mayor relevancia a la logística y, fundamentalmente, al transporte que debe trasladar cada parte del producto a la ensambladora.

Aquí debe recalcarse que, en esta perspectiva, para el ciclo de producción, circulación y realización del capital, la logística-transporte reviste un carácter central para que se concrete la cadena de valorización del capital que precisa reproducirse sin interrupción.

Por eso, la relevancia que puede jugar el sindicato que lidera Pablo Moyano, en un país en el que el 84 por ciento de las mercancías, productos primarios, insumos industriales y bienes de consumo se transporta en camiones.

Al respecto y si para muestra basta con un botón, es prudente recordar el reciente paro de transportistas que puso en vilo al gobierno brasilero que, antes de acordar, amenazó con reprimir con las Fuerzas Armadas a quienes cortaban rutas y caminos.

También en España donde, en 2008 y durante casi una semana, una huelga de transportistas se alzó contra el aumento del precio de los combustibles. Esa vez, plantas deslocalizadas como Renault, Seat y Mercedes Benz se vieron obligadas a discontinuar su producción por falta de insumos, al tiempo que en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, la falta de nafta se hizo sentir en las estaciones de servicio. Sólo faltó que la demanda sindical pudiera derivar en un cuestionamiento político.

¿Qué quiere decir esto? Ni más ni menos que la organización que -en esta etapa- el propio capitalismo diseña en su intento por fortalecerse, sumando cada vez más eslabones a la cadena productiva, lo vuelven vulnerable en la medida en que cualquier desequilibrio en sólo un eslabón de esa cadena, puede ponerla en crisis por el serio impacto que provoca sobre el conjunto de la economía.

Por eso a nadie debe sorprender el énfasis que pone la ministra Patricia Bullrich a la hora de bravuconear con las consecuencias que –para los sindicalistas- tendría profundizar su oposición al gobierno.

Mirada de clase

¿Pero alcanzará sólo con oponerse? Con grados que van desde la connivencia y complicidad, al mero corsé que –incluso a las buenas intenciones- le impone la propia ideología, hacia adentro del universo de la CGT, no se plantea con seriedad la posibilidad de avanzar en la construcción de un centro coordinador de todas las luchas que se están dando por abajo, con importantes niveles de acuerdo en lo inherente a la unidad en la acción.

Y este déficit debe hacerse extensivo a parte de las organizaciones territoriales y a las propias CTA.

El Triunvirato aceptó ir al paro cuando el gobierno no accedió a darle ni siquiera una migaja que le permitiera estirar la negociación. Camioneros pide 27 por ciento de recomposición salarial y sabe que tiene con que pelear para liderar una nueva hegemonía hacia adentro de la CGT.

Los que ahora se sientan en la cabecera del despacho de Azopardo 802 y aquellos que comienzan a probarse su ropa, están entre los que fueron más privilegiados por el gobierno que administró el breve interregno económico que nació en 2004 y ya estaba agotado en 2015.

Durante esa década, a caballo de la expansión liderada por el precio de las comodities y la moderada política de distribución progresiva del excedente acumulado, la satisfacción de la demanda sindical opacó cualquier tipo de cuestionamiento.

Es preciso dar batalla –y en serio- por la recuperación de las fuentes de trabajo caídas, la preservación de los derechos sociales y laborales que la lucha consiguió hace más de medio siglo, así como por la recomposición del salario.

Pero, como pocas veces antes, en el contexto del actual ciclo –que excede a la Presidencia Macri- es imposible lograr cualquiera de esos objetivos si no se plantea una profunda reflexión sobre la necesidad de que la fase resistencia-lucha deje su carácter espasmódico. Esto es, que no se agote en el plano reivindicativo sindical, sino que avance hacia el político que es donde realmente se dirime la contradicción trabajo-capital.

 

Paro docente de 48 horas12.6.2018

Guardapolvos en lucha

Tras 52 días desde la última reunión paritaria y en el marco de la jornada de lucha y movilización convocada por las dos CTA, los gremios docentes bonaerense anunciaron una huelga por 48 horas.

El Frente de Unidad Docente Bonaerense de la provincia de Buenos Aires, lanzó un paro por 48 horas a partir del jueves, tras concretarse más de cincuenta días desde la última reunión paritaria convocada por María Eugenia Vidal.

El plazo desde la última a reunión hasta el anuncio de esta medida de fuerza estuvo signado por la voluntad de diálogo de los gremios que, a pesar de los esfuerzos, nunca fueron recibidos, escuchados o atendidos por el gobierno de la provincia.

En el medio, una fuerte devaluación del valor del peso y la implosión de la meta inflacionaria del quince por ciento fijada por el gabinete, hizo que la situación no dé para más y que los gremios, sin alternativas, se lancen a una medida de fuerza en todo el territorio provincial.

Emanuel Ríos, dirigente del Suteba de Lomas de Zamora, fue claro cuando comentó que “vamos por un paro de 48 horas que fue lo que se votó en las asambleas por escuelas”.

El joven docente, que también es referente de la Conat, enfatizó después que “nosotros, desde La Tosco tenemos la posición de sostener este paro y ampliar las medidas de fuerza de cara a un gobierno provincial que, en sintonía con el nacional, insiste en su política de atacar a los trabajadores y de estigmatizar a los dirigentes sindicales que pelean junto al pueblo”.

La medida de fuerza decidida por los trabajadores de la educación, se realiza en el contexto de un plan de lucha más grande, que incluye un paro y movilización por parte de las dos CTA que tendrá lugar este jueves que coincide también con la huelga -sin movilización- del sindicato de Camioneros.

En las próximas horas, tras fracasar el encuentro entre el Consejo Directivo de la CGT y el gobierno, se espera que algunos gremios más se sumen a la medida, que ya cuenta con el apoyo de la Corriente Federal de los Trabajadores que lidera Sergio Palazzo.

“El jueves la columna de la CTA va a tener una gran columna blanca, de guardapolvos que salen a la calle para pelear contra las políticas de ajuste del gobierno y el Fondo Monetario”, confió Rios y fue contundente cuando concluyó que “nosotros vemos en las escuelas como se deterioró el nivel de vida de las familias, los pibes se nos desmayan de hambre en las clases y lloran porque a sus papás los echaron del trabajo”.

La hora de la traición11.6.2018

La complicidad del triunvirato

La actitud de la cúpula de la CGT, que se niega a llamar a un paro nacional, se contradice con la voluntad de muchos organismos de base de la Central que presionan por una política más confrontativa.

La rosca y quioscos de la cúpula de la CGT se estrellan contra la voluntad de los trabajadores de los gremios que la integran y sufren, día a día, las consecuencias de la política de ajuste del gobierno.

Rodrigo Recalde, Secretario General de ATE para el Ministerio de Modernización, explicó que hoy más que nuca la CGT “no es un todo homogéneo” ya que “existen sindicatos que son combativos, como los curtidores, como el de los compañeros de Sadop, que vienen dando su pelea”.

El dirigente del gremio estatal valoró que existen “distintos sindicatos que vienen pensando la necesidad de salir a enfrentar la lucha, como pasó también con los compañeros bancarios” y aclaró que frente a la crítica hay que diferenciar sin “ mirarnos el ombligo, tenemos que sumar a aquellos que quieren venir a establecer un marco de unidad pero no solamente con los dirigentes porque por ahí es donde nosotros estamos flojos, pensando que en la dirigencia se va a encontrar unidad”.

Recalde fue claro al expresar que la unidad sólo se puede construir “desde la base” y amplió que “no hay que olvidar que son nuestros compañeros, que en muchos casos piensan igual a nosotros y que reconocen que la liberación de una patria libre, justa y soberana es una necesidad de nuestra época”.

La política expresada por el dirigente de ATE es la contracara de la desplegada históricamente, y reivindicada hasta el ridículo en las negociaciones paritarias de este año, por la Upcn que encabeza el inefable Andrés Rodríguez. Es que horas después de cerrar, sin oposición alguna, un aumento salarial de apenas el 15 por ciento para las trabajadores del gremio, el gobierno nacional salió a vender una dádiva acordada con la cúpula de la CGT que lo excluía: un incremento de apenas el 5 por ciento y ¡a cuenta! respecto a las cláusulas gatillo que se van a disparar en diciembre para los trabajadores del sector privado.

Como si fuera poco, el gobierno nacional reconoció, horas después de sellar el acuerdo con Rodríguez, que tiene en carpeta avanzar en más de cinco mil cesantías en el Estado para el próximo año.

Ante todo esto no deja de ser ridícula y payasesca la actitud del triunvirato de la CGT que amaga con un paro, pone “condiciones” pero que no avanza con medidas de fuerza al tiempo que el gobierno pisa el acelerador con el afán de agudizar la política de ajuste y represión.

Ante esta pasividad, Recalde valoró la política de la CTA y manifestó que “tenemos que construir un paro general entre todos y todas y tratar de que ese paro se haga sentir porque esas políticas de ajuste no esperan a fin de mes, los trabajadores ya no llegan a fin de mes”.

Por último, hizo un llamado a salir a las calles para “decirle no al FMI, no a la pauperización del salario y si a la construcción de una realidad mucho más justa para todos”.

 

Jornada de lucha el jueves11.6.2018

La Conat se suma al paro

En un comunicado, la corriente sindical de los comunistas argentinos, ratificó su postura de enfrentar al gobierno nacional para derrotar las políticas de ajuste y el acuerdo ilegítimo con el FMI.

De cara al paro nacional y movilización convocado por las dos CTA para el jueves, que coincide con la huelga lanzada por el sindicato de Camioneros, la Corriente Nacional Agustín Tosco (Conat) ratificó su adhesión a la medida de lucha mediante un comunicado y denunció la profundización de la política de ajuste del gobierno nacional tras el acuerdo con el Fondo Monetario.

Como viene sucediendo desde la llegada de Macri a la Rosada a esta parte, la negativa del triunvirato de la CGT a convocar a un paro nacional luego del acuerdo con el Fondo y el veto presidencial de la ley contra los tarifazos, es resistida por la Corriente Federal de los Trabajadores que integra esta central. A través de su máximo dirigente, el bancario Sergio Palazzo, el espacio ratificó la necesidad de realizar una medida de fuerza de carácter nacional, en el marco de un plan de lucha, acorde a la magnitud de las políticas antipopulares del macrismo.

Para la Conat, un plan de lucha nacional es prioritario ya que “el acuerdo con el FMI significa más sometimiento de nuestro pueblo y nuestra Nación a los planes de dominio del gran capital concentrado y transnacional”. Así las cosas, desde este espacio calificaron al acuerdo como “ilegítimo” ya que no pasó por el Cogreso y, además, agregaron que “es antinacional porque obliga al Estado a respetar los planes de sometimiento propios del gran capital imperialista junto a la entrega de recursos naturales y energéticos”.

El acuerdo “impone un programa de reducción de la inversión pública, mayor quita de subsidios a la energía y el transporte, menor transferencia de ingresos a las provincias, reducción de las erogaciones salariales del Estado y de los fondos destinados a solventar los planes sociales y previsionales, todo con el pretexto de bajar el déficit fiscal. Compromete al pueblo, a los trabajadores, a futuras generaciones y a toda la Nación soberana, con una deuda impagable e inmoral. En suma, convierten al pueblo argentino en deudor eterno víctima de una maniobra especulativa cuyo destino es el pago a la banca privada, a la especulación, la bicicleta financiera y la fuga de capitales”.

En suma, con estos mecanismos, “se agravan las condiciones de vida que padecen los sectores sociales más desprotegidos, se incrementan los despidos, golpea duramente el tarifazo, crece la represión, se liquidan la industria y comercio nacionales, se instala el hambre en amplios segmentos sociales, se acrecienta la desnutrición infantil, se trata de liquidar el hospital público y se atenta a diario contra la escuela pública y gratuita, en tanto se congelan salarios, se envilecen por el incremento del costo de la vida, cae el consumo, se elevan los costos de la canasta básica familiar, se imponen techos a las negociaciones paritarias y simultáneamente se vulneran derechos de los jubilados contemplados en los planes previsionales estatales”.

Crisis que se profundiza

El dirigente de Suteba Lomas de Zamora y la Conat, Emanuel Ríos, recordó a este diario que “desde la Conat venimos denunciando desde hace muchísimo tiempo el agravamiento de la situación económica del país”, ya que “la descomposición social se esta viendo cada día más profunda”.

La situación social no encuentra desprevenidas a las organizaciones sociales que denunciaron las intenciones de la derecha en la campaña electoral de 2015: “esto ya lo advertíamos en campaña para que gane Daniel Scioli, y sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar”.

Ríos aseveró, sin temor a equivocarse, ya que es una realidad con la que se encuentra día a día, que “a la gente le está costando cada vez más llegar a fin de mes, estamos creciendo en los índices de pobreza” y enfatizó que “según la UCA ya estamos en un 30 por ciento”.

Dado el contexto económico y social, “creemos que es acertada la mirada de la Conat, en termino de denunciar que estamos cada vez peor, y que vamos decididamente a políticas neoliberales de ajustes cada vez más severas”.

El escenario de cara al futuro es sombrío para el pueblo, ya que “el acuerdo con el FMI tendrá consecuencias trágicas para los trabajadores, la economía, la producción, etc.”. Los pasos a seguir del gobierno están a la vista, según la mirada del dirigente, debido a que “el gobierno ya anunció la profundización del ajuste con más recorte a las jubilaciones, la quita del incentivo docente, más endeudamiento y recorte del gasto público”.

TRATOS DEL GOBIERNO CON LA CGT7.6.2018

De stand-by a stand-by

Tras que algunos díscolos de la central anunciaran un paro al que se esperaba la adhesión del resto, el triunviro cegetista se reunió con el Ejecutivo nacional en la Rosada y formalizó algunos tratos. En tanto el paro todavía no se anuncia.

El Triunvirato integrado por Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña salió hoy del frezzer para visitar en la Casa Rosada al jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro coordinador Mario Quintana, el titular de Hacienda, Nicolás Dujovne y el coordinador de la cartera laboral, Ernesto Leguizamón -Triaca está en Ginebra participando de la cumbre de la OIT- en un encuentro que tuvo como objetivo de máxima que la CGT se comprometa a poner en stand-by su participación en el paro que, sectores díscolos de su conducción esperan concretar la semana venidera junto a las CTA y movimientos sociales.

Junto a los triunviros estuvieron Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri, Armando Cavalieri, Omar Maturano y Roberto Fernández cuyos sindicatos ya firmaron paritarias con un techo salarial no superior al quince por ciento. La reunión forma parte de la estrategia gubernamental de cara a la negociación que, según espera, podría comenzar a cerrar con el FMI durante los próximos días.

Así, con el objetivo de meter una cuña en un universo sindical que ya está bastante balcanizado, recurrió a un esquema tan viejo como eficaz y sentó a parte de lo más rancio de la burocracia para conceder un poquito de lo que ya había cercenado.

El objetivo inmediato es, de máxima, volver a galvanizar la alianza que comenzó a construir con estos sectores, incluso, antes de alzarse con el triunfo de octubre de 2015. Y, en ese camino, es importante el aporte que pueden hacer Los Gordos para desinflar la realización –en lo inmediato- de un paro nacional y horadar la posibilidad de construcción de un plan de lucha.

La urgencia de la convocatoria, exhibe a las claras la necesidad que el Gobierno Cambiemos tiene de mostrar, ante el Fondo, que es capaz de construir un escenario de consensos para avanzar en un plan de ajuste todavía superior al que desarrolló hasta ahora.

Es que ese plan exigido por el FMI, incluye entre sus principales capítulos la reformulación de las relaciones entre capital y trabajo que –en líneas generales- rigen en nuestro país desde mediados del siglo 20. Asimismo, plantea la destrucción del sistema de jubilaciones y, para eso, le apunta al Fondo de Sustentabilidad, un botín de lujo ya que supera las propias reservas en divisa que posee Argentina.

Debe quedar claro que ninguno de los condicionamientos que exige el Fondo para habilitar su Stand-By resulta extraño a la política que, hasta ahora, llevó a cabo el Gobierno Cambiemos. Sólo que, si se prospera en ese sentido, todo lo hecho hasta ahora va a profundizarse, ya que, tal como lo recalcó desde el 10 de diciembre de 2015 el propio Mauricio Macri, su gobierno pretende tener un carácter fundacional, esto es, el “cambio cultural” que propende.

Entonces, está claro que aquí se va por más que por una transferencia brutal de riqueza y, por eso, es que este esquema necesita de una pata sindical ¿qué va a pasar con aquellos sectores del trabajo que, aún desde posturas reformistas no se agiornen al nuevo statu quo? La respuesta la dio ayer Patricia Bullrich, quien ante la inminencia del paro convocado por Camioneros para la próxima semana, amenazó con que “no vamos a permitir de ninguna manera que la Argentina sea bloqueada”. Queda claro que habrá que tomar en serio los dichos de una ministra que en sólo dos años ya se cargó a varios militantes populares.

Toma y daca

¿Pero qué fue lo que pidió el Triunvirato cegetista? La eximición del Impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo de junio, que se frenen los despidos en la administración pública, provincial y municipal –no que se reintegre a sus puestos a los que ya echaron- y que el Gobierno Cambiemos se comprometa a persuadir a los empresarios para que hagan lo propio en el sector privado.

Sobre esto último, sólo basta recordar que durante 2016, representantes del empresariado más concentrado que actúa en el país, firmó con el ejecutivo acuerdos de compromiso que, según se anunció oportunamente con mucha pompa, frenarían los despidos. Uno de ellos fue para apoyar la decisión de Macri de vetar la Ley Antidespidos que acababa de sancionar el Congreso de la Nación ¿Hace falta recordar cuál fue el resultado?

Otro de los pedidos que incluyó la CGT en su pliego, es de que se retire del Congreso los proyectos de ley que pretenden abordar la reforma laboral. Aquí también hay que hacer las salvedad de que, con o sin proyecto, en la práctica y con el Estado laudando abiertamente en favor del capital y las concesiones a las que es proclive la burocracia, el universo del trabajo resignó desde diciembre de 2015, no sólo salario, sino también condiciones laborales y derechos adquiridos consagrados en convenios laborales.

Así las cosas, conforme avanza el debilitamiento del universo del trabajo también lo hace la correlación de fuerza que permitiría que se cristalicen las reformulaciones que ya se dan de hecho y, desde ese piso, se avance sin escollos a un nuevo marco regulatorio mucho más regresivo que el actual.

Y, finalmente, la que desde el Triunvirato de la CGT se pretende exhibir como la carta ganadora que le habrían arrancado al gobierno.

La reapertura, hacia fin de año, de paritarias que cerraron en el rango del techo del quince por ciento, con la posibilidad de ajustar cinco o seis puntos hacia arriba, no deja de ser una buena noticia, pero con una simple cuenta se advierte que –aún en ese escenario, habrá que ver si cumplen- es francamente insuficiente, si se tiene en cuenta que el horizonte inflacionario para este año no baja, desde la mirada más optimista, del 27 por ciento.

Si esta especie de tómbola sale bien y los astros se alinean, en el caso de los trabajadores de los sindicatos fuertes la cosa no alcanzaría para recomponer totalmente la pérdida salarial de este año y ni que hablar de aquello que se diluyó con la inflación de 2016 y 2017.

¿Dónde quedará el más de 35 por ciento de aquellos trabajadores que se ven obligados a desenvolver su actividad en un contexto de informalidad? Con este telón de fondo, volverán a estar condenados a mirarle la luneta a la inflación.

Gran acuerdo

Así las cosas mientras desde La Rosada prenden velas al relanzamiento del Gobierno Cambiemos que esperan llevar a cabo de la mano del acuerdo con el FMI sobre el que, al cierre de esta edición, se esperaban detalles en una conferencia que darían el ministro Nicolás Dujovne y el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, en base a una agenda que, en principio, incluiría la profundización del recorte en jubilaciones, obra pública y subsidios.

¿Pero, en el mejor de los casos, alcanzará con el aporte que resulte del arreglo con el FMI que ahora Macri describe como “un gran acuerdo para los argentinos”? ¿Va a alcanzar lo que suelte el Fondo para darle algo de equilibrio a una economía que en sólo dos años el Gobierno Cambiemos descalabró? ¿Cómo va a regularizarla, cuando matriz económica impuesta por el staff gobernante se basa casi exclusivamente en el sobreendeudamiento?

Lo cierto es que el acuerdo con el Fondo persigue una perspectiva concreta e inmediata que es poder tapar el agujero autogenerado que, de cara a 2019, se le presenta al gobierno.

Sólo en concepto de capital e intereses por la deuda, el año que viene se vienen vencimientos por 55 mil millones de dólares, a lo que habrá que sumar alrededor de treinta mil más que coinciden en proyectar como pérdida las principales evaluadoras, en concepto de déficit comercial y los provenientes de la balanza de servicios reales.

Entonces, queda claro que, más allá de los festejos, el Relanzamiento Cambiemos y la extrema mesura cegetista, el acuerdo con el FMI es sólo el paso inicial y que, lo que se viene siempre va a ser peor.

 

DESPIDOS EN EL GARRAHAN7.6.2018

Al gran pueblo argentino, salud no

Los trabajadores del hospital de pediatría se mostraron alarmados por los diez despidos de los últimos días y advirtieron que el número final podría llegar a sesenta.

El Hospital oncológico infantil más importante de Sudamérica, Dr. Juan Pedro Garrahan, es una de las víctimas de la era de macrista, ya que viene sufriendo un brutal ajuste que está ocasionando despidos y un deterioro del lugar, que va de la mano con el que padece la salud pública de la República Argentina.

En este contexto, los trabajadores del nosocomio se movilizaron ayer hacia las puertas del centro de salud, en reclamo por la reincorporación de los diez médicos que fueron despedidos.

Ernesto Sian, trabajador del Garrahan aseguró que “la movilización se hizo en conjunto con otros hospitales, porque está claro que el ajuste que está llevando a cabo el Gobierno Cambiemos, en materia sanitaria, apunta también a la destrucción de la salud pública”.

Y agregó: “hay compañeros de otros hospitales que también están siendo atacados y, por eso, vamos seguir protestando por la reincorporación de todos los que fueron despedidos”.

Vale citar que los trabajadores que perdieron su puesto son de planta permanente y tienen varios años de antigüedad en el hospital, para dejarlos en la calle, el gobierno echó mano a burdos motivos basados en argumentos burocráticos.

Asimismo, Sian no dudó en recalcar que “los despidos son injustos” y aseveró que “ahora te descuentan hasta los minutos, algo que es una aberración”, ya que “antes teníamos cinco o diez minutos para llegar tarde y eso ahora no lo están cumpliendo”.

Apunten contra el trabajador

Siam es claro cuando hace hincapié en que “están generando una situación adversa para el trabajador, que no le permite desarrollar su tarea con tranquilidad”.

Pero también fue optimista cuando resaltó que, desde los trabajadores, “se está tratando de generar una fuerza conjunta para evitar los despidos y para luchar por la reincorporación de todos los que quedaron en la calle”.

Y a eso le sumó que “hay que continuar en la tarea de encontrarnos con los demás hospitales y tratar de hacer asambleas para motivar a compañeros de otros sectores, para que participen, ya que no solamente en salud están despidiendo, porque esto se está dando en el sector estatal y privado”.

La semana pasada, la Junta Interna de ATE del Garrahan emitió un comunicado, en el que se da cuenta de la crítica situación sanitaria que se vive en el Hospital, todo mientras continúan los despidos.

Ahí también se explica que esto provocó el colapso del servicio de guardia del hospital, por lo que se volvió a internar niños en los pasillos y explotaron dos frascos de aspiración que, por suerte, no lastimaron a nadie.

Además, denunció que “el ajuste es un ataque a la salud pública y una persecución política y gremial a los trabajadores en conjunto”.

Movilización en Zárate por Atucha6.6.2018

En defensa de la soberanía energética

Cientos de trabajadores se manifestaron en la rotonda de Zárate, tras la suspensión del acuerdo para la construcción de la tercera central de Atucha. “Esto forma parte de las exigencias del FMI”, denunció desde la Conat, Cristian Poli.

Se realizó esta tarde en la rotonda de Zárate una movilización protagonizada por organizaciones sociales, sindicales y partidos políticos -y convocada por la regional local de la CGT y ambas CTA- en defensa del empleo y contra los más de tres mil despidos que implicaría la suspensión del acuerdo oportunamente celebrado entre el Estado argentino y su par de la República Popular China para la construcción de la tercera central de Atucha.

Vale recordar que desde que Mauricio Macri es presidente Atucha, La Piap de Neuquén, Dioxitek de Córdoba y Conuar de Ezeiza son algunos de los complejos nucleares que son víctima del ajuste y desguace que aleja, cada vez más, al país de lograr la soberanía energética.

Y esto es así, porque la generación de energía nacional que permite que el Estado tenga herramientas como para regular en favor de la producción y el consumo interno, nunca le interesó al Gobierno Cambiemos que cuenta con José Aranguren, ex CEO de Shell, al frente del Ministerio de Energía.

En julio de 2016, Aranguren quedó imputado por el fiscal Carlos Stornelli por la compra de gas a Chile que puso en privilegio a la empresa Shell, que es dueña de British Gas, principal proveedora de energía al país trasandino.

Esta política de desmantelamiento al Plan Nuclear Argentino está vigente desde 2016 e incluye el despido de alrededor de mil trabajadores, entre obreros, técnicos y profesionales.

Un año más tarde, quedaron en la calle 647 operarios, situación que llevó a los trabajadores a realizar un acampe que se extendió durante dieciocho días en la rotonda de Zárate.

En la actualidad, esta situación se intensifica de cara al acuerdo con el FMI, que impondrá recortes que se traducen en despidos y ajuste, según señalan en La Rosada, “para la reducción del déficit fiscal”.

A los pies del FMI

“El Gobierno Cambiemos quiere suspender los acuerdos con China producto de la exigencia del FMI de bajar el déficit”, recalcó el titular de la CTA Ribera del Paraná, Cristian Poli y no dudó al aseverar que “esto conlleva más despidos y más ajuste”.

Presente en la movilización de esta tarde, el dirigente de la Conat, celebró la contundencia que tuvo la marcha. “Fue buenísima por la importante participación de los trabajadores y de todo el movimiento sindical que se ha unido para exigir la continuidad del Plan Nuclear argentino y el fortalecimiento de la soberanía energética”.

Para Poli es evidente la maniobra en que se enmarcan los despidos, vaciamiento y destrucción del Plan Nuclear. “Los despidos en esta zona arrancaron en marzo de 2016, en ese momento el Gobierno y muchos actores de su aparato massmediático, planteaban que a los que estaban echando eran los ñoquis del kirchnerismo” recordó y remarcó que “ahora y cada vez más, la cosa va quedando clara incluso para quienes se prestaron a esta maniobra, ya que se avanza sobre profesionales con más de veinte años de trabajo”.

Así las cosas, el referente de la Conat se mostró complacido por el nuevo ejemplo de unidad en la acción que brindó la movilización de esta tarde, pero también alertó sobre las consecuencias que la marcha atrás en la construcción de la nueva central Atucha traerá aparejada.

“Son miles de puesto de trabajo que no se van a concretar”, señaló y recordó que esto va a impactar sobre una región que es uno de los principales polos industriales del país y que, durante los últimos dos años, viene siente agredido letalmente por las políticas del Gobierno Cambiemos.

Pero esto no es todo. “Esto implicará más desabastecimiento del sistema energético nacional a mediano y largo plazo”, lamentó Poli y añadió que “además va a implicar la pérdida de mano de obra calificada en la gestión de centrales nucleares que, actualmente en Argentina, es ejemplo a nivel mundial”.

 

Marcha Federal hacia Plaza de Mayo4.6.2018

Por el paro general

Diferentes movimientos sociales se movilizaron para repudiar el acuerdo en el que avanza el Gobierno Cambiemos con el FMI y exigir un plan de lucha contra el ajuste.

El mandato de convocar a un paro general que se enmarque en un plan de lucha es el saldo que deja la Marcha Federal que culminó el viernes pasado en la Plaza de Mayo, donde se llevó a cabo un acto en el que se dirigieron a los presentes representantes de diferentes organizaciones sociales y sindicales.

Entre quienes saludaron “el esfuerzo de movilizarse en todo el país” estuvo el MTL, cuyo representante Mario Micheli, quien también preside la CTA Cañuelas-Lobos, recalcó que “más allá de diferencias en algunos enfoques, hay que luchar para que se genere más trabajo e inclusión”.

Como se recordará, esta edición de la Marcha Federal recorrió diferentes provincias antes de llegar a la Ciudad de Buenos Aires, donde convergió en una multitudinaria movilización en la que no hubo lugar para eufemismos. “Que convoque un paro nacional para pedirle al Gobierno nacional que cambie su política económica”, dijo desde el palco montado en la Plaza de Mayo el secretario de La Bancaria, Sergio Palazzo, quien fustigó las negociaciones abiertas por La Rosada con el FMI y el tarifazo.

En idéntica dirección, el líder de Camioneros, Pablo Moyano, “tome nota de que hay un gran descontento social”, mientras que el titular de Suteba, Roberto Baradel, le metió presión a la CTA cuando recalcó que las dos CTA convocan a un paro en el que pidió que participen “todas las organizaciones”.

Y, desde el gremio de Canillitas, Omar Plaini, hizo hincapié en que “la oposición tiene la responsabilidad de transformar esta protesta en un movimiento alternativo”.

Por su parte, el secretario de la CTA, Hugo Yasky, remarcó que el gobierno “está encerrado en un laberinto y perdió el rumbo”, tras lo que destacó que “el ajuste que está aplicando va a provocar cada vez más recesión, caída de la economía, cierre de negocios y menos empleo”.

Tras lo que recordó que “dijimos que si hay veto, hay paro”, por lo que “tenemos que ir a un paro nacional”.

Trabajar por la unidad

“Día a día los sectores más desprotegidos somos los más castigados, algo que se ve en los barrios, donde lejos de mejorar, las cosas se agravan”, lamentó Micheli y añadió que “por el aumento de las tarifas muchos compañeros deben colgarse para tener luz porque no hay forma de pagar”.

En este contexto, el coordinador del MTL recordó que el panorama es desalentador: “a todo esto se suma el aumento del gas envasado, ya que una garrafa de 10 kilos pasó a estar hasta 450 pesos en los barrios”, lo que se suma “a la carestía de la vida por el aumento de productos básicos como la harina y el pan”.

Así las cosas, instó a avanzar “en el marco de la unidad”, ya que “sin unidad sería imposible derrotar a este gobierno” y lamentó que “aunque estamos ante un hecho tremendo como el veto que ratifica el tarifazo, todavía no tenemos respuesta concreta al reclamo de un paro nacional que todos hacemos y que, además, anticipamos que se iba a hacer si se llevaba a cabo el veto presidencial”.

Por eso, “más allá de las diferencias”, Micheli remarcó que “saludamos a la Marcha Federal que convocó el Triunvirato de San Cayetano” y destacó que “vamos a seguir trabajando para aunar criterios de cara a futuras movilizaciones”.