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El ex presidente de la Cámara Federal de Bahía Blanca, Néstor Montezanti, será juzgado en un juicio oral por crímenes de lesa humanidad perpetrados entre 1974 y 1975 cuando integró las patotas de la Triple A que cometieron decenas de ataques y asesinatos en la ciudad.  Memo Colantuono, dirigente del PC, valoró el trabajo de los fiscales que instruyeron la causa y de los organismos de derechos humanos.

Luego de cinco décadas de impunidad, Néstor Montezanti -ex presidente de la Cámara Federal de Bahía Blanca- será sentado en el banquillo de los acusados por crímenes de delitos de lesa humanidad. “Es un logro de los organismos de derechos humanos que nunca abandonaron la pelea” dijo Memo Colantuono, secretario del PC de esa ciudad, y agregó que “hay que destacar también la persistencia de los fiscales que sin dudas destrabaron las maniobras de impunidad por parte de Montezanti y sus cómplices”, en referencia al trabajo de los fiscales Miguel Palazzani y José Nebbia, quienes impulsaron el expediente.

La elevación a juicio por parte del juez López da Silva de la causa en la que Montezanti es acusado, con probados elementos en su contra, de ser el responsable de al menos 24 homicidios entre 1974 y 1975 en el sur de la provincia es un hito para la ciudad. “Que este genocida haya ostentado durante tantos años un cargo de tal magnitud en el poder judicial da cuentas de la magnitud de la disputa que llevaron a cabo los organismos y los partidos”.

En efecto, Montezanti es un hombre fuerte en Bahía. Además de haber oficiado como presidente de la Cámara Federal de la jurisdicción, fue profesor de la Universidad Nacional del Sur donde estudiaba el joven dirigente de la FJC y secretario general de la Federación Universitaria del Sur, Watu Cilleruelo, quien fue asesinado dentro de los pasillos de la universidad por parte de un comando civil en 1975. Por aquellos años, Montezanti integró según la causa “una asociación ilícita” liderada por el diputado Rodolfo Ponce, dirigente de la CGT bahiense.

Como parte de las patotas civiles, Montezanti participó en una veintena de asesinatos, algunos de ellos perpetrados cuando fue contratado por el interventor de la UNS, Remus Tutu, como personal de “seguridad” en la institución.

Respecto al avance de la causa, Colantuono se mostró cauteloso en torno a las expectativas: “vamos a ver cómo se desarrolla la causa y el juicio” ya que “esta justicia que tenemos no puede llamarse con precisión con justicia” en referencia a la demora de casi cinco décadas que demoró sentar a Montezanti en el banquillo de los acusados.

El caso de Montezanti expone de acuerdo al análisis del dirigente del PC de modo muy claro porque es necesaria una reforma judicial urgente en el país. En ese sentido, remarcó con énfasis que “la transformación del poder judicial es una tarea que corresponde a las organizaciones políticas y solo podremos llevarla adelante si logramos concitar el interés y la movilización del pueblo en cada una de las ciudades”.