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Dom, May
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Política
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Alrededor de trescientas personas se contagiaron a raíz del apuro por comenzar el dictado de clases presenciales. El capricho de Rodríguez Larreta tiene un costo, peor lo pagan los trabajadores.

Desde UTE-Ctera se denunció que desde que inició el ciclo lectivo, en la Ciudad de Buenos Aires se registraron casos de 178 docentes contagiados que junto a los no docentes y estudiantes, suman alrededor de trescientas personas que contrajeron Covid-19 como consecuencia de una vuelta a la presencialidad anticipada y para la que no había condiciones.
Vale recordar que pese a los reparos que hicieron los trabajadores de la educación, el Gobierno de la Ciudad se encaprichó con que el ciclo lectivo comenzara el 17 de febrero y con protocolos que fueron seriamente cuestionados por la comunidad educativa (Ver ¿Primero la escuela? y Larreta apuesta al 17).
Durante esos días, desde la FJC, su responsable del Círculo de Secundarios, Oriana Duran, recalcaba que “por sus condiciones edilicias, las escuelas no tienen la capacidad para llevar a cabo ningún protocolo de distanciamiento o higiene”.
Y, en consonancia, desde La Violeta en UTE, Antonella Bianco, lamentaba que los docentes “no somos prioridad para el Gobierno de la Ciudad en el plan de vacunación” y reclamaba que se los tome como un grupo prioritario a la hora de acceder a la vacuna.
Pero pese a esto comenzó el ciclo lectivo con presencialidad y también con mucha improvisación. “Los insumos para sanitizar las escuelas llegan con cuentagotas y muchas veces los tienen que suministrar las propias cooperadoras de las escuelas o los docentes con sus recursos”, denunció la secretaria general de UTE-Ctera, Angélica Graciano
Asimismo, hizo hincapié en que, a los docentes, “ya se los vacuna en todas las provincias menos en la Ciudad de Buenos Aires” y aclaró que esto pasa pese a que de los alrededor de cien mil docentes y no docentes que hay en la Ciudad, unos setenta mil ya se inscribieron para recibir la vacuna.
Vale recordar que los gremios docentes porteños pidieron que se suministre a los trabajadores del sector, dosis de Sinopharm que el ejecutivo nacional proveyó a la Ciudad. Pero el ministro de Salud local, Fernán Quirós, señaló que van a destinarse a completar la vacunación de trabajadores de la Salud que todavía quedan sin vacunar.