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Dom, Abr
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Esto es lo que exigió la concejal Flavia Guardia a Javier Milei y Sandra Petovello, al referirse a la suspensión de la asistencia a comedores populares. “El límite es el hambre”, advirtió al hablar en una sesión del deliberativo comunal de Cañuelas.

“Es inadmisible que en la tierra del trigo y el pan tengamos el 57 por ciento de pobres, porque es indignante ver a nuestros adultos mayores tener que elegir entre comer o morir, por no poder acceder a los medicamentos” sostuvo, desde su banca, Flavia Guardia durante la sesión inaugural del Concejo Deliberante de Cañuelas.

La integrante del Movimiento Territorial Liberación, también hizo hincapié en que resulta “inhumano dejar de proveer de alimentos a los comedores y merenderos comunitarios” y apuntó contra el presidente y su ministra de Capital Humano cuando advirtió: “Javier Milei, Sandra Petovello, el límite es el hambre ¡basta de carajear al pueblo!”.

Los dichos de la con concejal coincidieron con la jornada en la que distintas organizaciones sociales que forman parte del Frente Barrial de la CTA de los Trabajadores, llevaban a cabo en diferentes ciudades del país, semaforazos y otros tipos de manifestaciones para protestar contra la suspensión de la asistencia a comedores y merenderos populares que decidió el gobierno nacional.

Esa vez la consigna elegida por el Frente Barrial fue “por unas Pascuas sin hambre” y formó parte de una serie de jornadas similares que están programas para reclamar que se declare la emergencia alimentaria ante el desmesurado crecimiento de la pobreza que ya afecta a casi seis de diez familias argentinas.

“Desde que asumió Milei, se redujo el salario real un treinta por ciento”, lamentó el Frente Barrial y recordó que mientras tanto, “la canasta básica pasó de 363.679 a 690.901 pesos”, al tiempo que “aumentaron los medicamentos, el transporte y las tarifas”.

Por lo que, “en sólo dos meses, la pobreza que ya golpeaba a nuestras familias subió al 57 por ciento” y, con este telón de fondo, “la única respuesta del gobierno a esta verdadera crisis alimentaria fue dejar de asistir con alimentos a comedores comunitarios”.