Unidad en Hurlingham

Sindicales y Territorio
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“El desafío es ratificar y fortalecer el rumbo iniciado hace cinco años en la construcción de un sindicato con amplia participación de las bases” definió La Violeta de cara a los comicios de Suteba.

“En esta coyuntura desde la Celeste y la Violeta, se encaró un proceso de renovación de cuadros incorporando a varias compañeras jóvenes a la lista de unidad que hemos logrado construir”, resaltó Pablo Ambrosetti, quien es candidato a secretario de Derechos Humanos de Suteba de Hurlingan, de cara a las elecciones que el sindicato docente va a llevar a cabo el 11 de mayo.

“Hurlingham es un distrito en donde Suteba es el sindicato más importante con más de mil afiliados que desde 2017 es conducido por la alianza Celeste-Violeta que se impuso en las últimas elecciones por más del setenta y siete por ciento de los votos y con una altísima participación electoral de los compañeros docentes”, recordó Ambrosetti.

Y fue claro al señalar que ahora el desafío es “ratificar y fortalecer el rumbo iniciado hace cinco años en la construcción de un sindicato con amplia participación de las bases, con presencia en todas las escuelas y que haga del pluralismo ideológico la base de su fortaleza política”.

Por otra parte Ambrosetti hizo hincapié en que “a diferencia de lo que ocurre en otros sindicatos, en Suteba,  tanto las mujeres como los docentes subcuarenta tienen una representación muy importante”, algo que “es una acción de gran densidad política, ya que nadie mejor que  un trabajador en actividad para reconocer, enfrentar y resolver las problemáticas concretas que afectan al proceso educativo”.

También destacó que es preciso “fortalecer la unidad del campo popular no como una mera alianza electoral sino como una estrategia política que tenga su centralidad en los intereses de la clase trabajadora”, así como “que abordemos colectivamente una reestructuración del sistema escolar en su conjunto, rescatando las experiencias de creatividad pedagógica desarrolladas por los docentes durante la pandemia para lograr empoderar a los trabajadores de la educación, las familias y los estudiantes  en el proceso de enseñanza-aprendizaje”.

Y añadió que “es central lograr que la clase trabajadora en su conjunto nos deconstruyamos, dejando de ser un objeto sobre el cual se aplican políticas de inclusión o ajuste, según el signo del gobierno de turno, para constituirnos en sujetos de derecho”.

En esta lista hay tres candidatos que pertenecen a La Violeta. “Es un desafío lograr que la temática de Derechos Humanos se encarne como contenido estructural en todas las prácticas pedagógicas y educativas de cada una de las escuelas del distrito”, dijo Ambrosetti, algo que es imprescindible en momentos en que se asiste “a un violento resurgimiento de discursos negacionistas y reaccionarios que desde los grandes medios de comunicación intentan construir una subjetividad neo-conservadora”.

Y, por eso recalcó que “para frenar ese intento de restauración conservadora el rol protagónico de la escuela es central y no hay escuela sin comunidad educativa organizada en torno a los intereses objetivos de las clases populares: esa y no tanto la mediática, es la gran batalla cultural, hacer de la escuela un espacio de discusión política y una trinchera del poder popular”.