Sidebar

[Offcanvas] Navegación superior

22
Mié, May
86 New Articles

Mundo
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

La legislatura de Gran Bretaña aprobó una ley que impide que se investigue y juzgue a los responsables crímenes perpetrados por el Ejército y grupos paramilitares británicos contra la población civil en el norte de Irlanda.

La Cámara de los Comunes aprobó un proyecto de ley por el que se impide cualquier investigación judicial, así como el juzgamiento de crímenes que fueron perpetrados por integrantes del Ejército y grupos paramilitares británicos contra la población civil en el norte de Irlanda, durante el conflicto armado desatado entre protestantes unionistas y católicos republicanos en Irlanda del Norte, desde la década de los 60 hasta la firma de los Acuerdos del Viernes Santo en 1998.

Oficialmente se reconoce que este período conocido como The Troubles, dejó un saldo de alrededor de 3500 personas asesinadas por militares británicos y paramilitares que actuaban financiados por el Reino Unido, así como una cantidad mayor de irlandeses detenidos ilegalmente en lo que fue una clara exhibición de terrorismo de Estado.

Así las cosas, el miércoles 6 de septiembre, por medio de una votación de 288 contra 205, la Cámara de los Comunes le asestó un duro golpe a la posibilidad de que esos delitos sean juzgados, al tiempo que reafirmó nuevamente que el colonialismo de Gran Bretaña sigue vigente.

Según coincidieron varios legisladores de la bancada Tory que fueron los encargados de defender la iniciativa parlamentaria, se trató de un “voto a favor de la reconciliación”, la concesión de esta amnistía a los miembros del Ejército Británico y de los grupos paramilitares unionistas que son responsables de crímenes que, por sus características, deberían ser considerados de lesa humanidad.

Entre estas bandas estaba la Fuerza Voluntaria del Úlster, más conocida como UVF, que abiertamente mantenía conexiones con la extrema derecha y grupos neonazis británicos, al tiempo que era financiado por el gobierno del Reino Unido y apoyado por su Ejército.

UVF es responsable, entre otros crímenes, de la Masacre de Ballymurphy que fue perpetrada durante 1971 y del Domingo Sangriento o Bloody Sunday, de 1972, como así de atentados cometidos en Dublín y Monaghan en 1974 y de la Masacre de la Miami Showband de 1975.