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En Madrid se prepara el segundo Encuentro Estatal por la República en el que se espera la participación del Partido Comunista de España.

El 28 de octubre va a llevarse a cabo en Madrid el segundo Encuentro Estatal por la República, que pretende retomar una agenda en la que coincide un importante y plural número de organizaciones, colectivos y plataformas republicanas entre las que está el Partido Comunista de España.

Se trata de fuerzas que manifiestan su firme defensa de “valores republicanos de libertad, justicia, igualdad, feminismo, cultura, memoria, laicismo y solidaridad, y la voluntad de construir una república de ciudadanas y ciudadanos libres, iguales y fraternos”.

En este sentido, días atrás, se hizo en la capital española la primera asamblea unitaria estatal preparatoria de cara al Encuentro, en la que se recalcó que resulta fundamental la articulación de todas las organizaciones, plataformas y colectivos que integran el espacio, al tiempo que se redobló el compromiso de impulsar y realizar coordinadamente acciones unificadas que fueron aprobadas como hoja de ruta “para avanzar en el proceso hacia la república”.

Como se recordará, entre otras cosas, este colectivo busca aportar para que se construyan las condiciones necesarias para que se convoque a una consulta ciudadana donde los españoles puedan pronunciarse si quieren que España siga siendo un reino. Y en mayo de 2022, realizó en setecientas localidades una consulta no vinculante en tal sentido, en la que participaron casi cien mil personas de las que 76.106 expresaron su apoyo a la república.

Ahí, la consulta se planteó como un instrumento para ampliar y extender el debate sobre la forma de Estado y el proyecto republicano, así como para que los españoles tuvieran un sitio para poder pronunciarse sobre lo que no se pudo decidir durante la transición ni posteriormente.

Dese la plataforma se hizo hincapié en que, “actualmente, la república no puede suponer sólo un cambio del marco institucional”, ya que debe  satisfacer “las reivindicaciones y las necesidades de la mayoría social”. Por lo que se destacó que es preciso “vincular la lucha por la república con las distintas movilizaciones sectoriales y sociales” y, por eso, “la lucha por la república tiene que estar en la calle y en las instituciones”.

Y después de recordar que en España “la jefatura del Estado se hereda por privilegios medievales de sangre”, se sostuvo que “no admitimos la inviolabilidad de una monarquía corrupta, nada ejemplar, arcaica e inservible”, al tiempo que se denunció “la corrupción endémica de los Borbones” y se concluyó que “el problema es la monarquía, una institución no democrática que no hemos votado, que proviene de la dictadura fascista de la que hereda la jefatura del Estado por privilegios medievales de sangre”.