Europa
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En diálogo con Nuestra Propuesta, desde Paris, el periodista Paco Peña, reflexionó sobre la situación que se vive en la Franja de Gaza, su contexto regional y global. El análisis de los acontecimientos en pleno desarrollo a través de la mirada de quien es corresponsal en Francia de Radio Habana Cuba y Telesur, así como profesor de Ciencias Políticas e Historia en la Universidad de la Sorbona Paris 1.

Desde el viernes pasado, distintas capitales europeas son epicentro de actos y movilizaciones que expresan solidaridad con el pueblo palestino y exigen que cese el genocidio que el Estado de Israel perpetra desde hace más de medio siglo, como un paso previo y necesario a la construcción de la paz para la zona.

Una de esas ciudades es Paris, donde el sábado la Plaza de la República fue escenario de multitudinarias marchas, en las que también se repudió la postura adoptada por el presidente Emmanuel Macron, que en un acto de sumisión casi perruno con la postura sionista, encolumnó a Francia junto a EE.UU. e Israel en la nueva escalada emprendida por Tel-Aviv que de acuerdo a Benjamín Netanyahu, esta vez va a borrar a Hamas de la “faz de la Tierra”.

En la capital francesa la marcha del sábado fue disuelta por la Policía, “a pesar de que la manifestación era realmente pacifica, con una fuerte participación de jóvenes y sobre todo gente la segunda generación de los migrantes con muchas banderas palestinas”, señaló a Nuestra Propuesta, Paco Peña, quien es corresponsal en Francia de Radio Habana Cuba y Telesur, así como profesor de Ciencias Políticas e Historia en la Universidad de la Sorbona Paris 1.

 

-¿Qué consignas se escucharon durante la marcha?

 

“Macron cómplice, Israel asesino”, fue una de las más repetidas, pero fundamentalmente se gritó como modo de protesta ante la ausencia de una visión ecuánime, por parte del gobierno de Francia, sobre un conflicto que es esencialmente muy complicado.

 

-La movilización de Francia, como las que se producen en varias ciudades del planeta son necesarias en momentos en que en la Franja de Gaza la situación es acuciante y los acontecimientos están en pleno desarrollo…

 

Es importante que la movilización prosiga, sobre todo, cuando se prevé que la salida de la Franja de Gaza de  los rehenes de nacionalidad norteamericana  o binacionales israelí-estadounidense que tomó Hamas, abra las puertas a una situación todavía peor que la actual.

Porque una vez que estos rehenes salgan, seguramente se va a profundizar la ofensiva terrestre de los israelíes, ya sin problemas para poder reprimir y bombardear porque ya no quedarían estadounidenses en el sitio. Por eso la situación es grave, puesto que todos los países de Europa, unos más que otros y particularmente Francia, se han unido en esta especie de Santa Alianza.

Mientras tanto, los gazatíes que viven en su país, el cual el gobierno israelí los ha conminado a abandonar dejando sus hogares en el territorio de la Franja, evidentemente no tienen donde ir. Y se trata de gente que desciende de personas que se instalaron en lo que hoy es la Franja de Gaza hace aproximadamente cuatro mil años, porque los llamados ahora palestinos son los descendientes de los Pueblos del Mar de los que hay registro desde hace alrededor de cuatro milenios. Entonces ahora los quieren expulsar de ahí ¿Para dónde pueden ir, acaso para el mar?

 

-Durante las últimas horas se supo que hay algunas negociaciones…

 

La salida de los nacionales israelíes y estadounidenses, aparentemente se está negociando con la fuerza de ocupación israelí con la mediación de Egipto, y saldrían por el sur de la Banda de Gaza, esto es por Rafah, donde hay una especie de puesto fronterizo pero que ya fue bombardeado durante los primeros días de la semana pasada por parte de la aviación israelí.

Por todo esto me parece que es altamente honorable la actitud de la gente que en estos momentos se expresa en solidaridad con el pueblo palestino, más aún cuando se prevé que durante los próximos días habrá un bombardeo indiscriminado y cuando ya mismo el número de víctimas palestinas no cesa de aumentar. Y, lamentablemente, lo seguirá haciendo todavía más.

 

-El de Francia fue uno de los primeros gobiernos en dar su apoyo a Israel, tras la incursión de Hamas. Y, significativamente, se trata de un país con una importante población musulmana…

 

Es un problema, una coyuntura complicada. La semana pasada se produjo el asesinato del profesor Dominique Bernard, quien fue apuñalado en un instituto público de Arras, en el norte de Francia, por un joven de confesión musulmana que ha sido identificado como Mohammed Mogouchkov, que aparentemente sería un checheno de nacionalidad rusa radicado desde hace muchos años en Arras.

Por eso, tanto Emmanuel Macron como el ministro del Interior Gérald Darmanin le han dado mucha luz al caso. Evidentemente lo hacen para intentar unir este asesinato a la imagen que se quiere dar del pueblo palestino: homologar la idea de terrorista con la de palestino como una forma de desacreditar la lucha del pueblo palestino.

Macron, Francia ni ningún país de la Unión Europea, defienden hoy en día la necesidad de que se retome la idea que hace algunos años planteó la posibilidad de que se avance en una clase de principio de solución a partir del reconocimiento de la existencia de dos Estados y negociaciones que incluyeran a Israel y Palestina.

Y esto es así porque ahora la única decisión que surge es, por lo menos de momento, la lógica represiva, la lógica de dar un escarmiento al pueblo palestino, tal como surge del acuerdo de apoyo a Israel por parte de EE.UU., Alemania, Italia, Gran Bretaña y Francia. Lo que tal como dicen Benjamín Netanyahu y otros dirigentes israelíes, implica “acabar para siempre con el problema de Hamas”.

 

-Acabar con “el problema de Hamas y llevarse puestos a todos los palestinos…

 

Esa idea resulta inaceptable, incluso en algunos sectores de la derecha de este país y también de EE.UU., ya que es público y reconocido que hay una cuestión de colonización que no fue resuelta. Y esto explica también el por qué del arraigo que tiene Hamas en Gaza, pero incluso también en Cisjordania donde durante los últimos días ha habido manifestaciones y enfrentamientos entre la gente de Cisjordania, el Ejército israelí y los colonos. Porque el problema de Cisjordania son los colonos, no así en la Franja de Gaza donde no hay colonos, porque simplemente entregaron la banda hace mucho tiempo. Ahora, el gobierno de Macron está en una óptica puramente proisraelí. En las manifestaciones como la de Paris, encontré una sola representante institucional, Elsa Touré, quien es teniente de alcalde de Corbeil-Essonnes. Hablé con ella y me decía que lamentaba que no hubiera diputados ni otros dirigentes políticos de comunas o alcaldes que se pronunciaran.

Y por su parte, siguiendo instrucciones oficiales, lo que sí había fue un operativo de la policía desproporcionado y que tuvo una actitud bastante agresiva, ya que se han dedicado a impedir que los manifestantes puedan gritar sus consignas algo que hacían con tranquilidad, porque las manifestaciones han sido muy pacíficas, eso sí, con consignas que apuntan a señalar el rol criminal de Israel en este conflicto y la complicidad de Macron.

 

-¿Cree que este tipo de restricciones pueda causar un resultado opuesto al que se propone el Gobierno?

 

De todos modos, creo que así como se presentan las cosas, se va a generar en estos días un proceso que el gobierno quería evitar: esto es, el traslado a Francia del conflicto entre Israel y Palestina. Hablo de que ese conflicto esté presente en las calles con la denuncia a la posición que tiene el gobierno al respecto.

 

-La irrupción de Hamas ya tuvo su primera consecuencia con el congelamiento, al menos por ahora, del acuerdo de paz que desde hace varios meses y con el auspicio de EE.UU. se venía cocinando a fuego lento entre Arabia Saudita e Israel….

 

Así es. Ahora Arabia Saudita congeló su participación en esas negociaciones, algo que era uno de los objetivos de la ofensiva de Hamas. Pero esa no es la única consecuencia. Esta se semana se espera que se reúnan de nuevo los representantes de la Unión Europea, para intentar arribar a un a postura única respecto al conflicto, algo que puede dificultarse porque mientras que durante estos días la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitaba Israel para brindar su apoyo a Benjamín Netanyahu, en otros sitios como España la reacción es diferente y se va viendo una posición bastante más independiente que las que tienen Francia y Alemania, que aparecen como las más abiertamente proisraelíes.

 

-La posición de España se puede comprender de alguna manera por la necesidad que tiene Pedro Sánchez de sumar por izquierda para formar Gobierno…

 

Tiene todavía un mes y le está costando bastante con los independentistas de Junts per Catalunya, aparte de la coalición de izquierdas Sumar que es la que más crítica a la posición que tiene la Unión Europea respecto a lo que pasa ahora en Palestina y, sobre todo, ha alertado sobre las consecuencias que significa una posible invasión israelí de la Franja de Gaza y el bombardeo indiscriminado de su población.

Por ahora Israel dice que ha suspendido los bombardeos para permitir que la gente del norte de la Franja pueda moverse hacia el sur para evacuar, pero esto no es cierto. Lo que pasa es que también tienen problemas por el asunto de los rehenes que tomo Hamas y por eso es que quizás no emprendieron una ofensiva terrestre. Esta noticia está en desarrollo y ya trascendió que se estaría abriendo una vía con los qataríes que financian a Hamas, para ver si se puede dar una salida al tema de los rehenes.

 

-¿Cree usted que en la posición de Macron respecto al conflicto palestino, pesa más su antecedente como asociado del banco Rothschild & Cie o los intereses que pueda tener Francia en el concierto europeo en términos de geoestratégicos, geoeconómicos y geopolíticos?

 

Macron es el que inauguró esta posición de cómo se dice aquí en Francia “dos cosas al mismo tiempo”. Es decir que responde a dos cosas pero sin responder directamente. En algún momento, Macron tuvo una veleidad de hacer de Francia un gran país con la envergadura y la influencia que tuvo Francia en la época de Charles De Gaulle, soñó con lograrlo sobre todo después del Brexit, cuando quedó como el único país de la Unión Europea que dispone de disuasión atómica.

Macron está ligado a los intereses que usted señala, que son los que en Francia y buena parte de Europa controlan desde hace mucho tiempo la economía.

Entonces, por un lado está la voluntad de querer tener una posición más independiente frente a EE.UU., pero por otro lado está la cuestión pragmática y EE.UU. tiene controlado completamente a la Unión Europea. Esto se vio con la cuestión del conflicto en Ucrania, cuando al principio se quiso hacer aparecer a la Unión Europea como una instancia diferente de EE.UU, pero a fin de cuentas quedó claro que obedece a las instrucciones norteamericanas, aunque de vez en cuando aparecen algunas veleidades de independencia encabezadas por Francia.

Por otra parte, Macron no puede presentarse a la reelección porque la Constitución no permite otro mandato, por lo que está tratando de hacer una política que por un lado busca apaciguar a los sectores ubicados más a la derecha como lo hace, por ejemplo, en el problema de la inmigración en Francia donde de acuerdo a encuestas el setenta por ciento de los habitantes considera que hay demasiados extranjeros. Pero donde también hay ONG y otros grupos que tienen una política de abierta ayuda, por ejemplo a las personas migrantes subsaharianas.

 

-Hablamos de migrantes que vienen del Sahel donde existe una situación de coloniaje impuesta por Francia que persiste y que cada año absorbe buena parte del PBI de los países de esa región…

 

Hay un problema que es estratégico, porque ahí se encuentran grandes recursos que Francia no está dispuesta a abandonar, por eso es muy sintomático que en el golpe de Estado que se llevó a cabo en Gabón el 30 de agosto pasado, EE.UU. adoptó una actitud más que prudente y lo mismo hicieron respecto a Malí y el gobierno instaurado durante 2020. Dejaron sola a Francia, porque EE.UU. puede perfectamente arreglarse y entenderse con las autoridades de la junta militar actual en el poder.

 

-EE.UU. anunció la intención de avanzar con un megaproyecto que compita con la Nueva Ruta de la Seda de China, que tiene un punto clave en la construcción de un canal alternativo al de Suez que pasaría por Israel ¿Es viable esta iniciativa con un conflicto siempre latente como el palestino-israelí?

 

Todo el mundo sabe que en el Mediterráneo, frente a las costas de Palestina hasta Siria, existe una cuenca petrolífera con reservas importantes. Como se ve, el  problema tiene varias aristas económicas, pero es fundamentalmente político e ideológico. Cuando Benjamín Netanyahu y la derecha israelí comenzaron a poner trabas y obstáculos al “proceso de paz” que se venía llevando adelante desde tiempo atrás y acentuaron la política de asentamientos y apartheid, lo hicieron por ocupar el territorio y mantener a colonos que son mucho más intransigentes que el propio Ejército de Israel.

Hay visiones interesantes que aunque escapan a los propios actores directos del conflicto, sirven para comprenderlo mejor. Por ejemplo lo que dice el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, quien asevera que estos son los estertores que tal vez duren mucho, de un nuevo mundo que está naciendo y dentro de esto va a haber una nueva configuración. Y esto pasa también por un nuevo rediseño en el cercano oriente.

Tanto Rusia como China ven un poco más lejos y, por eso, la Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda va a seguir avanzando a pesar de todos los obstáculos que puedan existir, porque conviene a China, a los países de Asia central y a Rusia. Entonces es una cuestión que salvo el desencadenamiento de una guerra global, van a seguir avanzando como hasta ahora.

Y respecto a la situación de Israel y el cercano oriente, bueno, hay que decir que es un polvorín y siempre fue así. Pero también que la Unión Europea jamás se preocupó en demasía por los derechos de los palestinos y las violaciones constantes que padecen por parte de Israel, que los considera como un pueblo de segunda categoría.

 

-Durante las últimas horas Israel bombardeó los principales aeropuertos de Siria, en Damasco y Alepo, al tiempo que incursionó en el sur del Líbano ¿Cree que se puede regionalizar el conflicto?

 

Eso es algo sobre lo que alertó no hace mucho el presidente de Rusia, Vladímir Putin, quien dijo que hay que tener mucho cuidado con la regionalización del conflicto, puesto que es evidente que también están latentes las situaciones de Irán y Turquía que son potencias regionales, por lo que si se disemina el conflicto podría tener consecuencias incalculables.

Israel toma en cuenta la opinión de EE.UU. y está previsto que esta semana, después de reunirse con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, vuelva a Tel-Aviv para volver a ver al primer ministro Netanyahu. Seguramente EE.UU. no quiere que se le escape de las manos el control de la situación. Por un lado no puede oponerse -y de hecho está convencido de que ese es el camino- a la represión desencadenada por Israel, pero la alienta con ciertos límites.

En ese sentido, EE.UU. tendría cierto acuerdo no escrito con China y Rusia: no quieren que se pueda regionalizar el conflicto, pero hay que ver si son capaces de controlar a todos los actores. Ahí está Irán que es otro actor que ha dado evidencias de tener política independiente, que puede ser capaz de no preguntarle a Rusia ni a China qué es lo que debe hacer. Y todavía está estancado el Plan de Acción Integral Conjunto por el que Irán acordó eliminar reservas de uranio enriquecido, pero que se estancó por la decisión de Donald Trump de retirar a EE.UU. del acuerdo y de restablecer sanciones contra Irán. Esto puede pesar en la voluntad por parte de Israel de regionalizar el conflicto, pero dudo de que esa sea la voluntad de Rusia y China, pero tampoco la de países como Siria y Turquía que podrían perder mucho si se regionaliza el conflicto. Por eso puede ser que haya un freno por parte de EE.UU. a los sectores más radicalizados de Israel.

 

-Blinken vuelve a Israel, país del que tiene la ciudadanía que comparte con la estadounidense ¿Cree que el actual gobierno de EE.UU. tiene condiciones como para poder limitar a Israel?

 

Israel sigue siendo para EE.UU. su portaaviones en el oriente próximo. Tienen una relación especial y privilegiada que está cimentada no sólo en una visión geoestratégica, sino en una percepción que parte de la idea de que Israel es una democracia ubicada en medio de un mundo que como dijo el ministro de Defensa israelí, Yoav Galant, lo consideran como de animales subhumanos, de países bárbaros. Pero también por el tremendo peso que tiene la comunidad judía en EE.UU. donde diecisiete miembros del gobierno norteamericano, entre ellos Blinken, tienen doble fidelidad hacia EE.UU. e Israel.

Por eso Washington no va a soltar la mano de Israel. Debería pasar algo extraordinario para que sucediera algo así. Israel, como el capitalismo triunfante en EE.UU., si caen, van a caer juntos.