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La masacre del pueblo palestino se profundiza bajo los constantes ataque israelíes. Macron cierra filas con Netanyahu, los comunistas franceses fijan postura.

Durante las últimas horas, el Ejército israelí llevó a cabo una incursión terrestre en la Franja de Gaza que se suma a dos semanas de constantes ataques aéreos y un bloqueo absoluto que, al tiempo que impide el ingreso de alimentos y medicamentos, cortó el suministro de agua y energía.

Los bombardeos israelíes habían dejado hasta ayer jueves, un saldo de alrededor de siete mil palestinos asesinados y unas doscientas mil viviendas destruidas, de acuerdo a datos suministrados por el Gobierno autónomo palestino cuyo Ministerio de Salud dio cuenta de que entre las personas ultimadas por estos ataques hay, al menos, 2.931 son niños.

La cartera sanitaria también advirtió que después del bombardeo que destruyó el Hospital Al-Ahli, el sistema de salud de la Franja de Gaza está colapsado y hubo que transformar centros médicos en refugios que están atestados de personas desplazadas, al tiempo que la ausencia de agua corriente, energía eléctrica y condiciones adecuadas de higiene expone a los pacientes a infecciones, en tanto “la comunidad internacional no hace nada”.

¿Pero qué hace mientras tanto la comunidad internacional? Mientras la masacre del pueblo palestino se agudiza cada día, el presidente de Francia Emmanuel Macron, se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y lo hizo en Jerusalén lo que representa toda una postura ya que es esa la ciudad que Palestina reivindica como su capital.

Macron dijo que viajó a Israel para mostrar su solidaridad con ese país y propuso que la coalición internacional que actúa en Siria e Irak bajo el liderazgo de EE.UU., lance ataques contra Hamas. Y lo hizo al reunirse con el presidente israelí, Isaac Herzog, quien recalcó que su país está “comprometido a vencer y a destruir a sus enemigos”, tras lo que amenazó a Irán y a la organización chií libanesa Hezbollah y advirtió que Israel puede regionalizar el conflicto, cuando dijo que “el Líbano pagará el precio”.

Por otra parte, el gobierno que encabeza Macron, siguió el mismo criterio de su par de Alemania y prohibió que se realicen manifestaciones a favor del pueblo palestino. Y mientras personalidades como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, no dudan en advertir que la situación de la Franja de Gaza es similar a la que se vivió en el campo de concentración de Auschwitz, el canciller alemán, Olaf Scholz, se para en la vereda de enfrente y pontifica que “nuestra responsabilidad por el Holocausto hace que sea nuestro deber en todo momento defender la existencia y la seguridad de Israel”.

 

“Paz y seguridad”

 

Con este telón de fondo, el Partido Comunista Francés (PCF), exigió que Hamas libere a las personas que mantiene retenidas desde hace dos semanas, pero también condenó “la decisión del gobierno israelí de extrema derecha de bombardear indiscriminadamente a civiles y someter a millones de habitantes de Gaza a un bloqueo responsable de una catástrofe humanitaria”.

En esta dirección, el PCF denunció que el gobierno que preside Netanyahu, actúa “bajo una lógica de venganza que equivale a crímenes de guerra según el derecho internacional”, al tiempo que hizo público su “horror ante lo que sufre el pueblo palestino que es inocente de los crímenes de Hamas”.

Además manifestó que “somos plenamente solidarios con el pueblo palestino, que ha visto negados sus derechos a la existencia y a un Estado durante décadas”, en tanto que “ha sufrido la colonización, la anexión y un régimen de discriminación en medio de una indiferencia general”.

Asimismo, tras denunciar “a quienes quieren recortar la ayuda al desarrollo para Palestina”, instó a que los franceses se unan “contra el antisemitismo y el racismo antimusulmana” y demandó que se produzca “un alto el fuego inmediato con el fin de los bombardeos y los desplazamientos forzados de la población palestina”, así como que se garantice el establecimiento de un corredor humanitario que permita que la Franja de Gaza reciba artículos de primera necesidad”.

El PCF fue claro cuando demandó que se proteja a los civiles radicados en la Franja de Gaza, se levante el bloqueo que rige desde 2007 y que el gobierno francés tenga “una iniciativa diplomática para una paz justa y duradera”, que esté basada en lo dispuesto por la ONU, particularmente la Resolución 242 de su Consejo de Seguridad, que ya en 1967 exigió la retirada de las fuerzas armadas israelíes de los territorios palestino que ocupa ilegalmente. Y reclamó que Francia reconozca al Estado de Palestina, sobre la base de las fronteras de 1967, “junto al Estado de Israel, para que los dos pueblos reconciliados vivan en paz y seguridad”.