Medio Oriente
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En Gran Bretaña varios sindicatos llevan a cabo bloqueos en plantas donde se fabrica munición destinada al régimen israelí.

El Partido Comunista de Gran Bretaña (PCB), reiteró su rechazo a la “guerra inhumana y genocida de Israel contra el pueblo palestino en Gaza” y advirtió sobre la posibilidad de que esa situación pueda escalar a un conflicto regional más amplio, por lo que rechazó la participación británica en la alianza militar liderada por EE.UU. para llevar a cabo la Operación Guardián de la Prosperidad, que se desarrolla en el Mar Rojo contra el movimiento hutí yemení, algo que tiene lugar en momentos en que se registran ataques israelíes contra Líbano y Siria, en un contexto de crecientes amenazas hacia Irán, por parte del tándem Tel-Aviv/Washington.

Lo hizo al participar de las jornadas que diferentes sindicatos británicos llevan a cabo en el marco de la campaña de bloqueos de fábricas que exportan munición a Israel, como modo de expresión solidaria de los trabajadores británicos con el pueblo palestino y como boicot al suministro de munición al régimen de ocupación israelí que cuenta con el fomento del gobierno que preside Rishi Sunak.

“Los recientes acontecimiento en la Franja de Gaza y el Mar Rojo, representan una grave amenaza a la paz mundial”, alertó el secretario de Relaciones Internacionales del PCB, Kevan Nelson, quien además recalcó que “la ola global de solidaridad con el pueblo palestino, es un antídoto esencial contra la amenaza de una guerra más amplia”.

Y después de condenar “el desplazamiento forzado de dos millones de ciudadanos de Gaza, bajo la amenaza de bombardeos israelíes”, denunció que esto constituye “una estrategia de limpieza étnica”, por lo que instó a que el pueblo de Reino Unido ejerza una “sanción popular” contra el comercio británico con Israel.

Asimismo, al referirse a la situación en el Mar Rojo, lamentó que “una vez más, las fuerzas armadas británicas bajo mando estadounidense, están atacando a un país de Oriente Medio con el pretexto de defender la libertad, los derechos humanos y el derecho internacional” y añadió que esta vez el objetivo es Yemen, “uno de los países más pobres del mundo, después de una larga guerra civil contra una serie de dictaduras reales respaldadas por Arabia Saudita y las potencias imperialistas occidentales”.

También fustigó al premier al premier Sunak y a su secretario de Relaciones Exteriores, Grant Shapps, por aseverar que los bombardeos contra Yemen tienen como objetivo restaurar la estabilidad y proteger vidas inocentes en la región. “Los verdaderos motivos de EE.UU. y Reino Unido, son defender los intereses comerciales afectados por los ataques selectivos del movimiento hutí al comercio marítimo israelí”.

Por lo que, concluyó, “a los gobiernos británico y estadounidense les importa un carajo defender la libertad, los derechos humanos y el derecho internacional” ya que si tuvieran interés en hacerlo, “estarían tomando medidas contra la destrucción genocida de la sociedad palestina en Gaza por parte de Israel”, algo que celebró “hacen el gobierno sudafricano y los hutíes”.