Latinoamérica y Caribe
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Dictaron prisión preventiva para la ex presidenta de facto y parte de los integrantes del gobierno que derivó del golpe de Estado contra Evo Morales. La derecha boliviana llama a paro nacional.

La jueza cautelar Regina Santa Cruz ordenó la detención preventiva de la ex presidenta de facto, Jeanine Añez, a quien imputa de los delitos de “terrorismo, sedición y conspiración” por la participación que tuvo en el golpe de Estado perpetrado contra Evo Morales.
De acuerdo a la decisión judicial, Añez debe estar alojada en algún penal de la ciudad de La Paz, en prisión preventiva durante cuatro meses, mientras se sustancia la causa que puede llevarla a juicio.
Según se desprende de la orden de aprehensión, el juzgado interviniente sospecha que Añez podría fugarse si sigue en libertad, por lo que dictó la prisión preventiva que también alcanza Álvaro Coimbra, Arturo Murillo, Luis Fernando López y Rodrigo Guzmán, quienes se desempeñaron como ministros durante su gobierno.
La medida también alcanza a Palmiro Jarjuri, Jorge Gonzalo Terceros y Gonzalo Mendieta quienes comandaron la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército respectivamente.
Por su parte, la Fiscalía del Estado pidió la detención de Williams Kaliman que integraba la junta de comandantes de las Fuerzas Armadas que “pidieron” la renuncia del entonces presidente Morales. Kaliman se fugó a Colombia a fines de 2020.
En este contexto familiares de las víctimas de la Masacre de Senkata calificaron como un triunfo a la decisión de la jueza Santa Cruz, mientras que desde la derecha, los Comités Cívicos amenazan con impulsar un paro nacional su no se revé la medida judicial.

Apoyo

“El encarcelamiento de Añez es parte de un proceso que encabeza el gobierno para enjuiciar a los responsables del golpe de Estado”, celebró el militante del Frente Revolucionario Comuna (Frec) y estudiante de la universidad mayor de San Andrés-La Paz, Tupaj García.
Tras lo que recalcó que el gobierno de Luis Arce garantiza “la lucha para que se haga justicia por las masacres cometidas” y celebró que “lo que pasó en la última semana es una muestra clara de la intención del gobierno”.
En cuanto al paro nacional llamado por la derecha, García fue claro cuando dijo que “eso no va pasar de ninguna manera” y advirtió que “estamos listos y organizados ante cualquier situación de este tipo”.
Pero también lamentó que “pese a las masacres, torturados y detenidos la derecha no acepte que hubo golpe de Estado, porque para ellos lo que ocurrió en 2019 es una transición democrática y constitucional”.
Y reflexionó que “aún no se ha resuelto como se va a explicar el episodio de 2019 para la historia, porque en la sociedad se disputa el sentido de las interpretaciones”, por eso desde los conglomerados massmediáticos “se sigue insistiendo con la idea de que este proceso judicial es un revanchismo político”.
Pero no dudó cuando hizo hincapié en que “esto se vivió en un escenario de politización porque la wiphala se ha vuelto a levantar en las calles”, ya que “los wiphalistas y las mayorías indígenas del país se sienten profundamente alegres, en las ciudades como en áreas como rulares”.