Latinoamérica y Caribe
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De un lado y otro del Plata, el espionaje ilegal parece ser una verdadera pasión para la derecha que en Uruguay se mira en el espejo macrista, mientras el Caso Astesiano sigue abriendo puertas que amenazan con llegar hasta el propio despacho presidencial.

“Estas nuevas denuncias ratifican que el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, el prosecretario general de la Presidencia, Rodrigo Ferrés y el Director del Servicio de Inteligencia Estratégica del Estado, Álvaro Garcé, mintieron al Parlamento durante su comparecencia en el Senado, cuando aseguraron que Astesiano no tenía acceso a la logística del Ministerio del Interior y que no conocían las actividades de espionaje”, advirtió el Partido Comunista de Uruguay (PCU), ante la difusión de mensajes de chat que evidencian que el ex jefe del Servicio de Seguridad Presidencial utilizó recursos de la cartera de Interior para espiar al presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala.

Cabe recordar que Alejandro Astesiano, fue jede de Seguridad interior del gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou, hasta que en septiembre pasado debió abandonar el cargo después de que se conociera que formaba parte de una organización delictiva que se dedicaba a adulterar información para facilitar que ciudadanos rusos obtuvieran pasaportes uruguayos.

Pero a partir de su detención, comenzaron a filtrarse contenidos alojados en un teléfono móvil de Astesiano de los que se desprende la existencia de una trama de espionaje que involucra a seriamente a la Gestión Lacalle Pou. Entre otras cosas ahí aparecen datos reveladores de que, al menos una parte del gobierno, estuvo involucrada en tareas de espionaje ilegal que entre sus víctimas tuvo al titular de la PIT-CNT.

De los mensajes revelados se desprende que el secretario privado del presidente, Nicolás Martínez, así como altos jefes policiales, estaban en pleno conocimiento de este accionar ilegal del que Astesiano sería sólo la punta del ovillo.

“Este accionar ilegal y cuasi mafioso de Astesiano utilizaba la logística y hasta celulares de Presidencia de la República para espiar”, denuncia el PCU y puntualiza que lo que exponen los nuevos hilos de chat invalidan las investigaciones administrativas realizadas por la Cancillería y el Ministerio del Interior a partir de la detención de Astesiano, que fueron presentadas por el gobierno como un acto de transparencia en un intento por desmarcarse del hecho que conforme pasan los días se extiende como una verdadera mancha de aceite.

Así las cosas, el PCU no dudó a la hora de condenar, “estas prácticas antidemocráticas realizadas nada menos que desde Presidencia de la República” y se solidarizó con Abdala quien, como se recordará, es integrante de la Dirección de ese Partido.

Y, en esta dirección, dijo que “es imprescindible que se esclarezca si estas prácticas delictivas de espionaje y provocación alcanzan a otras personas y organizaciones y tomar medidas para que no continúen realizándose”.