Sidebar

[Offcanvas] Navegación superior

25
Sáb, May
87 New Articles

Mundo
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

En Nueva York metieron preso a Joe Lewis. Pero el magnate amigo de Mauricio Macri zafó, al menos por ahora, pagando trescientos millones de dólares.

“Joe Lewis pagó una fianza de muchos ceros en EE.UU. para quedar libre, pero continúa investigado el cargo de tráfico de influencias, lo que muestra la naturaleza del capitalismo salvaje donde aquellos que más tienen más quieren y para obtener más dinero son capaces de hacer cualquier cosa hasta poner en juego su propia libertad individual”, reflexionó Pablo Moren al referirse a la situación que protagoniza el multimillonario británico que usurpa Lago Escondido.

Como se recordará, el magnate británico fue detenido la semana pasada en Nueva York, como consecuencia de una causa por en la que se le imputan delitos de abuso y tráfico de información privilegiada. Y, tras pagar una millonaria fianza, recuperó la libertad aunque persiste el proceso que pesa en su contra.

El empresario que es amigo de Mauricio Macri, tiene de 86 años y está radicado en Bahamas, pero también está acusado de “orquestar un esquema desvergonzado” de tráfico de información privilegiada, de acuerdo a la imputación penal que hizo el propio fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Damian Williams.

Lewis, junto a otras dos personas, fue puesto detrás de las rejas en el contexto de esta causa, pero el multimillonario estuvo poco tiempo en esa situación, ya que salió libre después de pagar una fianza de trescientos millones de dólares quedó asegurada con un yate y una aeronave.

“La imagen de Lewis caminando por una plaza de Nueva York fue muy fuerte y hace reflexionar acerca de aquellos que piensan que los empresarios poderosos hacen sus grandes fortunas de forma honesta”, indicó Moren quien participó Marcha Nacional por la Soberanía que se hizo hacia Lago Escondido durante febrero pasado, organizada por la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua.

Y, sin dudarlo, hizo hincapié en que Lewis “es aquel que se apropia de caminos y no deja pasar a los ciudadanos argentinos que quieren visitar un lago que es un bien común de todos”, pero asimismo recordó “es aquel que usó la fuerza para evitar que lleguemos a Lago Escondido, poniendo en riesgos nuestras vidas”.

También insistió con que “es quien al parecer maneja a la justicia de Río Negro, el que presta las instalaciones de la mansión de Lago Escondido para que el bloque de poder compuesto por jueces y medios hegemónicos se reúnan a planear como llegar adelante sus acciones”. De ahí que “verlo sentado en el banquillo de los acusados es un triunfo”, añadió y en este sentido remarcó que “nuestra lucha por el Lago, es una lucha antiimperialista y ahora sabemos que es contra un ladronzuelo, un ladrón de poca monta y sus secuaces locales que son idénticos a él”.