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Mar, Mar

A 50 años del golpe genocida

El MUI marchó a Plaza de Mayo y en todo el país para seguir exigiendo que nos digan dónde están y para reafirmar su compromiso por la Patria Liberada que soñaron lxs 30 mil. Las reivindicaciones por la educación pública y el presupuesto universitario  estuvieron incluidas en una jornada histórica, en la que también se denunció la continuidad del modelo económico de la dictadura. 

El Movimiento Universitario de Izquierda se hizo presente en la movilización a 50 años del Golpe de Estado que abrió paso a la última dictadura cívico-militar en el marco de una marcha histórica que, saliendo al cruce del negacionismo y la miseria planificada que promueve el actual gobierno, dio un mensaje claro: Nunca Más. Frente al gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel, que amaga con indultar a los genocidas, el pueblo argentino ganó masivamente las calles y el movimiento estudiantil  fue parte central de esa gesta. 

La jornada demostró que la memoria no sólo se recuerda, sino que se expresa con una fuerte dimensión política y social de resistencia a este gobierno, férreo negacionista a partir de su intención de construir la “Memoria Completa”. 

En ese sentido, el documento de los organismos de DDHH que denunció un proceso de “miseria planificada”, criticó la política económica, la reforma laboral y advirtió sobre la entrega de recursos naturales. También cuestionó el rol del Poder Judicial, al que acusó de perseguir dirigentes políticos y sociales como Milagro Sala y Cristina Fernández de Kirchner. 

 

El movimiento estudiantil, presente 

Agustín Rigo, estudiante de historia de la Universidad Nacional de Quilmes, destacó la presencia del MUI en la movilización. Algo que se vio no sólo en la Ciudad de Buenos Aires, sino además en distintas provincias a lo largo y ancho del país, como Entre Ríos, Córdoba y Chaco. “Hemos logrado una amplia participación de estudiantes universitarios que recordaron a nuestros compañeros detenidos, desaparecidos, que en el movimiento estudiantil han sido muchos”, enfatizó. 

Respecto al rol de los estudiantes en la dictadura, Rigo destacó que “luchaban por un sistema universitario soberano que aporte a un proyecto de país independiente y no al capital privado. Esa bandera la llevamos en la columna del MUI, donde hoy más que nunca es importante la participación, por los proyectos que soñaron los 30 mil, que es lo que Milei quiere destruir atacando la ciencia y la tecnología y el sistema universitario”. 

Las universidades se encuentran en conflicto y se está trabajando en diferentes asociaciones gremiales como las Conadus el planteo de una nueva marcha federal. En ese sentido, el movimiento estudiantil viene generando asambleas y espacios en todo el país, con un activo protagonismo del MUI, lo que para el estudiante de la UNQ nos tiene que llevar a “seguir abonando a un estado de lucha y movilización contra este gobierno”. La masividad del 24 de marzo y el entusiasmo que contagia es sin dudas un gran impulso para avanzar en la dirección correcta: la de unir y fortalecer todas las luchas.