Entre ellos están los argentinos María Paula Giménez y Lucas Aguilera, periodistas de Nodal. El Partido Comunista celebró su liberación como un logro de la solidaridad internacional. Su Secretario de RRII, Marcelo Rodríguez, condenó a la vez “el silencio y la inoperancia del gobierno de nuestro país, que por medio de un comunicado acusó a los compañeros de ser unos aventureros por estar llevando adelante esta tarea solidaria”.
María Paula Giménez, Lucas Aguilera, directores de investigación del medio Nodal, junto al resto de los integrantes de la delegación internacional del convoy terrestre Sumud Maghreb que permanecían secuestrados en Libia del Este, fueron deportados y recobraron ayer su libertad después de un mes en cautiverio. El 24 de mayo habían sido secuestrados y retenidos ilegalmente por un grupo armado libio, cerca de la frontera con Egipto, cuando se dirigían hacia Palestina para prestar asistencia humanitaria a la población de la Franja de Gaza.
Al respecto, desde el Partido Comunista de la Argentina su Secretario de Relaciones Internacionales, Marcelo Rodríguez, puntualizó que “hay que celebrar que gracias a la solidaridad internacional, a la presión que se hizo desde todo el mundo, los compañeros hayan sido liberados después de haber permanecido secuestrados un mes en Libia oriental”. También subrayó que la situación que vivieron los integrantes del Sumud Maghreb “demuestra la impunidad con que se manejan los poderes en este momento”, ya que se trataba de “una columna humanitaria que estaba haciendo una campaña de solidaridad con Gaza, denunciando el genocidio a cielo abierto que el Estado de Israel sigue cometiendo sobre el pueblo palestino”.
Asimismo, recordó que “tal como las flotillas que fueron atacadas en aguas internacionales cuando intentaron hacer una manifestación de solidaridad, estos compañeros que estaban tratando de llegar a pie, para expresar ese mismo propósito, fueron literalmente secuestrados durante treinta días”.
En un mismo sentido, Rodríguez denunció que “la impunidad queda clara cuando vemos que durante todo este mes, apenas pudieron tomar contacto con sus familias y ningún marco jurídico los cobijó ni los tuvo en cuenta”. Sobre esta situación, agregó que “debemos condenar el silencio y la inoperancia del gobierno de nuestro país, que por medio de un comunicado acusó a los compañeros de ser unos aventureros por estar llevando adelante esta tarea solidaria”, algo que “demuestra el carácter reaccionario del gobierno de Javier Milei, que no pierde oportunidad para tratar de criminalizar al internacionalismo y a todos aquellos que luchan por la soberanía de nuestros países y para que se respeten los Derechos Humanos en todas partes del mundo”.
A su llegada a Estambul, tras ser deportada de Libia, la delegación humanitaria internacional brindó ayer una conferencia de prensa. “Fueron días durísimos”, confesó Lucas Aguilera. En tanto que reconoció que lo que les dio fuerzas fue el hecho de que “hace más de 80 años todos los días los palestinos sufren el asedio del gobierno sionista de Israel”. Y reivindicó: “¡Viva Palestina libre!”