A poco de anunciar que se planteaba construir un paro general y una marcha federal, el Consejo Directivo cegetista salió a ponerle paños fríos a la cosa. “Esto es algo a lo que lamentablemente y desde hace mucho tiempo nos tiene acostumbrados la CGT”, sostuvo el coordinador del MTL de Santa Fe, Rubén Sala.
Hace diez días la CGT se reunió con las cúpulas de las dos CTA en un encuentro en el que, según se anunció, las tres centrales sindicales coordinaron la realización de un plan de lucha conjunto para salirle al cruce al ajuste que profundiza el gobierno de Javier Milei. En esa hoja de ruta, se incluía una marcha federal y un paro general. El encuentro en el que estuvieron los integrantes del Triunvirato cegetista junto a Hugo Yasky y Hugo Godoy, se produjo a poco de que la Cámara Nacional del Trabajo revocara las medidas cautelares que frenaban más de ochenta artículos de la Ley de Reforma Laboral, lo que habilita su plena aplicación. Con esta luz verde, el gobierno avanza en la revisión de alrededor de 800 convenios colectivos de trabajo por sector y por empresa.
Pero el viernes pasado el Consejo Directivo de la CGT volvió a patear para adelante la convocatoria a un paro cuando tras reunirse en el edificio de la calle Azopardo, hizo saber que esa posibilidad “aún está verde” y, más aún, la convocatoria a una marcha federal que se barajó en la reunión mantenida con las CTA. Lejos de darle cauce a esas medidas, la alternativa que planteó la cúpula burocrática de la mayor central obrera del país es la convocatoria a luchas sectoriales (algo que de forma dispersa sucede constantemente y aun sin su consentimiento) “en diferentes momentos, lugares y ramas sindicales”, acompañando los conflictos abiertos en todo el país.
“Esto es algo a lo que lamentablemente y desde hace mucho tiempo nos tiene acostumbrados la CGT”, sostuvo el coordinador del MTL de Santa Fe, Rubén Sala, quien también es parte de la dirección del Partido Comunista provincial, al tiempo que reflexionó que las dos CTA “carecen de la fuerza suficiente como para plantear en soledad un paro general”. Sin embargo, consideró que pese a esa dificultad objetiva ambas centrales “podrían estar planteando alternativas de lucha y convocando a todos los sectores agredidos por el gobierno de manera muy amplia, pero no lo están haciendo”.
¿Por qué las dos CTA no dan ese paso? “Creo que hay diferentes motivos” puntualizó Sala y subrayó que “si hay un momento en el que a los trabajadores no nos alcanza, en el que los salarios están mal como nunca antes, ese momento es el actual: en muy poco casos de la historia ha habido una situación como esta, que afecta a trabajadores desocupados tanto como a los ocupados”.
El coordinador del MTL de Santa Fe opinó que “parece que para la CGT son más importantes los acuerdos a los pueda llegar con el gobierno, mientras que las CTA dudan porque quizás crean ‘que no es el tiempo’, que ‘no están dadas las condiciones’, que ‘no podemos hacer nada porque el pueblo no reacciona’...todos discursos que se vienen diciendo desde hace varios años”.
Ante esta falta de voluntad política fue claro al señlar que “debemos proponernos generar condiciones: ese es el papel del dirigente”. Y agregó en relación al tema que “si no se hace eso, de nada sirve después decir que no hay condiciones”. Luego de reconocer que dentro de este escenario hay algunos gremios que se destacan por su combatividad, lamentó que “por lo general se ve apatía y parece que todos están esperando las elecciones de 2027 para poder ganarle a Milei cuando, en realidad, lo que deberíamos hacer ahora mismo es salir a las calles para decirles que se vayan, porque no podemos quedarnos callados esperando que las cosas pasen”.