Granja Tres Arroyos acaba de anunciar trescientos despidos de su planta en Concepción del Uruguay. “La desesperación y la angustia de estas familias y el impacto social y económico en la comunidad uruguayense, es el reflejo del modelo de país que están diseñando Milei y Frigerio”, denunció la Corriente Nacional Agustín Tosco e hizo pública su solidaridad con los trabajadores.
En Entre Ríos la Corriente Nacional Agustín Tosco volvió a hacer pública su solidaridad con los trabajadores de Granja Tres Arroyos, que la semana pasada despidió a casi trescientas personas que se desempeñaban en la planta “La China”, en Concepción del Uruguay. Su destino está en zona de riesgo pese a que la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social provincial dictó una conciliación obligatoria que se extiende durante quince días hábiles a partir del jueves pasado.
Cabe citar que los conflictos en Tres Arroyos vienen de larga data y no se acotan sólo a Entre Ríos. Desde hace un mes la empresa avícola dispuso una parada de dos semanas de la actividad de la planta que tiene en la localidad cordobesa de Río Cuarto, donde trabajan 350 personas. La patronal atribuyó esta medida a la interrupción del abastecimiento de pollos como consecuencia de los reiterados atrasos en los pagos a las granjas que la abastecían y, en ese contexto, los operarios vienen recibiendo sus haberes en cuentagotas.
Por los despidos en “La China”, la CoNAT entrerriana apuntó sus dardos no sólo contra esta firma monopólica, sino también contra el gobierno que encabeza Rogelio Frigerio que, pese a que la situación crítica de esta planta uruguayense se viene extendiendo desde hace más de un año, nada hizo para intentar intervenir en favor de la preservación de las fuentes laborales. “La indiferencia de la administración porteña de la provincia de Entre Ríos, garantía necesaria de accionar impune de empresarios como Degrazia, ha destrozado la existencia de casi mil familias”, denunció la CoNAT y recordó que Granja Tres Arroyos “sigue sin abonar desde abril los salarios, con la incertidumbre que esto provoca entre en las familias trabajadoras y encima ahora viene la andanada de alrededor de trescientos despidos”.
En este sentido, puntualizó que este escenario se traza “después de iniciado el locaut patronal, del proceso de despidos y de dejar a la deriva a casi mil familias”, por lo que añadió que “tardíamente se dicta una conciliación obligatoria” que no es otra cosa que “una maniobra que las autoridades de Trabajo de Frigerio vienen aplicando a varios conflictos, para que pasado el período establecido, se puedan dejar firmes los despidos, tal como lo vimos en los casos de Pyam y Unión Bat”.
Ante semejante escenario, subrayó que “la desesperación y la angustia de estas familias y el impacto social y económico en la comunidad uruguayense, es el reflejo del modelo de país que están diseñando Milei y Frigerio”, por eso es que “frenar este deterioro social es urgente y el camino es la lucha organizada y solidaria en la que se inscribe la resistencia de los compañeros trabajadores de Tres Arroyos, que no bajan los brazos y no se entregan, que llevan como bandera a Carlos Esquivel, a quien no le aguantó el corazón por tanta angustia pero que estuvo siempre peleando, siempre digno”.
Carlos Esquivel era un trabajador de Granja Tres Arroyos que falleció hace dos semanas. Sus compañeros de lucha recuerdan que atravesaba “una situación horrible, desesperante, no tenía ni para comprar la garrafa y con angustia y desesperación murió a poco de recibir el telegrama de despido”.