El coloquio celebrado por el Centenario del natalicio del histórico líder de la Revolución Cubana concluyó ayer en La Habana. Ahí estuvo presente el PCA a través de su Secretario de Relaciones Internacionales, Marcelo Rodríguez. En el cierre del evento, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez recalcó que “ser fidelista es definirnos como permanentes luchadores antimperialistas y contra todas las injusticias del mundo”.
En el marco del Centenario del nacimiento de Fidel Castro se llevó a cabo en La Habana el Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. El mismo tuvo lugar en el Palacio de Convenciones y contó con la presencia de 1.500 asistentes, entre los que hubo unos 900 delegados internacionales que viajaron desde 63 países. Entre ellos estuvieron presentes Norberto Galiotti, Coordinador de la Red Continental de Solidaridad con Cuba y miembro del Comité Central del PCA y Marcelo Rodríguez, Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de la Argentina.
La clausura de este encuentro internacional se hizo ayer en el Teatro Karl Marx de la capital cubana y contó con un espectáculo a cargo de la compañía infantil de teatro y música La Colmenita, que repasó el legado fidelista en un recorrido por los distintos momentos del proceso revolucionario. El presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reafirmó allí que en su país se va a continuar defendiendo el socialismo y resistiendo a los constantes embates del Imperio, que sigue imponiendo un cerco energético que profundiza el bloqueo criminal a niveles inéditos en más de seis décadas. Mientras que destacó el papel protagónico de la juventud en estas tareas trazadas.
“Fidel vive, como viven para siempre las mujeres y los hombres de las más diversas épocas, geografías y etnias que consagraron su vida a la lucha por un mundo mejor para todos”, expresó Díaz Canel. Asimismo, puntualizó que “ser fidelista no es profesar una fe ciega: es una honorable actitud ante la vida. Ser fidelista es definirnos como permanentes luchadores antimperialistas y contra todas las injusticias del mundo”. En esa misma línea, añadió que “Fidel es de todos los revolucionarios del mundo que admiran su obra y comparten sus ideas. ¡Fidel es de toda la humanidad!”
Por otra parte, valoró altamente que “en medio de la crudeza del brutal e inmoral cerco imperial que busca el exterminio de nuestro pueblo, esta celebración fidelista desde La Habana se recordará como otro desafío vencido a golpe de voluntad; un imposible convertido en hermosa y palpable realidad por el esfuerzo y la solidaridad de ustedes, hermanas y hermanos, que han llegado dispuestos a todo, costeando gastos desde países distantes, cargando maletas de donaciones y sin exigir condiciones materiales de ningún tipo”. Por lo que manifestó su gratitud con todas las delegaciones internacionales.
Al momento de las conclusiones, el presidente cubano aseveró que “cuando los historiadores del futuro miren atrás en el tiempo, buscando a Fidel Castro Ruz, al Comandante en Jefe, ya no verán solo a un hombre¡Verán a su pueblo y a millones que, inspirados en su ejemplar vida, se ganaron un lugar en la historia enfrentando, sin rendirse, al más poderoso y criminal imperio y venciendo!”. Finalmente, saludó a los presentes con las arengas “¡Viva Fidel por siempre! ¡Viva Cuba libre, soberana e independiente! ¡Viva el socialismo! ¡Viva Fidel! ¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!”, ante la ovación de pie de todo el auditorio.
Esta cita de honor también contó con la presebcia del expresidente y General de Ejército Raúl Castro, así como con la de Esteban Lazo, quien preside la Asamblea Nacional del Poder Popular; la del Primer Ministro de la República; Manuel Marrero; Roberto Morales, Secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba y demás dirigentes de la Revolución.
Por su lado, en la ceremonia de apertura el director del Centro Fidel, René González Barrios, había señalado que a cien años de su nacimiento el Comandante Eterno “nos llama en un momento crucial de la historia de la humanidad”. Tras lo que saludó “el valor de las mujeres y hombres, valientes y solidarios que deciden echar su suerte con la del pueblo cubano” en horas en las que “el mundo contempla pasivamente y a tiempo real el exterminio del pueblo palestino y las guerras impuestas a Irak y Libia”, mientras “una camarilla de trasnochados fascistas gobierna el país más rico del planeta con estilos y métodos que recuerdan cada vez más el establecimiento del Tercer Reich en la Alemania de Adolfo Hitler”.
En esa exposición inaugural, González Barrios se refirió especialmente a que ante los ataques que recrudece Estados Unidos “aquí está el pueblo de Martí y de Fidel, resistiendo, aferrado a su historia, en la convicción de que nuestra isla se define y se defiende en los destinos del mundo”. A la vez, enfatizó que el coloquio estaba enmarcado en “una coyuntura difícil para nuestro pueblo, en una situación socioeconómica muy compleja” y que por ello “la presencia de tantos amigos de Cuba constituye un estímulo para continuar luchando por el sueño martiano y fidelista de un país solidario y soberano con todos y para el bien de todos”.