Con estas palabras la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba manifestó su pesar por el fallecimiento del comandante Ramiro Valdés Menéndez, figura histórica de la Revolución que partió el domingo pasado a los 94 años, en La Habana.
La Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba hizo público su pesar por el fallecimiento de Ramiro Valdés Menéndez, figura histórica de la Revolución que falleció el domingo pasado, a los 94 años, en La Habana. “Ramiro Valdés no fue sólo un dirigente histórico, fue uno de los últimos titanes de la generación del centenario, un hombre cuya vida entera estuvo dedicada a la construcción del socialismo y a la defensa de la soberanía cubana”, recalcó la Red al enviar sus condolencias al pueblo de Cuba, a su gobierno revolucionario, al Partido Comunista y a la familia del Comandante fallecido.
“Su hoja de vida, escrita con tinta de coraje y sacrificio, nos habla de un muchacho de Artemisa que, con apenas 21 años, asaltó el Cuartel Moncada, que desafió la muerte en la expedición del yate Granma, que combatió con el Ejército Rebelde en la Sierra Maestra y que, al triunfo revolucionario, asumió con entereza las más altas responsabilidades en la Seguridad del Estado, el Ministerio del Interior y la Vicepresidencia del Consejo de Ministros, sin dejar nunca de ser el soldado fiel de Fidel”, recordó la Red.
Tras lo que resaltó en su despedida y homenaje a Ramiro que “en este momento de dolor”, resulta preciso rescatar y exaltar “las tres virtudes cardinales que encarnó durante sus 94 años de existencia: su rebeldía forjada en las cunas de lucha contra la tiranía batistiana y mantenida intacta frente a las agresiones del Imperio, una rebeldía que lo llevó a ser uno de los artífices de la búsqueda y traslado de los restos del Che Guevara, demostrando que la memoria histórica se defiende con hechos, y su firmeza templada en las difíciles jornadas de la lucha clandestina y en la dirección de los órganos de seguridad del Estado, siempre erguido, con la frente en alto y con la convicción absoluta de que no hay obstáculo que doblegue a un revolucionario auténtico”.
En párrafo aparte, la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba insistió en valorar “su lealtad inquebrantable a la Revolución Cubana, al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a Raúl, al Partido y al pueblo: una lealtad que se convirtió en estandarte y que lo mantuvo activo, sirviendo como viceprimer ministro hasta sus últimos días”.