Javier Milei conmemoró el 210 aniversario de la Declaración de la Independencia poniendo cara de circunstancia ante las críticas de García Cuerva en el Tedeum en la Catedral de Buenos Aires y anticipando desde Tucumán nuevos capítulos de la larga saga de entrega de nuestra soberanía nacional. Tras estampar su firma para la concesión de la vía troncal del Paraná a la empresa belga Jan De Nul por 25 años, afirmó que vamos camino a una “Segunda Independencia”.
Además de la tropa propia de funcionarios que viajó al acto en la histórica Casa de Tucumán este miércoles por la noche, entre los aplaudidores de Javier Milei se contaron varios gobernadores y legisladores cómplices de esta Argentina de remate. Para intentar dar cuenta de lo que calificó como una etapa que “se asemeja a una segunda independencia”, el primer presidente en toda nuestra historia en celebrar un aniversario de la independencia yanqui en la Embajada expuso una serie de iniciativas con las que su gobierno, ya con el lastre de Manuel Adorni arrojado, piensa acelerar la ofensiva parlamentaria. Ese paquete anunciado incluye al Súper Rigi, que ya cuenta con la media sanción en Diputados gracias al inestimable apoyo de opoaliados peronistas, radicales, “federales” y socios del PRO.
De denominarlo “nido de ratas” en su discurso de asunción presidencial el 10 de diciembre de 2023, sostuvo desde la Casa de Tucumán que los argentinos tenemos hoy “el Congreso más reformista de la historia”. Entre el público presente hubo unos trece gobernadores y varios diputados y senadores de distintos bloques. Gran parte de esos mandatarios, incluso aquellos que accedieron a la gobernación provincial con boletas de Unión por la Patria como el anfitrión Osvaldo Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil, el salteño Gustavo Sáenz y el sanjuanino Marcelo Orrego jugaron un papel clave para plasmar las reformas regresivas estructurales antinacionales y antipopulares que han tenido lugar durante estos más de dos años y medio. Todos ellos recibieron este 9 de julio, y a dos años de sellarse el Pacto de Mayo, las felicitaciones de Milei por su colaboración a estas medidas que calificó de “revolucionarias”. Mientras, a modo de prebendas, va saldándoles a cuentagotas las partidas millonarias que les adeuda de los Aportes del Tesoro Nacional a las provincias más afines, y relegando sistemáticamente a los demás gobiernos provinciales, pese a lo que obliga la ley de Coparticipación Federal.
Luego de sincerar que su gobierno “está haciendo el ajuste más grande de la historia”, volvió a su particular mirada sobre la realidad y afirmó que logró terminar con “siglos de sometimiento a las provincias” y que se redujo la pobreza en un “27 o 28 por ciento”. Para Milei, sus ministros están a la altura de “los patriotas de 1816” y, así como hace más de dos siglos se le puso fin a la tiranía de los españoles, con su gestión pudieron ponerle fin “a la tiranía del Estado”.
El Súper Rigi, que le da luz verde al avance del saqueo a manos de capitales transnacionales, la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que termina por resignar la soberanía territorial, la ley de Zonas Frías, que les quita subsidios incluso a varias de las provincias amigas del gobierno, la de “Inocencia Fiscal”, que facilita el lavado de activos y la timba financiera, y la de Reforma Política, que acentuará el carácter elitista y excluyente de esta pseudo democracia, conforman parte de la anunciada ofensiva “independentista” que tiene en agenda el gobierno nacional para la segunda parte del año, obedeciendo como un virreinato de hecho a lo que le dictan desde Washington y el FMI.
Todo esto fue anunciado para el 9 de julio por Milei, luego de firmar la concesión de la vía troncal del Río Paraná, por donde sale más del 80 por ciento de las exportaciones, a la empresa belga Jan de Nul por los próximos 25 años. Y de sostener que quien no defienda los valores que representa Estados Unidos es “un traidor a la Patria”.
Por su parte, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, sostuvo en el tradicional tedeum del día de la Independencia en la Catedral Metropolitana, y ante la cara de piedra del jefe de Estado, que “las heridas sociales necesitan la templanza del diálogo, la justicia social y la honestidad innegociable”. En tal sentido, denunció las esperanzas robadas por quienes “se esconden en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres, y ellos, escandalosamente más ricos”.
Como señalara el Comité Central del Partido Comunista de la Argentina en su declaración para este 9 de julio, reproducida ayer en el editorial de Nuestra Propuesta, la coyuntura que estamos atravesando impone la necesidad urgente de abrir una “nueva etapa histórica” en nuestro país transformando “la bronca en rebeldía organizada y poder popular” y fortaleciendo la unidad de los sectores patrióticos y antiimperialistas para avanzar hacia la liberación nacional y social, por una Segunda y Definitiva Independencia.