La movilización popular logró frenar el despido de operarios. Hubo una fuerte participación de la CoNAT desde donde Diego Sánchez puntualizó que resulta preciso “construir una unidad que nos permita, sobre la base de la resistencia, forjar una alternativa política que se encamine a una síntesis emancipatoria que tenga centro en nuestra clase”.
Valió la pena la movilización, la resistencia y la lucha porque finalmente el jueves pasado la delegación de Paraná de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos dictó la conciliación obligatoria que obligó a la Empresa Laboratorios Pyam SA a dejar sin efecto, al menos por el momento, los despidos de ocho trabajadores, al tiempo que la intimó a abstenerse de tomar represalias contra el personal que desde hace varias semanas viene llevando a cabo un reclamo provocado por el incumplimiento en el pago de salarios.
Conforme lo determinado por la Secretaría de Trabajo, la conciliación obligatoria retrotrae el conflicto al estado anterior al inicio de las medidas de fuerza, por lo cual durante su vigencia las partes no pueden innovar y deben negociar bajo la supervisión de esa cartera.
Más allá de este paréntesis que llega de la mano de la conciliación obligatoria la situación de Pyam lejos está de ser una excepcionalidad para la provincia de Entre Ríos que, gobernada por Rogelio Frigerio, cumple a rajatabla con el decálogo del ajuste que impone el esquema de poder que en el orden nacional gobierna por medio de Javier Milei. Esto no pasa desapercibido para la Corriente Nacional Agustín Tosco entrerriana, desde donde Diego Sánchez advirtió que, en su provincia, “a los trabajadores el gobierno nos da la espalda y los dispositivos estatales que deberían garantizar nuestros derechos, garantizan la impunidad empresarial”.
En tanto que recordó que Entre Ríos “está atravesada por conflictos como el que libran los docentes y estatales con salarios paupérrimos que se ven amenazados por una reforma previsional que liquidará gran parte de los derechos conquistados durante años”. Asimismo, mencionó la situación que desde hace varios meses padecen los obreros del Frigorífico Tres Arroyos, tras lo que agregó que “ahí está también el acampe de los trabajadores despedidos y reincorporados por la Justicia que la Empresa Fademi se niega a cumplir”. En esta oleada de conflictos aparece la puja por los despidos de Pyam, cuya planta está ubicada en el Parque Industrial de Gualeguaychú, uno de los más importantes de la provincia.
Con este telón de fondo, el lunes pasado la CoNaT acompañó la movilización del Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Zárate en la que se demandó la reincorporación de los ocho despedidos por Pyam, donde los trabajadores denunciaron que la patronal “viene pagando en muy cómodas cuotas los sueldos a sus trabajadores; tal como dijo una operaria que contó que cada tanto nos dan cien o doscientos mil pesos” subrayó Sánchez. Y, al respecto, fue claro al señalar que la respuesta de la Secretaría de Trabajo se dilató más allá de lo necesario, ya que durante los días previos al dictado de la conciliación, “Frigerio mandó rodear de policías el edificio y negó la entrada a los representantes sindicales y legales de los trabajadores el mismo día en que estaba pautada una audiencia virtual que tuvo que hacerse en la vereda de la delegación de Trabajo y que, de buenas a primeras, dieron por terminada dejando a los obreros con la palabra en la boca, en un acto vergonzoso que responde a las lógicas de la clase dominante que hacen uso de las herramientas del Estado para someter a los trabajadores, en lo que es un capítulo de la lucha de clases expresada sin disimulos, directa y salvaje”.
Sobre la agudización de estos intereses antagónicos, el referente de la CoNAT fue contundente al expresar que “ante este ataque de las clases dominantes, la respuesta de los trabajadores tiene que ser seguir construyendo unidad, tal como lo hicimos el 13 de abril al rodear con la solidaridad de distintos sectores el reclamo de los compañeros”. En esa ocasión también se dieron cita las dos CTA, la CGT, Agmer, ATE, La Bancaria y Upcn. Y a partir de este ejemplo reafirmó que el desafío principal de esta hora pasa “construir una unidad que nos permita, sobre la base de la resistencia, forjar una alternativa política que se encamine a una síntesis emancipatoria que tenga centro en nuestra clase”. Porque, aseguró, “no hay salida posible de las garras del fascismo si no se construye una alternativa que tenga en la clase trabajadora el protagonismo y el debate de cualquier programa de gobierno que tenga la dignidad como horizonte”.