Menos mal...se va Vidal

Política
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Relanzamiento de campaña y cumpleaños con pocos invitados. “Más no pude hacer”, asegura la gobernadora ¿pero que fue qué hizo?

Aunque al parecer –todavía- no tuvo tiempo de responder al pedido que, desde diferentes espacios, se le hace para que declare la Emergencia Alimentaria en la provincia de Buenos Aires, la gobernadora Vidal hizo lugar en su agenda para abandonar la base militar donde eligió vivir y festejar su cumpleaños.

Y lo hizo en Plaza San Martín de Morón, partido gobernado Ramiro Tagliaferro, donde ante una audiencia visiblemente menor a la esperada por los convocantes, cumplió con el protocolo de la Liturgia Cambiemos: Vidal, brindó aplausos a sus seguidores, prodigó abrazos y lloro.

De este modo, comenzó oficialmente su campaña de cara a las elecciones de octubre y –otro clásico Cambiemos- lo hizo intentando tapar la mugre con gestualidad.

Pero lo cierto es que los datos que entrega su gestión son alarmantes y destruyen dos de los mitos sobre los que se construyó la imagen pública de Vidal, cuyo mandato deja poca obra pública en las calles y menos comida sobre las mesas.

Un informe confeccionado por la Universidad Católica Argentina y la Defensoría de la Provincia de Buenos Aires durante 2017 y 2018, da cuenta de que el treinta por ciento de los hogares del conurbano bonaerense carece de agua potable y, en ese territorio, el 36 por ciento de los pibes padece insuficiencia alimentaria.

Al hincar el cuchillo a hueso sorbe estas cifras, se advierte que hay desnutrición en el 79 por ciento de los hogares que tienen ingresos por debajo de la línea de pobreza.

Habrá que esperar relevamientos posteriores, para poder ver el impacto que sobre estas variables tiene la megadevaluación en curso.

¿Pero será que Vidal no contó con recursos para torcer esta historia?

Desde que asumió la gobernación, tuvo a su disposición partidas extraordinarias del Tesoro Nacional y, después, lo proveniente del acuerdo que selló el litigio por el Fondo del Conurbano.

Pese a esto hizo que la deuda per cápita se catapultara de 7.328 a 38.442 pesos, esto es 424,6 por ciento, de acuerdo al Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (Idesba), que explica que más de ochenta de cada cien pesos adeudados por los bonaerenses provienen de la deuda contraída por Vidal.

Por otra parte, según la consultora EcoAr, la Provincia destina 37,3 por ciento de sus recursos tributarios al pago de capital e intereses de deuda de este tipo, cuando en diciembre de 2015 sólo empleaba el veinte por ciento. Esto empeora día a día, ya que el Estado provincial recauda en pesos, pero debe responder a este tipo de compromisos nominados en dólares.

Y esto no es todo. Hasta antes de la devaluación de agosto, la recaudación tributaria –de donde sale el dinero para pagar la deuda- ya había caído veinte puntos respecto a la inflación.

Mientras que la deuda había crecido 425 por ciento desde el inicio de la Gestión Vidal.

Para completar el cóctel explosivo que –en tan poco tiempo- construyó la gobernadora, vale señalar que la deuda nominada en moneda extranjera, se catapultó de 57,9 a 77, 2 por ciento del stock total. Y que va a dejarle a su sucesor, un regalito consistente en vencimientos por diez mil millones de dólares.

 

¡Madona Santa!

 

A la hora de dar ejemplos, el Idesba cita que sólo con los intereses pagados en durante la Gestión Vidal, se pudo construir 25 hospitales de alta complejidad o, al menos, garantizar que los que ya existen tengan los insumos esenciales que precisan para funcionar.

Es que mientras la gobernadora relanza su campaña, Cicop y ATE denuncian que hay ochenta hospitales y otros tantos centros sanitarios donde faltan insumos esenciales, lo que complican la posibilidad de atención y de continuar algunas cirugías.

Todo en un escenario donde el aumento de las prepagas que sólo este año acumula 36,6 por ciento, pone todavía más presión sobre un sistema público de salud desfinanciado y con partidas subejecutadas.

Pero en realidad, el relanzamiento de la campaña de Vidal comenzó poco antes. Aunque se tomó su tiempo tras las Paso, brindó una ronda de prensa para anunciar una recomposición para los jubilados de su jurisdicción, que pone al haber mínimo 310 pesos por debajo del Salario Mínimo Vital y Móvil.

También un incremento del veinte por ciento en el Servicio Alimentario Escolar, efectivo en dos tramos, que lo lleva a menos de treinta pesos.

Y anunció una recomposición del quince por ciento para becas de las Unidades de Desarrollo Infantil y del 25 en el caso de partidas destinadas a Hogares de Niñez. Así como, un bono de mil pesos para madres de pibes menores de cinco años y embarazadas que acceden al derecho del plan Más Vida ¿Qué significa esto último? Menos de un mes de pan, leche y pañales (Ver El hambre no espera).

El paquete se completa con un subsidio, de hasta cinco mil pesos por mes y trabajador, “a modo de fomento de la regularización laboral en el sector pyme”. En este punto, vale recordar que una parte importante de las 140 pymes que cerraron, cada mes, desde diciembre de 2015, corresponden al territorio bonaerense.

La semana pasada, de recorrida por Junín, fue consultada sobre la situación del país y la provincia. “Más no puede hacer”, respondió con un rictus lacónico propio de la Virgen de los Dolores. Después de repasar una breve reseña de su gestión, sólo queda decir: menos mal que no pudo hacer.