El Ruidazo se hace oír

Política
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Sigue el tarifazo y los cortes de energía eléctrica. También la movilización que es preciso profundizar. Rodríguez Larreta tuvo que retroceder con el cierre de bachilleratos nocturnos.

Una delegación del Partido Comunista, el MTL y la Conat, participó el viernes de la marcha que se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires, para protestar contra el ajuste y el tarifazo, convocada por un espacio que suma a diferentes movimientos sociales.

La movilización convergió con el ruidazo que -por cuarto viernes consecutivo, tuvo lugar en las principales ciudades del país y que esta vez coincidió con una semana en la que los cortes de energía eléctrica afectaron a cientos de miles de personas de la zona Amba y con el día en el que entró en vigencia un nuevo aumento en ese servicio.

Vale recordar que la secretaría de Energía autorizó para 2019 un incremento del 55 por ciento acumulado promedio para las boletas de luz y 35 en el caso de la factura del gas.

Así, este mes se perpetra un aumento del 26 por ciento que antecede al de catorce por ciento previsto para marzo y al del cuatro de abril, mientras que un porcentaje idéntico es el que esperan implementar durante agosto.

De esta forma, de acuerdo a un informe del Centro Proyecto Económico, aquellos trabajadores que perciben sueldo equivalente al salario mínimo vital y móvil, deben emplear más de un tercio de su ingreso para pagar tarifas.

Los datos de este informe son contundentes: para el caso de los usuarios residenciales del área Amba, lo que gastan en tarifas se catapultó de 3,18 por ciento del salario en 2015 a un 15,23 durante 2018.

Pero el tarifazo también golpea a la industria, sobre todo, al sector pyme, algo que afecta drásticamente los costos de producción y le pega debajo de la línea de flotación al  empleo.

Un caso emblemático es el de la industria textil que está entre los más castigados por la política económica implementada desde diciembre de 2015, año en el que -para las ramas hilado y tejido- el costo de la energía representaba el siete por ciento sobre el total de la estructura de costos, pero ahora alcanza casi una cuarta parte. Y para el caso de la fabricación de hilado sintético la cosa es peor ya que asciende al 42 por ciento de los costos fijos.

Pese a esto, durante 2018 la cantidad de personas afectadas por cortes de luz se incrementó en un sesenta por ciento. Así lo revela un informe del Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad, que indica que fueron 3.570.854 usuarios de la zona Amba los que sufrieron -al menos- un corte.

 

Una buena

Otro sector donde el tarifazo sigue haciendo estragos es en el de las personas que se ven obligadas a alquilar un lugar para vivir.

Un reciente informe de Inquilinos Agrupados da cuenta de que el cuarenta por ciento de los inquilinos se las ve en figurillas para pagar el alquiler y las expensas que sumados a las facturas de gas, luz y agua constituyen un peso insoportable que se incrementa mes a mes.

Según el relevamiento, en diciembre de 2018 y enero de 2019, un 37,01 por ciento aceptó que tiene dificultades para poder pagar alquileres y expensas, por lo que un tercio de las personas que alquilan se ve obligado a finalizar el contrato antes de los dos años pautados.

Por todo esto a nadie puede sorprender que el ruidazo crezca con cada nueva convocatoria.

Pero el viernes pasado, además de la protesta hubo algo para celebrar. Es que  como consecuencia de la lucha llevada a cabo por alumnos y docentes, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y su ministra de Educación Soledad Acuña, tuvieron que retroceder en su intento de cerrar las escuelas nocturnas.

Vale recordar que por medio de la Resolución 4055/18 firmada durante diciembre, se ordenaba el cierre de las catorce escuelas nocturnas con orientación comercial que posee la Ciudad en la que hay alrededor de cuatrocientas mil personas que, por diferentes motivos, no pudieron completar estudios secundarios.

Esta victoria también deja en claro que se puede derrotar al gobierno, pero para ello es preciso avanzar -y rápido- en unidad y acción. Y, sobre todo, ganar las calles con la movilización y un plan de lucha.