Fue en la Tribuna Antiimperialista José Martí, en La Habana, con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel y de Raúl Castro, donde se celebró un acto convocado para recibir los restos mortales de los combatientes caídos durante el ataque estadounidense contra Venezuela del 3 de enero pasado.
Miles de cubanos se movilizaron en diferentes ciudades del país para homenajear a los 32 héroes que cayeron defendiendo la paz y la dignidad nuestroamericana, ante el ataque perpetrado durante la madrugada del 3 de enero por fuerzas estadounidenses contra Venezuela. Durante las jornadas del jueves y el viernes de la semana pasada, en cada punto de la Isla se multiplicaron los actos convocados para rendir tributo a aquellos mártires cuyos restos fueron repatriados el jueves 15.
El acto central en el que se los recibió fue encabezado por el presidente, Miguel Díaz-Canel, y se llevó a cabo en la Tribuna Antiimperialista José Martí, en el malecón habanero. De la ceremonia, además de miles de ciudadanos y de los familiares de los caídos en combate, participaron Raúl Castro y estuvieron presentes las máximas autoridades del Partido Comunista de Cuba y representantes de organizaciones como la Unión de Jóvenes Comunistas, la Asociación de Combatientes y la Federación Estudiantil Universitaria junto a miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, funcionarios del Ministerio del Interior y del gobierno nacional en general.
Quienes cayeron en Venezuela son: los coroneles Humberto Alfonso Roca Sánchez y Lázaro Evangelio Rodríguez Rodríguez, el teniente coronel Orlando Osoria López, los mayores Rodney Izquierdo Valdés, Ismael Terrero Ge, Rubiel Díaz Cabrera y Hernán González Perera, los capitanes Yoel Pérez Tabares, Addriel Adrián Socarrás Tamayo y Bismar Mora Aponte, los primer tenientes Yorlenis Revé Cuza, Alejandro Rodríguez Royo, Erdwin Rosabal Avalos, Daniel Torralba Díaz, Yandrys González Vega, Yordanys Marlonis Núñez y Yunior Estévez Samón. También los tenientes Yasmani Domínguez Cardero, Fernando Antonio Báez Hidalgo y Yoandys Rojas Pérez, así como el primer suboficial Giorki Verdecia García.
La lista se completa con los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias capitán Adrián Pérez Beades, suboficial mayor Suriel Godales Alarcón y los soldados (r) Adelkis Ayala Almenares, Alexander Noda Gutierrez, Ervis Martínez Herrera, Juan Carlos Guerrero Cisneros, Juan David Vargas Vaillant, Rafael Enrique Moreno Font, Luis Alberto Hidalgo Canals, Luis Manuel Jardines Castro y Sandy Amita López.
Sus restos fueron trasladados en seis vehículos desde el aeropuerto José Martí hasta la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que se ubica cerca de la emblemática Plaza de la Revolución. Durante todo el trayecto, tal como sucedió en su punto de llegada, el pueblo flanqueó a sus héroes para manifestarles su sentido reconocimiento.
Al dirigirse a los presentes desde la Tribuna Antiimperialista José Martí, Díaz-Canel destacó que “la unidad del pueblo cubano es clave contra el imperialismo”, tras lo que denunció que la agresión estadounidense confirma el carácter depredador del imperio y sostuvo que “el pueblo de Cuba no es antiimperialista por manual, el imperialismo nos hizo antiimperialistas”.
En tanto que al referirse al ataque efectuado el 3 de enero, puntualizó que “el mundo será cada vez más antiimperialista a partir de este acto contra todas las normas internacionales”.
El presidente cubano y primer secretario del PCC fue claro cuando indicó que todas las victorias de su pueblo “están asociadas a la solidez de la unidad” y que “cada vez que se dividieron las fuerzas patrióticas, perdimos y cada vez que se unieron, vencimos”. En tal sentido previno que el enemigo está al tanto de esto “y apuesta a romper esa unidad”.
Por su lado, durante la ceremonia, el Ministro del Interior, general Lázaro Alberto Álvarez, expresó el “respeto” y “gratitud” de Cuba por los soldados caídos y recalcó que su país los recibió con el orgullo de saber que “pelearon hasta la última bala” en cumplimiento de su misión.
Y añadió que si algo evidenció “esta dolorosa página de la historia”, es que Estados Unidos “jamás podrá comprar la dignidad del pueblo cubano”.
Reafirmando esa dignidad histórica de la Revolución Cubana, durante el acto Díaz-Canel dijo con claridad: “No les tenemos miedo” y lo afirmó ante la audiencia reunida en la Tribuna Antiimperialista, a pocos metros de la sede de la embajada estadounidense.
“No, señores imperialistas, no les tenemos absolutamente ningún miedo. No nos gusta, como dijo Fidel, que nos amenacen”. Y sin dejar lugar a dudas, subrayó: “no van a intimidarnos”.