La hizo el Frente Popular para la Liberación de Palestina al dar a conocer su “Hoja de Ruta para el Rescate Nacional”, un documento en el que presenta cuáles son los principales puntos que propone a modo de salida a la crisis política y humanitaria que atraviesa su pueblo.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) dio a conocer en las últimas horas los principales ejes de la “Hoja de Ruta para el Rescate Nacional”, en donde se expresan cuáles son las propuestas que formula a la hora de postular una salida a la crisis política y humanitaria que atraviesa su pueblo. Esta iniciativa es un aporte que busca abonar a la construcción de un amplio movimiento político en pos de la unidad popular.
La hoja de ruta trazada propone avanzar hacia un estadío que establezca como prioridad atender las necesidades del pueblo y “defender colectivamente su existencia y sus derechos”. Asimismo, el FPLP aspira a que sirva para preparar condiciones que contribuyan “a una transición ordenada hacia un sistema político nacional consensuado que preserve la unidad del pueblo, de la tierra y de la causa palestina”.
Por otra parte, el Frente destacó que la realización de elecciones debe analizarse “a la luz de las condiciones en las que se celebrarán y de su función política”, pero también tiene que advertirse si son capaces de conducir “a la renovación de las legitimidades y a la reconstrucción de las instituciones en caso de celebrarse sobre la base de una visión nacional unificada”. En tal dirección, subrayó, “celebrar elecciones sin un consenso nacional y sin garantías políticas y de seguridad claras, entraña grandes riesgos”.
Con estas premisas, el Frente resaltó que resulta preciso que se convoque de inmediato a una reunión de los secretarios generales de las fuerzas políticas palestinas “para abordar las cuestiones políticas y de seguridad, las formas de resistencia, la gestión de la confrontación con la ocupación, las bases de la asociación nacional y el consenso sobre los fundamentos de la próxima etapa”. En ese sendero sostuvo que “debe avanzarse en la reconstrucción de la Organización para la Liberación de Palestina y del sistema político palestino sobre la base de la asociación nacional”.
Por todo ello, hizo hincapié en que “alcanzar un programa político común que se aferre al fin de la ocupación, al derecho de nuestro pueblo a la autodeterminación y al establecimiento de su Estado independiente con Jerusalén como capital” resulta fundamental; tanto como “garantizar el derecho de los refugiados palestinos al retorno”. Y añadió que “los sacrificios y la firmeza de nuestro pueblo palestino deben constituir la referencia moral y política de cualquier diálogo nacional”.
Por eso es que “toda decisión palestina en esta etapa debe medirse por su capacidad para proteger a nuestro pueblo y fortalecer su firmeza, y no por su capacidad de añadir nuevos riesgos o crisis sobre él, particularmente mientras continúa el genocidio, el desplazamiento forzoso y los intentos de liquidar la causa palestina”. De ahí que sea preciso “reordenar las prioridades sobre la base de proteger al pueblo, fortalecer su resistencia y enfrentar los planes de la ocupación”. Junto con lo cual, reafirmó la necesidad imperiosa de “hacer frente al genocidio, asesinatos, expulsión, destrucción, hambre y desplazamiento forzoso del pueblo en la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén”.
Sobre este panorama, el FPLP aseguró que la división y las diferencias entre las fuerzas palestinas “no pueden resolverse mediante la exclusión, sino a través del diálogo y el entendimiento nacional, hasta alcanzar una fórmula de asociación que incluya a los distintos componentes del movimiento nacional palestino”.
Como conclusión, el Frente Popular para la Liberación de Palestina remarcó que en esta etapa constituye una prioridad nacional el hecho de esforzarse al máximo para “acercar las posiciones de las fuerzas palestinas y evitar que las diferencias políticas se transformen en una nueva división o en un nuevo conflicto por la legitimidad y la representación”, ya que “nuestro pueblo precisa un diálogo permanente que conduzca a pasos concretos, una verdadera asociación nacional y una estrategia unificada capaz de reconstruir el sistema político palestino y unir las energías frente a la ocupación y sus planes”.