La AMP recordó el violento ataque a la autonomía universitaria perpetrado por la dictadura de Onganía y alertó sobre políticas actuales que afectan la educación pública.
Ayer jueves 29 de julio, al cumplirse 60 años de la denominada “Noche de los Bastones Largos”, la Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja (AMP), sindicato conducido por Rogelio De Leonardi, evocó uno de los episodios más oscuros de la historia universitaria argentina y reafirmó la defensa irrestricta de la educación pública.
El 29 de julio de 1966, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, fuerzas de la Policía Federal irrumpieron en cinco facultades de la Universidad de Buenos Aires —Ciencias Exactas, Filosofía y Letras, Arquitectura, Medicina e Ingeniería—, interviniéndolas y suprimiendo su autonomía. La represión se desató contra docentes, estudiantes y graduados que resistían pacíficamente, dejando como saldo detenciones, golpes y una profunda herida en el sistema científico-académico nacional, que derivó en la emigración de numerosos investigadores.
Desde la AMP señalaron que este hecho no debe ser reducido a una conmemoración histórica, sino que interpela el presente. En ese sentido, advirtieron sobre políticas actuales que, mediante recortes presupuestarios, persecución y censura, afectan a la educación pública, en contradicción con discursos oficiales que invocan la libertad.
“El compromiso de docentes y ciudadanos es defender el derecho de las generaciones presentes y futuras a una educación pública de calidad, capaz de formar pensamiento crítico”, sostuvo la Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja, reivindicando la memoria de quienes fueron víctimas de la represión y el legado de la universidad pública argentina. “La educación pública se defiende”, concluye el pronunciamiento.