El gobierno de Milei dijo presente en la “Cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político” organizada por Estados Unidos, que tuvo como figuras estelares a Donald Trump y Marco Rubio y donde se cargó contra el comunismo y los movimientos de izquierda. “Si alguien considera a todo antifascista como su enemigo, necesariamente es porque se considera a sí mismo fascista”, se advirtió desde la Liga Argentina por los Derechos Humanos.
Con la participación de representantes de 61 países de América Latina, Europa y Asia, se llevó a cabo este viernes en Washington la “Cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político”, que tuvo como figuras estelares a Donald Trump y Marco Rubio. Organizada por el régimen de Trump, los participantes explicitaron la adscripción de sus gobiernos a aquello que el presidente estadounidense estableció en la orden ejecutiva de Seguridad Nacional Nº 7, por la que, con la excusa de los tres intentos de asesinato que sufriera y el crimen del dirigente ultraderechista Charlie Kirk, presenta como una “disposición de emergencia” que le otorga carta blanca a las fuerzas federales para actuar contra lo que Washington considere “terrorismo de extrema izquierda” y “organizaciones terroristas extranjeras”, así como contra “los integrantes de esos movimientos y quienes los financian”.
De esta manera, el gobierno estadounidense da una vuelta de rosca más sobre aquello que estableció en las Actas Patrióticas que, tras los atentados al Word Trade Center y al Pentágono en 2001, desataron una cacería de brujas fuera y dentro de de sus fronteras, lo que habilitó en aquel entonces la invasiones militares del imperialismo yanqui en Afganistán e Irak, con las consecuentes masacres y la destrucción de infraestructura en esos países.
En este punto resulta prudente recordar que el Poder Judicial estadounidense nunca hizo públicas pruebas que permiteran establecer responsabilidades acerca de lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001, así como tampoco esclareció debidamente los ataques que sufrió Trump. Por su lado, en el caso de Kirk la administración trumpista se encargó rápidamente de construir una narrativa que pretende homologar a Tyler Robinson, quien fue acusado de ultimar al referente de ultraderecha, con Marinus van der Lubbe, acusado por el atentado al parlamento alemán en 1933, chivo expiatorio utilizado por el nazismo para imponer su terrror. La sombra del incendio del Reichstag sobrevuela la construcción de esta cumbre en la que la Presidencia Milei dijo presente.
Cabe recordar que a fines de 2025 el presidente yanqui firmó un decreto ejecutivo que designa a “Antifa” como una “organización terrorista interna”, todo en el marco del recrudecimiento de la persecución instrumentada por medio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En sí mismo “Antifa” es un concepto, no una organización concreta, por lo cual representa un sayo que pretenden que le quede bien a quien quieran ponérselo, tal como lo era la calificación “subversivos” para la Doctrina de Seguridad Nacional, bajo la cual se organizó la coordinación de dictaduras genocidas al servicio de Washington en nuestro continente en los años 70 a través del Plan Cóndor ¿Asistimos ahora a una reedición de esa doctrina?
Por Argentina en este encuentro macartista internacional estuvo el canciller Pablo Quirno. “EE.UU. organizó esta Cumbre en la que Rubio tuvo una participación central”, se recordó desde la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH) y se apuntó que “muy pocos enviaron a sus ministros de relaciones exteriores: Paraguay que reprime desde hace décadas a los campesinos y militantes de izquierda y Bolivia que aprobó un Estado de Excepción y rechazó una comisión internacional donde participaba la Liga para poder reprimir con mayor libertad”.
Pero también lo hicieron Israel “que comete genocidio contra Palestina y el Líbano y atacó a traición a Irán”, como asimismo nuestro país, “cuyo gobierno reprime semanalmente a los jubilados, niega el derecho del pueblo a reclamar y destina una enorme suma de dinero a tareas de Inteligencia, sin duda enfocadas contra la izquierda y los sectores progresistas, por lo que no es causal que también haya participado al menos un alto funcionario de la Side”, sostuvo la Liga. Por la Secretaría de Inteligencia del Estado, cuyos hilos son movidos por el rasputín de Milei, Santiago Caputo, viajó su número dos, José Lago Rodríguez. En el marco de la avanzada represiva que tiene lugar en nuestro país, vale mencionar que en noviembre de 2025 se creo el Centro Nacional contra el Terrorismo, dependiente de la SIDE.
Con este telón de fondo resulta más que sugestiva la convocatoria a combatir el “resurgimiento del terrorismo de extrema izquierda” con que el Jefe del Departamento de Estado de los EEUU, Marco Rubio, invitó a esta reunión. Tampoco es para soslayar que en este contexto Trump prometiera que va a ser “muy amenazante al perseguir al movimiento y a sus financiadores” y que el Departamento de Estado yanqui clasificara a varios grupos sociales y políticos, sobre todo europeos, como “organizaciones terroristas extranjeras” ¿Este carácter extraterritorial de los postulados de la Cumbre, que con la presencia de Quirno acepta el gobierno nacional, no son un avasallamiento de leyes argentinas y de la propia Constitución Nacional?
“El objetivo de esta cumbre fue continuar y profundizar la política establecida en 2025 a través del Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional N.º7, en el que trataba a los grupos ‘Antifa’ como ‘organización terrorista internacional, cuando en realidad se trata de un conjunto de organizaciones que sólo tienen en común su posición en contra de diversos aspectos del fascismo”, explicó la LADH y puntualizó que “esta decisión trumpiana, como otras de su mandato, es de una sinceridad sólo posible en quien se cree por encima de todas las normas”, ya que “si alguien considera a todo antifascista como su enemigo, necesariamente es porque se considera a sí mismo fascista o es aliado de fascistas”.
Luego de recalcar que “la pretendida cercanía entre los grupos ‘Antifa’ y el gobierno teocrático de Irán, a la que hizo referencia el discurso de Rubio, carece de todo sustento y parece armada para justificar entre sus propios seguidores el ataque al país persa”, desde la Liga se advirtió que “el Escudo de las Américas, la doctrina Donroe, el perdón y apoyo explícito a terroristas de extrema derecha dentro y fuera de EE.UU., la intervención criminal contra Venezuela, el bloqueo contra Cuba que durante muchos años buscó hacer fracasar la Revolución pero ahora apunta directamente a matar al pueblo de hambre y enfermedades si no acepta una rendición incondicional, los ataques a Irán y demás iniciativas que se suman a esta cumbre, son muestras de un recrudecimiento del intervencionismo a niveles jamás vistos”. Mientras que se recordó que a la vez “se avanza en la imposición hacia la propia sociedad estadounidense de un sistema de restricciones contra los opositores, que son mostrados como terroristas o simpatizantes de ellos”.
Doctrina de Seguridad Nacional
Con la realización de esta cumbre vuelve a quedar claro que lo que también sobrevuela a nuestra región es una reedición de la Doctrina de Seguridad Nacional ¿Pero qué respuesta se puede dar en nuestro país, desde lo legal y desde lo social y político, a lo que representa el intento que se expone con la adscripción de la Presidencia Milei a los postulados de la Cumbre?
“La versión actual de la Doctrina de Seguridad Nacional no se caracteriza por el predominio de dictaduras militares, sino por el dominio de políticos de extrema derecha o de ´centro´ que obedecen los dictados estadounidenses y entregan los recursos naturales al control imperial como en el caso argentino, con el control estadounidense de la cuenca Paraná-Paraguay que se profundizó con Milei, pero comenzó con Alberto Fernández”, sostuvo la LADH.
Asimismo, alertó que esta versión remozada “retiene y refuerza un aspecto fundamental: la doctrina de las fronteras ideológicas, que establece que son ‘nacionales’ quienes tienen posiciones ideológicas afines a EE.UU. y, por el contrario, extranjeros, subversivos, marxistas, apátridas o todas esas categorías juntas quienes se oponen al dominio imperial”, algo que dejó explícitamente de manifiesto el propio Milei nada menos que este 4 de julio, al celebrar el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Por otro lado, desde esta mirada que suscribe al pie de la letra lo dictado por Washington se “excluye de la ‘idiosincracia occidental’ a quienes se oponen al capitalismo o al imperialismo y se asegura la aplicación de las leyes extraterritoriales contrarias al Derecho Internacional y a nuestra Constitución”. En este escenario se inscriben también, recordó la Liga, “el secuestro de un avión venezolano o las restricciones de YPF y otras petroleras que impidieron que la empresa Cubana de Aviación siguiera uniendo Buenos Aires con La Isla”. Entonces, “como consecuencia de esta Doctrina de las Fronteras Ideológicas, desaparece toda referencia al terrorismo de extrema derecha que, sin ninguna duda, es desde hace años el verdadero terrorismo y el más mortal dentro de EE.UU.”.
Al momento de detenerse en el análisis del discurso de Rubio, el organismo de Derechos Humanos con más años de activismo en la Argentina señaló que “sus falsedades son tan notorias como su postura de ultraderecha, abandonando toda pretensión de neutralidad u objetividad”. Para ejemplificar esto, la LADH citó que “en el marco del recrudecimiento de la persecución instrumentada por medio del ICE, con varias personas asesinadas por esa fuerza, Rubio ensaya una justificación en un supuesto ‘ataque total contra agentes de Inmigración’, al que le otorga además carácter de terrorista”. También apuntó a los dichos de este personaje aliado al terrorismo de la gusanera contrarrevolucionaria de origen cubano de Miami, con los que aludió a que en su país “la cantidad de ‘atentados y complots’ de izquierda habría aumentado a niveles que no se veían en décadas, pero sin brindar ningún dato que funde semejante afirmación”.
Además, el Secretario de Estado yanqui aseveró en su repertorio anticomunista que entre 1970 y 1980 el 93 por ciento de los atentados terroristas en Occidente ‘provinieron de la extrema izquierda’. Al respecto, la Liga reiteró que esto “lo hace sin aclarar seriamente a qué se refiere con ‘Occidente’, cómo define ‘atentados terroristas’ y ‘extrema izquierda’, ni tampoco señala cuáles son las fuentes que avalan sus afirmaciones”.
“Esta cumbre no es meramente un capricho de Trump y sus lacayos, sino que forma parte de una ofensiva mundial contra toda alternativa al capitalismo, en la cual el gran capital está dispuesto a utilizar todas las herramientas legales e ilegales”, insistió la Liga Argentina por los Derechos Humanos al dimensionar la gravedad del asunto y destacó que para Rubio “los reclamos por un mundo distinto, donde no haya explotación de seres humanos por otros seres humanos, son ‘una revuelta de lo peor contra lo mejor, una revuelta de los débiles y cobardes contra los fuertes y los buenos’”. Esa clara amenaza supremacista, para la Liga constituye “un extraño maridaje entre la fuerza y la bondad, difícil de percibir en la práctica de las relaciones humanas o internacionales”. No conforme con esto, Rubio “atribuye también a sus enemigos la ‘fealdad’ y declara que ‘anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas’ tienen un ‘resentimiento venenoso disfrazado con el lenguaje de la igualdad, de la justicia, de la liberación’”.
Por todo ello resulta evidente que el discurso del Secretario de Estado de EE.UU., como denunció la Liga, “no disfrazó nada: él y sus sostenedores odian la igualdad, odian la justicia, odian la propia palabra liberación, odian a toda persona que se atreva a pensar en la posibilidad de un mundo donde no haya ricos ni pobres, donde nadie pueda aplastar a sus semejantes, donde todas las personas puedan desarrollarse sin explotar a otras”. Por lo tanto, puntualizó que “nuestra tarea, sin ninguna duda, es redoblar nuestros esfuerzos para crear un sujeto social que sea necesariamente plural, pero capaz de confluir en las acciones para enfrentar esta nueva embestida de los poderosos y, de contragolpe, avanzar hacia una sociedad socialista, justa y solidaria”.