En el marco del Programa Esquinas por la Memoria, la Municipalidad de San Martín señalizó con el nombre del militante ferroviario comunista a la esquina de Bolivia y Jujuy, ubicada a pocos metros de la estación Malaver, donde Vázquez fue secuestrado y desaparecido el 4 junio de 1976.
El Partido Comunista de la Provincia de Buenos Aires participó este sábado de la señalización con el nombre “Víctor Vázquez” de la esquina de Bolivia y Jujuy, que está ubicada frente a la estación ferroviaria Malaver, algo que se hizo en el contexto del Programa Esquinas por la Memoria que depende de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Municipalidad de San Martín. Dicho programa tiene por objetivo sostener viva la Memoria, la Verdad y la Justicia señalizando con baldosas y placas las esquinas de este distrito del conurbano bonaerense donde vivieron, trabajaron o fueron secuestrados vecinos detenidos-desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.
Precisamente en Bolivia y Jujuy se dieron cita este sábado funcionarios municipales, referentes de diferentes organismos de Derechos Humanos y partidos políticos que actúan en San Martín, además de familiares de Víctor Vázquez, quien fue un militante del PC y dirigente sindical ferroviario secuestrado y desaparecido durante junio de 1976. De esta manera, en el marco del 50 aniversario de su desaparición, se le rindió homenaje a este mártir del Partido Comunista y la clase obrera, tal como lo hizo recientemente la Editorial Cartago con la publicación de “Víctor Vázquez toma un tren”, obra póstuma de Antonio Pires.
Víctor Vázquez nació en 1915 en la localidad bonaerense de Campana, hijo de un ferroviario comunista que junto a su madre había emigrado a nuestro país desde Galicia, para radicarse en Pergamino. Allí Víctor pasó su infancia y juventud. Y también fue en ese partido bonaerense donde a los dieciocho años fue perseguido y encarcelado por primera vez. Su “delito” fue decir públicamente que la policía practicaba la tortura. Por ese hecho estuvo preso durante un año en el penal de Mercedes.
Años más adelante se instaló en Malaver junto a su esposa, María Julia Velasco, con quien formó una familia y ya con el correr de la década del 30 se afilió al Partido Comunista e ingresó al Ferrocarril Central Argentino, que tras la nacionalización que tuvo lugar en 1948 pasó a denominarse Ferrocarril Mitre.
Los años que siguieron fueron intensos. Su oficio lo llevó a transitar por diferentes puntos del territorio bonaerense, ocupando roles que fueron desde guardavías a segundo jefe de la terminal de Retiro-Mitre. Pero también creció y profundizó su militancia sindical y política en el PC, incursionando además en el periodismo.
Dentro de la Unión Ferroviaria se desempeñó, entre otras funciones, como miembro de la Comisión Directiva y como delegado en varios congresos. Viajó dos veces en representación de su sindicato a la Unión Soviética y a otros países europeos, al tiempo que representó al PC en diferentes encuentros sindicales realizados en Chile y Perú.
Años más tarde, durante el Villazo, Vázquez tuvo un papel de activa solidaridad con sus camaradas y amigos de Villa Constitución, coordinando acciones desde la Unión Ferroviaria. El viernes 4 de junio de 1976 fue secuestrado cuando bajaba del tren en la estación Malaver, cerca de su vivienda, en el sitio donde ahora una esquina lo recuerda y honra su memoria.
Después se supo que fue asesinado en cautiverio y enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita, hasta que la incansable tarea militante de sus familiares , el PC y organismos de Derechos Humanos, junto al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, permitió dar con sus restos.