La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos hizo pública una nueva denuncia de los crímenes que perpetra la ocupación marroquí contra su pueblo y exigió que la comunidad internacional presione al régimen de Mohamed VI para que se revierta tal situación.
En coincidencia con la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el lunes pasado la Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos volvió a denunciar los crímenes de los que su pueblo sigue siendo víctima por parte de la ocupación marroquí. Con el mismo énfasis, exigió que la comunidad internacional presione al régimen encabezado por Mohamed VI para que que “se pueda avanzar en un camino de Verdad y Justicia para las víctimas de desaparición forzada de las que es responsable”.
En este sentido, la Comisión instó “a la Justicia internacional a perseguir y juzgar a los responsables marroquíes por graves violaciones de derechos humanos contra civiles saharauis” y demandó que Rabat revele el paradero de más de cuatrocientas personas que fueron detenidas ilegalmente y permanecen desaparecidas. En tal dirección, recordó que la desaparición forzada constituye un crimen de lesa humanidad según el Derecho Internacional, en tanto que denunció que Marruecos practica con total impunidad el secuestro y la desaparición forzada desde el inicio de la ocupación del Sáhara Occidental, en 1976.
En tanto que responsabilizó plenamente al Estado español por la desaparición del líder saharaui Mohamed Sidi Brahim Basiri, quien fue secuestrado tras la Intifada de Zemla del 17 de junio de 1970, hecho sucedido en El Aaiún ocupado, por lo que también exigió que se dé a conocer su paradero y recordó que las responsabilidades de Madrid en la descolonización del territorio siguen vigentes.
En su denuncia, la Comisión se refirió además a la inacción del Comité Internacional de la Cruz Roja, por lo cual reclamó que ese organismo “rompa su silencio, asuma las responsabilidades que le competen bajo el Convenio de Ginebra, presione a Marruecos para que libere a todos los presos políticos saharauis y abra el territorio ocupado a medios de prensa y observadores internacionales para que verifiquen que ese proceso sea llevado a cabo”.