Esta vez el propio ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, se sumó a la vejaciones y golpizas que los activistas de la flotilla humanitaria recibieron luego de ser detenidos en aguas internacionales y llevados a la fuerza a Israel. Luego de días de incertidumbre y preocupación, ayer se confirmó su liberación y su retorno.
La abogada Victoria Pi de la Serra y el sociólogo Lautaro Rivara, ambos marplatenses, son junto a Malena Lavenas y Nicolás Cortez los cuatro argentinos que fueron detenidos por las Fuerzas Armadas de Israel que, nuevamente, interceptaron naves de la Flotilla Global Sumud que llevaban ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. El operativo incluyó tratos vejatorios por parte de los israelíes, en los que participó el propio ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, tal como quedó reflejado en videos que fueron difundidos durante los últimos días por el propio funcionario del gobierno que preside Benjamín Netanyahu. La delegación argentina de esta misión humanitaria que intenta persitentemente romper el bloqueo que pesa sobre el pueblo de Gaza, emprendía su regreso al cierre de esta edición, al igual que lo hacía el resto de los más de cuatrocientos activistas de la Flotilla de distintos países del mundo.
El trato propinado a los miembros de la Sumud (que en árabe significa “perseverancia inquebrantable”) en esta oportunidad no se limitó sólo a humillaciones e insultos, sino que también incluyó palizas brutales. Esto pudo constatarse durante la atención médica que reciberon a su arribo a Estambul, donde varios de ellos debieron ser hospitalizados a raíz de las heridas provocadas.
Como en los casos anteriores, esta vez y en otra acción de piratería, los tripulantes de Global Sumud fueron detenidos en aguas internacionales por las Fuerzas Armadas sionistas y llevados a la fuerza a territorio israelí. Además, se les inacutó nuevamente el cargamento que llevaban, que consistía en alimentos, medicamentos y otros suministros humanitarios para las víctimas de la ocupación, el bloqueo y el genocidio que el régimen de Tel Aviv sostiene sobre la Franja de Gaza.
El Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino se manifestó esta semana frente a la Cancillera para exigir un pedido oficial por los cuatro argentinos secuestrados. Pero el ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Pablo Quirno, nada dijo al respecto. Menos aún Javier Milei, quien se autopercibe “el presidente más sionista del mundo”.
Sobre estos hechos, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), de orientación marxista-leninista, denunció que “el ataque perpetrado por la armada de ocupación sionista contra los buques de la Flotilla y el secuestro de decenas de simpatizantes internacionales constituyen un crimen de guerra y un acto de piratería marítima en aguas internacionales, así como una peligrosa escalada criminal y una flagrante violación del derecho internacional y de todos los valores humanos”.
Con ese mismo énfasis puntualizó que este “ataque traicionero contra personas desarmadas que se solidarizaban con la población y participaban en una misión humanitaria pacífica y legítima, constituye un comportamiento propio de la mafia y revela claramente la verdadera cara de esta entidad sionista fuera de la ley, que considera la solidaridad humana como una amenaza que debe ser frustrada por la fuerza, la represión y las detenciones”. Así las coas, el Frente, que forma parte de la histórica y activa resistencia palestina en Gaza y Cisjordania, advirtió que “la continuación de estos abusos y de esta piratería sionista en aguas internacionales no habría sido posible sin la colaboración estadounidense, la complicidad internacional y el silencio sospechoso que otorgan impunidad a la ocupación y legitiman el crimen del bloqueo continuo contra nuestro pueblo”.
A partir de lo cual, instó “a los pueblos y gobiernos de los países que participan en la Flotilla, en particular a los gobiernos occidentales, a que tomen medidas urgentes contra esta agresión y trabajen para poner fin a esta depravación criminal”. En tanto que, reafirmaron los comunistas palestinos, “la lógica del bloqueo y la intimidación con la que el criminal de guerra Benjamin Netanyahu lleva a cabo sus cálculos políticos y de seguridad no logrará aislar a Gaza ni doblegar la voluntad del pueblo palestino como tampoco a la profundidad de la solidaridad internacional ”. Y para cerrar su comunicado, el FPLP exigió que “los líderes de esta entidad ilegal sean procesados como piratas y criminales de guerra” y llamó a que “se intensifique el boicot total y se impongan sanciones contra la ocupación”.