Ante la orden de desalojo dictada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado contra la Asamblea de Villa Crespo, surgida en 2001 y ubicada en Juan B. Justo y Corrientes, desde las organizaciones barriales denunciaron lo que consideran un nuevo avance contra los espacios populares construidos y gestionados desde abajo. “No están solos en esta lucha” sostuvo el PC de la Comuna 15 solidarizándose con los compañeros de esta histórica asamblea barrial.
El inmueble donde funciona la Asamblea de Villa Crespo fue cedido en comodato por el Estado Nacional hace más de dos décadas. Desde 2001, en el marco de la profunda crisis social que atravesó el país, el lugar se transformó en un punto de referencia para la organización barrial, la solidaridad y la cultura independiente. Lejos de cualquier lógica lucrativa, allí se sostuvo con trabajo voluntario y autogestión, un proyecto colectivo al servicio del pueblo. El último miércoles apareció pegada en la puerta de este espacio autogestivo una notificación de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) que intima a desalojar el inmueble en el plazo de diez días.
En el lugar funcionan la radio comunitaria “Radio Asamblea”, la cooperativa de consumo "La Yumba", actividades culturales permanentes, un merendero, una olla popular, talleres de apoyo escolar y propuestas para las infancias, ropero comunitario, ciclos de cine, charlas y seminarios de formación y actividades destinadas a personas mayores. Cada una de estas iniciativas forma parte de un entramado social que respondió, durante años, a necesidades que el propio Estado no garantizó.
“No somos intrusos”, afirmaron desde la Asamblea, al rechazar la medida ordenada por la AABE y agregaron que el desalojo “no es un hecho aislado”, sino que forma parte de “una política que apunta a debilitar la organización popular y a desarticular los lazos solidarios construidos en los barrios”. Aunque en este caso la orden de desalojo parte de un organismo nacional, el gobierno de Jorge Macri (y la trayectoria del macrismo en general a lo largo de casi 20 años al frente de la CABA) sintoniza a la perfección con el avance contra lo público y los espacios populares que el mileísmo impulsa desde su llegada a la Rosada para favorecer los negocios privados.
Para quienes sostienen el espacio, no se trata únicamente de la pérdida de un edificio, sino del intento de desmantelar una experiencia colectiva nacida al calor de la lucha social y mantenida durante más de veinte años por la voluntad organizada de trabajadores y trabajadoras.
Mini Pérez, integrante de la asamblea, reafirmó esta posición: "Lo que está en juego, es la defensa del tejido social y del derecho del pueblo a organizarse y a construir desde la solidaridad en una ciudad cada vez más alejada de la verdaderas necesidades que tiene la población". Sobre los pasos a seguir, expresó: "Juntamos centenares de firmas en adhesión para seguir sosteniendo nuestro espacio. Vamos a presentar un recurso de amparo y a seguir organizándonos".
En tanto que el Partido Comunista de la Comuna 15 (con presencia en los barrios de Villa Crespo, Chacarita y La Paternal) manifestó su total solidaridad con la lucha de la Asamblea y su repudio a la persecución que está sufriendo. En tal sentido les hicieron llegar a los compañeros asambleístas su profunda preocupación ante la orden de desalojo que pesa sobre su local, un lugar que, como bien caracterizaron, “desde hace años es punto de encuentro para los vecinos del barrio de Villa Crespo y la Comuna 15 en general”.
A la vez, expresaron su “enérgico repudio a esta medida que busca no sólo despojar a los vecinos de un lugar de encuentro, referencia y lucha, sino que también, intenta silenciar la multiplicidad de voces de la radio, disolver actividades culturales y hasta atenta contra el derecho al alimento que reciben más de un centenar de personas que se acercan cada semana a la olla popular para poder comer”. Por lo tanto, les expresaron a sus vecinos y compañeros de la Asamblea de Villa Crespo con quienes los une una larga historia de resistencia y construcción desde las bases, todo el apoyo y la solidaridad del Partido Comunista, poniéndose a disposición y haciéndoles saber que “no están solos en esta lucha”.