La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios junto a otras entidades del sector denuncian que el gobierno nacional genera un escenario atravesado por destrucción del aparato industrial, despidos y cierre de empresas.
Ayer jueves ante el Congreso Nacional, para visibilizar la situación que atraviesa el sector productivo y acercar a legisladores un diagnóstico sobre la realidad de la industria nacional, representantes del sector las pequeñas y medianas empresas llevaron a cabo una marcha en la que se coincidió en advertir la situación provocada por las políticas del gobierno nacional que generan un escenario atravesado por destrucción del aparato industrial, despidos y cierre de empresas.
La convocatoria sumó, entre otras, a la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), también la Cámara de la Industria del Calzado, Industriales Pymes Argentinos, Fundación Pro Tejer, la Cámara de la Industria Marroquinera Argentina, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, la Unión Industrial de San Martín, la Cámara Empresaria Sanmartiniana, Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, la Confederación PyME Argentina, la Cámara Argentina de Pymes Proveedoras de la Industria de las Telecomunicaciones y la Cámara Argentina de Fabricantes de Avíos y Accesorios para la Confección y Marroquinería, así como la Unión Industrial de Berazategui, el Polo Maderero Hudson y el Parque Industrial Plátanos.
Este acto fue decidido durante un encuentro virtual en el que participaron alrededor de cien empresarios industriales que determinaron llevar su protesta ante el Palacio Legislativo con la expectativa de que diputados y senadores escuchen sus demandas vinculadas a la apertura indiscriminada de importaciones, pero también la pronunciada disminución de la actividad económica que trae como consecuencia una fuerte caída en las ventas, algo que genera serias dificultades para sostener los niveles de producción. Asimismo, la preocupación se centra en las severas dificultades que el sector tiene para acceder al financiamiento y la disparada de sus costos productivos que dibujan un escenario que impacta de manera letal, particularmente sobre las pequeñas y medianas empresas manufactureras y el comercio en general.
No se puede tapar el sol con la mano. Hasta los propios datos oficiales que hace menos de una semana suministró el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (cuestionado por “redondear” cifras para justificar el relato mileísta del “crecimiento económico”) confirman que la industria está funcionando apenas al 53,6 por ciento de su capacidad instalada, lo que configura el peor verano desde que se retomó la medición. Y por eso es que las entidades participantes anticiparon que van a presentar un documento en el cual, además de un diagnóstico acerca de la realidad que atraviesa el sector, prevén hacer “propuestas orientadas a preservar el entramado productivo y el empleo industrial”. Lo que buscan con la iniciativa es “abrir un canal de diálogo institucional para acercar propuestas vinculadas a la producción, el empleo y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas”. Y recalcaron en esa dirección: “las pymes industriales necesitamos ser escuchadas, porque representamos producción, inversión y miles de puestos de trabajo en todo el país”.