Roberto Clark, médico de larga trayectoria en el sistema público, universal y gratuito de salud, dialogó con Nuestra Propuesta sobre la fuerte caída que registra la tasa de vacunación y la supresión del Plan Remediar. En su crítica a las políticas nacionales de abandono a los sectores más vulnerados, afirmó que este gobierno “deja en absoluto desamparo a quienes no tienen recursos económicos”. Ahí donde el Estado se retira, llega la Brigada de Salud que integra en la provincia de San Luis.
Hace poco el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) publicó un trabajo que da cuenta de una profunda y sostenida caída en las cifras de vacunación. Este hecho verifica un marcado desinterés por parte del gobierno nacional a la hora de promover esta práctica, lo que trae consecuencias serias que se grafican en datos alarmantes. Por ejemplo, mientras que para lograr inmunidad comunitaria se necesita que el 95 por ciento de los niños sean vacunados, durante la administración Milei fueron menos de la mitad de los pibes que al cumplir los cinco años recibieron las vacunas obligatorias del calendario.
Pero esto no es todo a la hora de reseñar qué pasa en un panorama sanitario que se va deteriorando a pasos agigantados. También creció en un sesenta por ciento la cantidad de los contagios de infecciones de transmisión sexual, particularmente la sífilis, enfermedad que durante 2025 tuvo una cifra récord de 55.183 casos registrados en todo el país. En tanto que la mitad de los diagnósticos de VIH se hacen cuando este virus se encuentra en etapas avanzadas, lo que deriva en severas complicaciones clínicas y aumenta la posibilidad de contagios.
“El informe del Cels es muy serio y pormenorizado, pero como militante comunista y médico ahora jubilado lo que ahí se refleja no me sorprende”, indicó Roberto Clark, médico pediatra de larga trayectoria en el sistema de salud público, universal y gratuito. En su militancia cotidiana, Clark forma parte de las Brigadas de Salud, una iniciativa sanitaria que se lleva a cabo en diferentes barrios de la periferia de la capital provincial, cada vez más marginados por la sintonía que existe entre la gestión de Claudio Poggi y las políticas de Javier Milei.
“No puede sorprender a nadie este escenario cuando se ve cómo el gobierno nacional se aleja de todas las responsabilidades históricas que el Estado tiene en lo que hace a políticas de salud”, insistió. Y salió al cruce de la decisión de que ni siquiera haya “campañas nacionales de promoción de la vacunación, por lo que a la gente le falta información, conocimiento y motivación para protegerse con una herramienta como las vacunas, que es uno de los hechos científicos más interesantes que ha desarrollado la medicina para la protección de la salud de la población mundial”.
Después de recordar que “gracias a la vacunación se ha logrado eliminar algunas enfermedades infecciosas y se consiguió contener muchas enfermedades peligrosas”, sostuvo que al gobierno de Milei “no le preocupa la salud del pueblo y por eso deja en absoluto desamparo a quienes no tienen recursos económicos que, de esta manera, se las tienen que arreglar como pueden, porque el que tiene con qué, va a poder comprar las vacunas y quien no quedaría librado a su suerte”.
Los dichos de Clark se comprueban, entre tantos otros casos, con la decisión presidencial adoptada hace pocos días de suprimir el Plan Remediar, algo que ya fue transmitido a los titulares de las carteras sanitarias de las provincias reunidos en el Consejo Federal de Salud. Este plan garantizaba la provisión gratuita a casi veinte millones de personas de unos setenta medicamentos esenciales que se distribuían en más de ocho mil centros de atención primaria de todo el país, para tratar un abanico de patologías que van desde la diabetes a la hipertensión, pasando por analgésicos, corticoides, antibióticos, anticonvulsivos y antiparasitarios.
“Esta política neoliberal de correr al Estado de sus obligaciones con la sociedad es algo que explicitó Milei”, recordó y recalcó que “ante esto como pueblo nos queda movilizar y protestar en las calles contra estas barbaridades”.
Frente a semejante abandono social del Estsdo hay quiénes sí están interesados en la salud de las personas. Y de esto va una iniciativa que viene construyendo en los barrios el PC de San Luis, “porque la salud pública nos interesa y como médicos que hemos tomado esta profesión con vocación de servicio, para ayudar, vemos de qué manera se puede evitar enfermedades, si se puede curarlas y si no es posible, acompañamos al paciente de la manera más sensible y humana posible”.
Por eso es que Clark integra la Brigada de Salud con la que “estamos saliendo a los barrios y aunque al ser médico jubilado mi sello tiene alguna limitación, respondemos a las demandas de vecinos que están alejados de los centros de salud o que tienen dificultades para conseguir turnos y hacer los chequeos de los niños”. Entre esas labores, contó que se encuentran realizando lo que en pediatría se llama antropometría, esto es, “pesar y medir a los chicos y chicas, para que con esos elementos se pueda hacer una evaluación, en ese corte, sobre si hay alguna situación de riesgo, por ejemplo respecto al estado nutricional”.
Esta es una tarea que continúan llevando adelante ante el marcado retroceso de la salud pública, “siempre estableciendo un diálogo, un acercamiento con las comunidades de los barrios”, ya que “a partir del interés y las necesidades que ellos tengan, nosotros los vamos a visitar”. En definitiva, la idea no es otra que la de “acompañar a nuestro pueblo en una situación complicada”, de la que no están exentos los profesionales de la salud que, como denunció Clark, también vienen padeciendo la falta de inversión en el sector.
Esta situación no solamente se da en el plano nacional, sino también en provincias como San Luis, algo que recientemente quedó expresado en una jornada de movilización que convocó la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud, en la que se advirtió, entre varios reclamos, que los trabajadores sanitarios son sometidos a una creciente precarización laboral.