La medida de fuerza se realiza en todo el país por 48 horas a partir de esta mañana. Desde la Mesa Coordinadora de Jubilados de Rosario, Héctor Gutiérrez denunció que el gobierno nacional “va vaciando nuestra obra social” y llamó a que se investiguen los “negociados con privados”, al tiempo que se solidarizó con los trabajadores por “la licuación de sus honorarios”.
Con el lema “Honorarios justos=atención de calidad” y “Defendamos la salud de nuestros adultos mayores”, entre hoy y mañana jueves, médicos de cabecera y odontólogos que trabajan con afiliados de Pami, llevan a cabo un paro nacional para reclamar que de manera urgente se actualice el monto de los aranceles profesionales ya que -así lo sostienen- los valores actuales dificultan que se puedan mantener las prestaciones que realizan, tal como se viene verificando desde hace varios meses en diferentes puntos del país.
Esto se comprueba, por ejemplo, en Rosario donde, producto del vaciamiento, actualmente Pami está asistiendo sólo a un tercio de sus afiliados. Mientras que el resto se ve obligado a emigrar hacia el esquema de salud municipal y provincial o financiar su atención con recursos propios, aunque claro está estos casos son los menos dada la terrible situación socio-económica que atraviesan los trabajadores argentinos en general y los jubilados en particular.
Lo cierto es que el abandono de los afiliados de la que es la mayor obra social de América Latina, exhibe en esta ciudad una muestra que resulta más que elocuente. En el Gran Rosario, y de acuerdo a datos oficiales 43.400 de los 69 mil afiliados al Pami se ven obligados a atenderse en hospitales públicos provinciales y municipales, a raíz del vaciamiento y el desvío de unas diez mil cápitas (sumas que la obra social paga a prestadores externos) desde los policlínicos propios Pami I y Pami II hacia efectores privados que están saturados.
“Esto es algo que venimos denunciando desde hace bastante y se trata del desfinanciamiento de la obra social de los jubilados que se hace de una forma escandalosa, pero que además oculta negociados que deberían ser investigados”, denunció desde la Mesa Coordinadora de Jubilados de Rosario, el integrante del Comité Provincial del Partido Comunista de Santa Fe Héctor Gutiérrez. En tanto que para ilustrar esa maniobra con la que se vacía la obra social y se transfieren recursos a empresas de medicina, agregó que hasta hace no mucho “se pasaban entre tres y seis mil cápitas del Pami especialmente al Hospital Italiano de Rosario, que es una clínica privada”.
En este sentido, Guitiérrez explicó que “el pase de cápitas significa transferencia de dinero del Pami para los efectores privados, pero no se trata sólo de la atención del jubilado por parte del médico de cabecera, sino que también implica todas las prestaciones que deriven de tal atención de acuerdo a lo que requiera cada especialidad y paciente, de manera que esas prestaciones se le transfieren al privado, para quien representa un gran negocio”.
¿Pero qué representa esto en la cotidianeidad de los jubilados? “Por un lado, perdemos la atención del especialista que nos venía atendiendo y, por el otro, debemos acabar pagando sobreprecios por esa atención en las clínicas privadas a las que nos derivan”. En tal contexto no dudó al recalcar que “así van vaciando nuestra obra social”. Algo que se verifica, entre otros tantos ejemplos, con “la licuación de los honorarios de los médicos de cabecera y también cuando suspenden la entrega de medicamentos sin cargo a los jubilados que no pueden comprarlos por los haberes que perciben”.
Desde la Mesa Coordinara rosarina, que forma parte del Frente de Jubilados en Lucha, Gutiérrez advirtió que a todo esto hay que sumarle la “exclusión digital” a la que se somete a los trabajadores jubilados y pensionados, ya que los trámites “deben hacerse no de manera personalizada sino por medio del sistema digital”, lo que “para muchas personas adultas mayores, representa una dificultad extra a la hora de mantenerse dentro del sistema en momentos en los que ya tenemos demasiados problemas”. A raíz de estas trabas, sostuvo, “los jubilados prefieren recurrir a los efectores provinciales, lo que recarga la atención en el sistema público”.
La coyuntura provincial no ayuda en nada. “Santa Fe tiene un gobierno que acompaña a rajatabla las políticas de Javier Milei”, afirmó Gutiérrez y, en esa línea, remarcó que la gestión de Maximiliano Pullaro “descuida y desfinancia al Iapos, la obra social de los empleados públicos de la provincia, que también atiende a jubilados del Estado que deben pagar una barbaridad en concepto de copago para poder atenderse en diferentes especialidades”.
Queda claro que todos estas dificultades son consecuencia del vaciamiento de una obra social que pertenece a los trabajadores jubilados y pensionados, a quienes se les niega su derecho a administrarla. En 1971, la ley original de su creación sostenía la conformación de un directorio con representación de sus beneficiarios. Pero en los hechos, desde el Poder Ejecutivo a través de los años y con los sucesivos gobiernos de distinto signo, se les viene negando ese derecho y se refrenda una y otra vez la intervención de su obra social.
“Se está desfinanciando a todo el sistema y sobre esto hay que llamar la atención y decir que el gobierno nacional sigue avanzando sin pausa en esa tarea”, insistió el jubilado rosarino. En paralelo, volvió a señalar que esa política de ajuste no viene sólo de La Rosada: “cuentan con provincias como la de Santa Fe que, de la mano de Maximiliano Pullaro, hacen lo mismo que Milei”. Tras reafirmar su solidaridad con los trabajadores de Pami, Héctor Gutiérrez caracterizó la situación que enfrentan los jubilados como parte de la lucha contra “la venta de nuestro Estado Nación, su privatización y entrega”.