El Ejecutivo nacional sigue negándose a cumplir con la Ley 27.795 y ayer miércoles mandó a reprimir a estudiantes que pretendían entrevistarse con el Secretario del área en el Palacio Pizzurno y exigirle que se giren los fondos aprobados para un mejor funcionamiento de las universidades nacionales. El Presupuesto 2027 presentado por el oficialismo tiene las partidas más bajas en Educación de los últimos 20 años. En este contexto se viene organizando en todo el país la quinta Marcha Federal para el próximo jueves.
“Aquí en Entre Ríos estamos construyendo el camino hacia la marcha”, señaló de cara a la jornada de jueves 15 de octubre desde el MUI de esa provincia, la alumna de la licenciatura en Trabajo Social Fátima Pesoa. “Resulta impactante tener que llegar a hacer una quinta Marcha Federal para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario; los estudiantes tenemos un estado de hartazgo por las malas condiciones de vida que tenemos que atravesar para poder sostenernos haciendo una carrera”, enfatizó la estudiante de la UNER.
Ese hartazgo fue el que quedó de manifiesto ayer cuando estudiantes de la UBA, casa de estudios que venía de otorgarle un Doctorado Honoris Causa a Lionel Messi (que con ese gesto mostró un importante apoyo simbólico a la lucha en curso), ingresaron al Palacio Pizzurno con el propósito de entrevistarse con el Secretario de Educación, Carlos Torrendell, y visibilizar una problemática que tiene tres años de arrastre. Lo hicieron acompañados de estudiantes de la Universidad Nacional de San Martín, de la de Lanús, La Plata y la UNA.
Cabe recordar que días atrás el titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal 11, Martín Cormick , hizo lugar a un amparo solicitado por el Consejo Interuniversitario Nacional junto a la Universidad de Buenos Aires y declaró inconstitucional el decreto por el cual Javier Milei volvió a frenar la aplicación de la Ley 27.795, por lo que el gobierno nacional debería recomponer los salarios de los docentes y no docentes, así como los fondos destinados al funcionamiento de los hospitales universitarios y las becas estudiantiles como la Beca Progresar. Ante esto, desde La Rosada se anticipó que Milei va a apelar este fallo.
En esas circunstancias irrumpió el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien fiel a su estilo comenzó a gritarles a los estudiantes mientras uno de sus laderos los filmaba. Por instrucciones de la ministra de Capital Humano, Sandra Petovello, la reunión que nunca comenzó por arrancar, había acabado. Como para reafirmarlo, los responsables del vaciamiento universitario enviaron a la Policía para reprimir a los alumnos.
Ante esto, militantes del Movimiento Universitario de Izquierda y de la Federación Juvenil Comunista se acercaron de inmediato para solidarizarse con los estudiantes que fueron víctimas de la represión. Desde allí denunciaron que el accionar policial y de quienes tienen a su cargo la Secretaría de Educación y la Subsecretaría de Políticas Universitarias, una vez más, dejan en claro que lejos de tener intención de abrir un canal de diálogo con la comunidad universitaria, sólo apuestan a la represión como modo de imponer el ajuste que recae sobre todo el sistema educativo público, universal y gratuito.
Así las cosas, y con este antecedente aún fresco, se prevé que sea contundente la quinta Marcha Federal Universitaria que el jueves de la semana que viene va a coincidir con la movilización convocada por las dos CTA hacia el Congreso, donde en ese momento se llevará a cabo la sesión especial en la que la oposición parlamentaria, por fin, se apreste a darle tramtamiento al DNU 70/2023 para dirimir sobre su inconstitucionalidad.
Se va a tratar sin dudas de una jornada de alcance nacional, en cuyo contexto va a haber movilizaciones en las principales ciudades del país. Una de ellas será Paraná, donde el MUI va a volver a decir presente en las calles y desde donde Fátima Pesoa subrayó que la situación es más que crítica para la mayoría de los estudiantes. “Hay políticas universitarias como el Progresar que son insuficientes, la beca no está actualizada y ante esto vemos que la FUA no hace los reclamos suficientes para que sea aumentada”, puntualizó y lamentó que “como estudiantes lo que pase con esta beca nos afecta mucho porque es un monto que desde la primera marcha que hicimos nunca se actualizó”.
En este punto vale citar que la Beca Progresar está congelada en 35 mil pesos, pero no sólo eso es lo que está afectado severamente por el brutal ajuste de la motosierra. “La situación de la extensión y la investigación también es crítica porque tampoco se disponen de los recursos imprescindibles”, destacó la integrante del MUI de la Universidad Nacional de Entre Ríos y advirtió que “éstos son dos de los pilares fundamentales de la Universidad”. Por lo tanto, caracterizó que “el panorama actual es cada vez más crítico en todos los aspectos del funcionamiento de la Universidad”.
Las preocupaciones que manifiesta la integrante del MUI son más que fundadas. Bastaría nomás con pegarle un repaso al Proyecto de Presupuesto 2027, que en el segmento referido al sistema educativo se presenta como el más bajo de los últimos veinte años. En ese marco, exhibe recortes en ítems como el sistema general de becas, comedores y la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral.
De manera que, en términos reales, la inversión educativa cae 44,3 por ciento respecto al de 2023.
Esto también se reitera en lo inherente a las universidades, donde las partidas se mantienen casi congeladas en relación a 2026, lo que las coloca 25,4 por abajo de lo que fija la Ley de Financiamiento Universitario que Milei se niega una y otra vez a cumplir. Los datos que se desprenden de la lectura del Proyecto de Presupuesto son escalofriantes y al respecto alcanza con mencionar que el recorte en las Becas Progresar es del orden del 77,2 por ciento en relación a 2023. Y lo de las Becas Progresar no es nigún dato menor en momentos en los que, incluso si se toman los números engañosos del Indec, tres de cada cuatro hogares fue empujado a vivir por debajo de la línea de la pobreza.
Sostener una carrera universitaria es cada vez más complicado y, más aún, cuando se trata de los miles de estudiantes que deben trasladarse de ciudad para poder cursar. Esta es una realidad sobre la que Fátima Pesoa puede hablar en primera persona, ya que es oriunda de Feliciano, una localidad del interior entrerriano, pero estudia en Paraná, donde está desarrollando el último tramo de la licenciatura en la Facultad de Trabajo Social de la UNER.

“Somos muchos los que hemos venido a estudiar a la capital y el precio de los alquileres es enorme, también el de poder sostener los materiales de estudio y alimentarnos”, remarcó y refirió que “entonces se nos hace muy cuesta arriba todo en este contexto de desfinanciamiento de la universidades”.
Lo que señala Fátima refleja una realidad que atraviesa a miles y constituye una situación que largamente excede al ámbito universitario. Por eso es que la jornada del jueves 15 interpela a diferentes sectores agredidos por el gobierno de Javier Milei. “Se palpa una situación de profundo hartazgo porque los universitarios, como los demás sectores, nos vemos atravesados por esas decisiones políticas que atacan a los trabajadores activos y jubilados y que quieren vender nuestro territorio”, sostuvo la militante entrerriana del MUI. En definitiva, afirmó que “como comunidad universitaria luchamos por nuestros derechos y dignidad, que están siendo profundamente avasallados por parte del gobierno nacional y, en Entre Ríos, por el de Rogelio Frigerio también ”.