Desde Europa, Asia y África se multiplican las expresiones de apoyo a la Revolución Bolivariana y de repudio a los ataques de Estados Unidos contra el país sudamericano.
Este sábado fue una jornada de movilización en diferentes puntos del planeta, donde muchas voces se alzaron para fustigar los ataques imperialistas contra Venezuela y exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores. Y uno de ellos fue la Plaza de la República, en París, en la que cientos de manifestantes se congregaron bajo la consigna “Donald Trump, fuera: Caracas no te pertenece”.
En este contexto, el secretario del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, advirtió que el secuestro del presidente Maduro, forma parte de “una operación de dominación política, estratégica y económica, característica del imperialismo estadounidense”, detrás de la que se esconde la intención de apoderarse del petróleo venezolano.
Tras ello criticó la postura adoptada Emmanuel Macron, quien se exhibió como “un vasallo de Estados Unidos”, ya que en una declaración que Roussel calificó como “excepcionalmente grave”, el mandatario francés “celebró la caída de un presidente tras una intervención militar extranjera, arrogándose el derecho a hablar en nombre del pueblo venezolano”. Para el PCF, la posición de Macron “legitima la agresión estadounidense y pisotea los principios más básicos del derecho internacional”. Y añadió que “al alinearse con la estrategia estadounidense, Emmanuel Macron somete a nuestro país a una lógica de dominación y subyugación política que niega la soberanía popular”.
En varias ciudades españolas hubo pronunciamientos en apoyo al proceso bolivariano y, en todos los casos, el Partido Comunista de España (PCE), fue protagonista denunciando “la agresión imperialista e ilegal de Estados Unidos contra Venezuela”, que se consuma “para buscar el control de los recursos naturales venezolanos”, por lo que insistió con que resulta preciso que la respuesta internacional “sea urgente movilizando en solidaridad con el pueblo venezolano”.
Con esta premisa, al cierre de esta edición, se estaba llevando a cabo una concentración organizada por el Colectivo Internacional Antifascista, ante la sede de la Embajada de Estados Unidos, en Madrid, convocada para protestar “contra la agresión imperialista”, pero asimismo “por la paz y la soberanía de los pueblos”. Y, al respecto, el PCE hizo referencia a que tanto Donald Trump como Marco Rubio deberían responder judicialmente por el ataque con misiles de ayer sábado por la madrugada, “que fue criminal”, al tiempo que evidencia el “carácter asesino del imperialismo estadounidense”.
Mientras tanto, en no pocas ciudades italianas, se registraron, tanto ayer como hoy, manifestaciones en contra del ataque estadounidense a Venezuela. Las más importantes tuvieron lugar en Roma, Milán y Nápoles donde hubo una fuerte concentración ante el consulado venezolano que se convocó bajo la consigna “Quiten las manos de Venezuela”. Estas iniciativas fueron organizadas por partidos políticos, sindicatos y distintos colectivos de izquierda, entre ellos Refundación Comunista, que junto a otras organizaciones tuvo una fuerte presencia en la capital de Italia, donde la concentración tuvo lugar frente a la Embajada estadounidense.
Por su parte, desde Haifa, el Partido Comunista de Israel (PCI) fue claro al condenar la agresión estadounidense contra Venezuela que constituye “una agresión imperialista dirigida a saquear las riquezas del país y robar sus recursos naturales” que tiene lugar “luego de que durante meses fracasaran los esfuerzos de la administración estadounidense para intimidar a Venezuela y subyugar su soberanía”.
Al referirse al secuestro de Maduro y su esposa, el PCI denunció que tuvieron lugar “en medio de una sangrienta operación militar” y que son parte de “una escalada temeraria del terrorismo estadounidense y un atropello sin precedentes a las normas internacionales, para imponer su hegemonía imperialista en América del Sur y privar a sus pueblos de su voluntad y derecho a elegir su propio destino libre e independientemente”.
En tal sentido, el diputado Ofer Cassif fue claro al calificar lo sucedido como “otro brutal acto imperialista en una larga cadena de ataques terroristas contra Latinoamérica y más allá” y sin dudarlo, calificó al secuestro de Maduro y Cilia Flores como “un acto mafioso que, al igual que el asesinato de Salvador Allende, podría fácilmente conducir a la instauración de un gobierno títere fascista y a una masacre atroz”, por lo que reclamó: “Yanquis, no toquen Latinoamérica”.
Por su parte, el Capítulo Antifascista y el Grupo de Mujeres Antifascistas de Etiopia, reunido en Addis Abeba, condenó enérgicamente la agresión militar de Estados Unidos contra la República Bolivariana y recordó que “el pueblo venezolano guiado por su robusto presidente, Maduro y su valiente fuerza armada bolivariana, sabrán repeler y derrotar a la fuerza imperial frente a este hecho cobarde y flagrante, que ha sido perpetrado por el gobierno invasor de los Estados Unidos”.
También desde África, las Tropas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible de Zimbabwe expresaron su profundo repudio “a la agresión y las medidas hostiles de Estados Unidos contra Venezuela que socavan el derecho internacional, los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la igualdad soberana de los Estados”, por lo cual hicieron pública su solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela.