Por medio del canciller Bruno Rodríguez, La Habana advirtió acerca del peligro que representa el desmesurado incremento del gasto militar previsto por EE.UU. para 2026. También hizo lo propio sobre el apoyo militar que la Administración Trump suministra a Taiwán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, alertó acerca del crecimiento del gasto militar que para 2026 prevé Washington en el marco de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de Estados Unidos, que tal como lo recalcó el canciller cubano, asciende a 901 millones de dólares, lo que representa una cifra récord para la historia de aquel país.
“La plutocracia y los belicistas gobernantes persiguen sostener, con mayores fondos del contribuyente, la descalificada doctrina de paz a través de la fuerza, reimpulsando la carrera armamentista, las agresiones a países soberanos y la usurpación a los pueblos de recursos naturales estratégicos”, puntualizó Rodríguez y vinculó tal decisión al financiamiento de la estrategia “extremadamente ofensiva que busca desenterrar la desprestigiada Doctrina Monroe con un corolario agresivo contra Nuestra América”. Algo que desde hace meses se evidencia de manera alevosa con el despliegue de la IV Flota del Comando Sur frente a las costas de Venezuela, situación permanentemente denunciada por Cuba en sus llamados a la paz y el respeto a la soberanía.
Por otra parte, también repudió la intención manifiesta de Estados Unidos de realizar una venta masiva de armas a Taiwán, una medida que consideró que constituye una amenaza directa contra la soberanía de la República Popular China, así como contra la paz y estabilidad de la región Asia-Pacífico. Asimismo, Rodríguez recordó que su país sostiene la firme adhesión al principio de “una sola China” y que, por lo tanto, Taiwán es una parte inalienable del territorio chino.
Vale citar que recientemente el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Guo Jiakun, denunció que la venta de armas por parte de EE.UU. a Taiwan “constituye una violación del principio de una sola China y vulnera severamente los tres comunicados conjuntos firmados entre Beijing y Washington”; al tiempo que representa una “amenaza directa contra la soberanía, la seguridad y la integridad territorial” de su país.
Al respecto, Guo subrayó que este tipo de acciones no hacen otra cosa que enviar “señales erróneas” a las fuerzas separatistas que promueven la “independencia de Taiwán”, por lo que socavan la estabilidad en la zona y alimentan agendas militares externas, como el reciente reforzamiento de la presencia de Japón en Okinawa. “El apoyo externo a la secesión sólo se volverá contra quien lo impulse”, sentenció y destacó que cualquier intento de utilizar a Taiwán para contener a China “está destinado a fracasar”.