Vivimos una etapa de la civilización humana donde uno de los principales rasgos es la acelerada transición global que va de un hegemonismo unipolar a un policentrismo multilateral. En este marco tienen lugar las elecciones estadounidenses que concluyen mañana, donde según la mayoría de los sondeos, Donald Trump viene corriendo de atrás. Por Rubén Darío Guzzeti(*)
Asistimos a intentos desesperados y fracasados de parte del bloque anglo-sionista-estadounidense por detener la rueda de la historia: Utilizaron a Ucrania como ariete para debilitar a Rusia, desmembrarla y saquear sus recursos. Después de casi 5 años de agresión y 12 de guerra contra la población del Donbas no saben cómo retirarse sin que se note la derrota catastrófica de la OTAN.
Fracasada la operación rusa fueron contra Irán. Lo intentaron en junio de 2025, luego de 12 días y por pedido de socorro del gobierno de Israel, golpeada por las fuerzas iraníes, se retiraron momentáneamente. Lo volvieron a intentar el 28 de febrero de este año, con 4 misiles Tomahawk bombardearon la escuela de Minab en el sur de Irán.
Asesinaron a 168 niñas, también acabaron con la vida de Ali Jamenei, máximo líder político del país y líder religioso de más de 400 millones de chiitas en el mundo, con científicos, militares y funcionarios de alto rango. ¿Qué lograron? Que se unan más estrechamente pueblo y gobierno persa, que Irán cierre el Estrecho de Ormuz, con las consecuencias desastrosas para la economía mundial y ahora no saben cómo terminar el conflicto. Hoy se debaten entre escalar la guerra con armas de destrucción masiva o buscar alguna salida negociada para minimizar los costos.
Mientras el mundo policentrico, el 80 % de la población global, se fortalece con múltiples acuerdos de convivencia pacífica e intercambio multilateral beneficioso.
Tanto es así que el jefe máximo de un Occidente debilitado se reunirá en una cumbre histórica el 18 y 19 de noviembre en la ciudad de Shenzhen, sudeste de China, en el marco del Foro Económico de Asia Pacífico (APEC), con Vladimir Vladimirovich Putin y Xi Jinping.
¿Por qué hablamos de declive?
En lo internacional ya quedó expresado, los objetivos estratégicos perseguidos por EE.UU., el Reino Unido, el Estado genocida de Israel y la Unión Europea han fracasado rotundamente. El prestigio del país del norte se ha evaporado. El sueño y el modo de vida americano son historia e inclusive el respeto y el poder militar que ostentaba se ha diluido en Irán. EE.UU. se ha retirado de todos los acuerdos de limitación de armas nucleares y de varios programas de Naciones Unidas. Ya no solo no respeta el derecho internacional, sino que se mofa del mismo y apoya genocidios como en Gaza, Líbano, Cisjordania, Siria y Cuba.
Además, Washington perdió el monopolio en las tecnologías críticas y en la productividad, así como en la inscripción de patentes y en la conformación de los estándares de producción. El dólar decrece como moneda de reserva y atesoramiento. En el año 2000 el 82% de los intercambios comerciales mundiales se realizaban en esa moneda, hoy esa cifra bajó al 58%, y va en declive.
En lo interno, la inflación avanza con salarios congelados desde hace 50 años. La política del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) hace estragos entre los inmigrantes y provoca la carencia de mano de obra. Las aventuras militares en el exterior duplicaron el costo de la gasolina e incrementó el del diésel un 80% en los últimos 8 meses. El sistema de salud está debilitado. En este contexto social, han surgido movimientos de protesta como el “No Kings”. La crisis económica enfrenta a la FED (Banco Central) con el Tesoro Nacional (Ministerio de Economía). MIentras el ejecutivo brega por bajar los intereses, el BC necesita elevarlos para contener la inflación a costa de mayor recesión. La oficina de Estadísticas Laborales informó que en septiembre el índice de precios al consumidor aumentó un 3,7 por ciento interanual y un 0,6 mensual.
Por otra parte, la deuda pública del país superó los U$S 40 billones (1,25 PBI), generando intereses anuales por 1 billón. El presupuesto militar es mayor que la suma del de las 10 potencias que le siguen en importancia, sin embargo, producto de la corrupción y el despilfarro solo logra retiradas vergonzantes como en Afganistán o fracasos rotundos. Se profundiza la crisis en el proyecto MAGA, base de sustentación del gobierno de Donald Trump. Además, el caso Epstein está a la espera de la desclasificación de alrededor de 2 millones de documentos que podrían implicar al presidente y muchos funcionarios nacionales y extranjeros.
EE.UU. sigue teniendo el PBI más grande del mundo, pero abultado por el gasto militar y los movimientos financieros improductivos. China, desde el 2014, superó a la economía estadounidense por paridad de poder de compra, verdadero registro para medir el volumen económico de cada nación, y hoy es un 40% mayor que ella.
A todo lo anterior se suma la crisis en el Pentágono. El 29 de octubre, el secretario de Guerra, Peter Hegseth, cesanteó al Tte. Gral. Brett Sylvia máximo responsable de la estrategia, la planificación y la política del Estado Mayor Conjunto de las FFAA. En agosto, Hegseth se deshizo del secretario de Defensa, Dan Driscoll y, en abril, despidió por teléfono al Jefe del Estado Mayor, general Randy George. En septiembre ya había ordenado la salida de más del 20% de los generales cuatro estrellas, por “ser progresistas” o no tener suficiente “ética guerrera”.
En este marco se desarrollarán las elecciones de medio término este 3 de noviembre
Son elecciones indirectas, la población elige congresales que a su vez eligen autoridades ejecutivas. No es obligatorio el voto. Las parlamentarias son cada dos años, el primer martes de noviembre. Se realizan en día laborable y para votar hay que anotarse previamente y solicitar permiso en el trabajo. Son virtuales y presenciales. Comienzan por lo general 10 días antes según el sitio. En esta oportunidad se iniciaron el 24 de octubre. El Papa León XIV ya votó virtualmente en el estado de Illinois. Debido al sistema de votación indirecta, cuando se elige presidente no siempre el más votado es electo. En 1824, 1876, 1888, 2000 y 2016, fue consagrado un presidente que no obtuvo el favoritismo en las urnas. Por ejemplo, en 2106, H. Clinton obtuvo alrededor de 3 millones más de votos, pero Trump fue presidente.
En esta oportunidad se renuevan las 435 bancas de la cámara de representantes, donde los republicanos tienen 219 diputados y los demócratas 214. Además, un tercio de las del senado, 33 de un total de 100. Ahí los republicanos poseen 53 bancas y los demócratas 47. También se elegirán 2 senadores por renuncias del Secretario de Estado Marco Rubio, por Florida y el Vicepresidente J.D. Vance por Ohio, para cubrir cargos ejecutivos en 2025, y 36 gobernadores.
El gobierno apelo a varias maniobras para limitar el voto supuestamente adverso: en Alaska, la dirección de justicia advirtió que un triunfo de la senadora demócrata Mary Peltola sería considerado como fraudulento porque la justicia electoral de ese Estado aceptó a un candidato independiente que es un homónimo del postulante MAGA, Sullivan. En California, los agentes federales denunciaron que existen 20 mil votantes registrados cuya ciudadanía debe ser cuestionada. El objetivo de los republicanos es impedir que los ciudadanos legalmente nacionalizados concurran a las urnas ante el potencial peligro de ser detenidos por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), por “portación de rostro”.
10 estados en disputa y 4 claves
Según todos los sondeos la Cámara de Representantes pasaría a manos del Partido Demócrata. La disputa estaría en la asignación de las bancas del Senado. Principalmente en diez Estados. Estos son: Carolina del Norte, Ohio, Alaska, Maine, Texas, Michigan, Iowa, Nueva Hampshire, Kansas y Georgia. De estos 10 hay 4 claves para definir el Senado: Ohio, Alaska, Kansas y Texas. También hay un Estado testigo, Michigan, por lo general el que gana ahí lo hace a nivel nacional, algo así como el “Mina Gerais” estadounidense. En el mismo, el candidato demócrata, Abdul el Sayed, de origen musulmán, lleva 7 puntos de ventaja sobre el republicano, según los sondeos. El otro Estado paradigmático, que refleja la importancia de la elección, es Kansas. Desde 1932 que el Partido Demócrata no puede consagrar un senador y el 2025 el presidente Trump ganó ahí por 16 puntos de ventaja. En esta oportunidad los candidatos de ambos partidos están empatados, Adam Hamilton por los demócratas PD y Roger Marshall por el Partido Republicano.
El triunfo de Lula: un golpe duro al trumpismo
La de Brasil fue la primera elección en la región donde el presidente Trump no pudo imponer su voluntad desde que asumió su segundo mandato al frente de la Casa Blanca. Por supuesto que este resultado debilita a su principal alfil en la región, Marco Rubio, y su proyecto de dominación y saqueo: la Doctrina Monroe 2.0, o “Donroe”. El denominado “Escudo de las Américas” sin Brasil quedará anémico.
Un debilitamiento de Trump, una oportunidad para los pueblos del continente
Por lo tanto, si al triunfo del pueblo brasileño se le agrega una derrota contundente del trumpismo mañana, aun sin esperar nada bueno de los “demócratas”, se podría abrir una puerta a las luchas de los sectores populares en toda América para sacarse de encima la explotación imperial, así como un golpe a los gobiernos cipayos de la región, donde el nuestro aspira a ser el mejor alumno, como lo afirmó de manera vergonzante el canciller pablo Quirno, donde en una disputa con el dirigente bonaerense Carlos Bianco, llegó a decir: “Es preferible ser cadete de Marco Rubio que de Axel Kicillof”, admitiendo su categoría.
Por otro lado, si bien no es de esperar que las políticas imperiales cambien radicalmente sea cual fuere el resultado, ya que es conocido el relativo poder de los presidentes en EE.UU. y lo que significan los lobbies, los fondos de inversión y todos los que componen el denominado “Estado Profundo”, verdadero decisor de la política estadounidense, no hay duda que un resultado adverso para el gobierno de Trump agudizará las contradicciones en el bloque dominante.
(*) Rubén Guzzetti es Director del IADEG (Instituto Argentino de Estudios Geopolíticos), miembro del CEFMA (Centro de Estudios y Formación Marxista Héctor Agosti del Partido Comunista de la Argentina) y de IDEAL( Instituto de Estudios de América Latina de la CTA de los Trabajadores)