Con una movilización hacia la Tribuna Antiimperialista ubicada en el malecón de La Habana, el pueblo cubano ratificó su solidaridad con Raúl Castro y repudió la denuncia de Estados Unidos en su contra, a la que calificó como una tapadera para justificar una invasión a La Isla.
Miles de cubanos se movilizaron el viernes pasado hacia la Tribuna Antimperialista de La Habana, frente a la embajada estadounidense, para manifestar su rechazó a lo que durante la jornada se coincidió en caracterizar como “un acto canalla del gobierno de EEUU que materializa por medio de la denuncia judicial que hizo el Departamento de Justicia de ese país contra Raúl Castro, por supuestas acciones terroristas”. El hecho en el que los yanquis sustentan su acusación ocurrió durante 1996, cuando fueron derribadas dos avionetas que formaban parte de un dispositivo patrocinado por EE.UU. para llevar a cabo acciones que buscaban desestabilizar al proceso revolucionario.
En el acto se alertó también que tal denuncia podría sentar el pretexto que busca Washington para lanzar una agresión militar y por eso jóvenes, estudiantes, trabajadores, científicos y campesinos de todas las edades se dieron cita en el emblemático escenario del Malecón Habanero respondiendo a una convocatoria de la Unión de Jóvenes Comunistas, para repudiar lo que no dudaron en señalar como un “acto infame contra la Revolución y sus líderes”, así como para respaldar la postura que ante esto hizo pública el gobierno cubano.
El encuentro estuvo encabezado por el presidente Miguel Díaz Canel-Bermúdez, quien advirtió: “No se irrespeta a los héroes de la Patria; no se ofenden historia y tradiciones sin respuesta. No en Cuba”. Y sostuvo que “la nueva agresión nos ha unido más y elevado el honor, la dignidad y el sentimiento antimperialista de un pueblo que ya era reconocido en todo el mundo por su brava resistencia a cualquier tipo de subordinación”.
También participó Gerardo Hernández Nordelo, uno de los Cinco Héroes de la República de Cuba, quien se infiltró entre la gusanera terrorista de Miami para evitar atentados y operaciones contra la Revolución, como aquel por el que ahora se persigue a Raúl Castro. En la ocasión compartió un mensaje que fue enviado por el propio Raúl, en el que el líder de revolucionario agradece “de corazón” las muestras de solidaridad que recibe de parte del pueblo cubano y desde todo el mundo, a la vez que reafirma su compromiso con la defensa de la revolución socialista y asegura que, mientras viva, continuará marchando junto a su pueblo. “Que tengan la certeza de que mientras viva, seguiré marchando al frente de nuestro pueblo, defendiendo la
Revolución con el pie en el estribo”, subrayó Raúl.
Por otra parte, al dirigirse a los presentes Hernández Nordelo, quien también es coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, responsabilizó al gobierno de EE.UU. por el incidente del 24 de febrero de 1996 con el que se pretende incriminar a Raúl Castro. Al mismo tiempo, denunció el bloqueo que desde hace más de seis décadas Washington impone de forma arbitraria y unilateral contra Cuba y que se ha visto profundizado desde principios de este año con el cerco energético que sabotea la producción en la isla y afecta la vida cotidiana en todos sus ámbitos.
En este sentido, recordó que el cabecilla de “Hermanos al Rescate”, la organización que tenía a su cargo aquellas avionetas derribadas en 1996, era el agente CIA José Basulto, quien perpetró reiterados y graves actos de provocación y violación del espacio aéreo cubano para deteriorar la relación entre EE.UU. y Cuba. Finalmente, remarcó que Washington carece “de autoridad moral para juzgar a nadie, cuando habría de rendir cuenta por ordenar la voladura de 57 embarcaciones en alta mar y la ejecución extrajudicial de cerca de doscientas personas luego de violar el debido proceso y la presunción de inocencia”. Por lo que fue claro al subrayar que “la Casa Blanca es cómplice del terrorismo”.