En Ciudad de Buenos Aires y en las principales ciudades del país se va a llevar a cabo la Marcha Federal Universitaria con una fuerte cohesión de los distintos claustros académicos en su demanda al gobierno de Javier Milei por la implementación inmediata de la Ley de Financiamiento. El Fresu y las CTA confirmaron su participación para mañana. Con representación de autoridades, docentes y estudiantes, el Consejo Interuniversitario Nacional hizo extensiva la convocatoria al conjunto de la sociedad
Las clases públicas, paros docentes, asambleas estudiantiles y demandas judiciales que formaron parte del plan de lucha hacia este 12 de mayo hacen prever para la movilización de mañana una participación transversal de toda la comunidad universitaria a lo largo y ancho del país. El contexto social, marcado por la pronunciada pérdida de capacidad adquisitiva de la clase trabajadora y el acelerado aumento del costo de vida, genera a su vez las condiciones para el acompañamiento masivo de distintos sectores. La bronca de nuestro pueblo se palpa en todos los ámbitos en los que desarrolla su vida cotidiana y la mayoría de las encuestas recientes refleja una brusca caída en el apoyo al gobierno de Javier Milei, empujada por los factores económicos que explican el altísimo grado de endeudamiento doméstico y por el caso Adorni, que no deja de estar en el centro de la agenda y eleva aún más los niveles de
El movimiento obrero ya anticipó su presencia orgánica a través del Fresu y de ambas CTA. La demanda de sus bases por no haber llamado a movilizar el Primero de Mayo, también sirve de indicio para suponer que este martes habrá importantes columnas sindicales. Los movimientos sociales, en plena pulseada contra el gobierno por sus reivindicaciones y, especialmente en estos momentos por la permanencia del programa Volver al Trabajo, confirmaron asimismo su adhesión a la convocatoria de mañana.
Va quedando todo listo para una cita que, sin dudas, será una contundente manifestación de repudio al ajuste del gobierno nacional. Al mismo tiempo, esta cuarta edición de la Marcha Federal Universitaria en tiempos de Milei servirá de presión a la Corte Suprema, que deberá decidir si le da curso a la presentación que hiciera La Rosada para excusarse de aplicar la Ley de Financiamiento aprobada dos veces por el Congreso.
Los manejos turbios de los cortesanos saltan en estos días a la superficie ante los señalamientos de los estrechos vínculos entre la cúpula del Poder Judicial y el Poder Ejecutivo a partir de la carta que dejó el operador y escribano Santiago Busaniche antes de intentar suicidarse, en la que se declara víctima de una persecución urdida desde ese mismo entramado del que supo formar parte al servicio del expresidente de la Corte Ricardo Lorenzetti. El jueves pasado la Cámara Nacional de Apelaciones le concedió al gobierno su deseo de que sea en definitiva el tribunal supremo quien defina sobre la suerte que pueda llegar a correr la Ley de Financiamiento. La decisión, sin embargo, no parece un trámite sencillo: en este contexto de descrédito en alza hacia la gestión de la Libertad Avanza, la Corte mide el costo político que le significaría avalar un ajuste destructivo contra la ciencia y las universidades públicas.
El relato del oficialismo para intentar legitimar el uso de la motosierra es en este caso el mismo de siempre. El Ministerio de Capital Humano, de quien depende directamente la ejecución efectiva de las partidas presupuestarias para la universidad, argumentó que la puesta en vigencia de la ley “compromete el equilibrio de las cuentas públicas”. De ahí el pedido de un recurso judicial extraordinario para suspenderla, que contó con el guiño de los magistrados Sergio Fernández y José Luis López Castiñeira de la Cámara de Apelaciones, quienes patearon la pelota para adelante dejándola ahora en el área de la Corte Suprema.
Con epicentro en la Plaza de Mayo y réplicas en las principales ciudades del país va a llevarse a cabo mañana martes una nueva edición de la Marcha Federal en defensa del sistema científico-universitario. La cohesión en la demanda de los diferentes claustros académicos por el otorgamiento urgente de los fondos adeudados da cuenta de la legitimidad y la potencia del reclamo. De la sancionada y no aplicada Ley de Financiamiento dependen las actualizaciones de los salarios docentes y de las becas estudiantiles, entre otras tantas reivindicaciones del sector que hacen al funcionamiento general de las universidades nacionales y sus instituciones anexas; como es el caso de los hospitales dependientes de la UBA, que en este marco alertaron que tienen recursos de supervivencia para funcionar por apenas dos meses más.
El viernes pasado fue presentada oficialmente la convocatoria a la marcha de mañana en una conferencia de prensa realizada en el Consejo Interuniversitario Nacional, que contó con la participación de rectores, rectoras, la FUA y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, en la que se ratificó la exigencia al gobierno nacional de que cumpla de inmediato con la ley.
Ahí estuvo la Conadu Histórica, desde donde se hizo hincapié en que se prevé que la movilización tenga una convocatoria histórica que incluya “no solo a la docencia, sino también al conjunto de la sociedad”, ya que “como lo demostraron las marchas universitarias de estos años, la defensa de la educación pública, de las jubilaciones y de una vida digna no es sólo una pelea sectorial, sino que es una causa colectiva frente a un modelo de ajuste que golpea diariamente a trabajadores, estudiantes, jubilados y familias enteras”.
Al respecto, el Secretario Adjunto de Conadu Histórica y Secretario de Formación de la CTA A, Oscar Vallejos, puntualizó que esta jornada se convoca “en el marco de la lucha en defensa de la Universidad Pública, de los valores que expresa para este país y por el modelo de nación que defiende la igualdad y la justicia social”. Por lo que subrayó que se espera que “se movilice en todos los rincones del país donde hay una universidad”, al tiempo que insistió con que “estamos defendiendo nuestro salario y nuestras condiciones de vida para que el estudiantado pueda ingresar a la universidad, persistir y graduarse”.
En el mismo sentido, la titular de este sindicato docente enrolado en la CTA Autónoma, Francisca Staiti, denunció que “estamos ante una profundización de la pérdida de empleo y del cierre de industrias, con filas larguísimas cuando aparecen puestos de trabajo para cubrir”. Por lo cual, señaló que “esta Marcha Universitaria pretende abrazar todas las luchas de los diferentes sectores”. Y celebró que se trate de una convocatoria “que no es solamente en defensa de una universidad pública, gratuita, laica y de calidad, sino también de lo que significa para nuestro país la soberanía del conocimiento”.
Entre las numerosas organizaciones políticas y agrupaciones universitarias que convocan a movilizarse en unidad mañana en todo el país están el Movimiento Universitario de Izquierda, la Corriente Liberación de Universidad y Ciencia, como también el Partido Comunista y la Federación Juvenil Comunista, que fijaron su cita en la Ciudad de Buenos Aires en la esquina de la 9 de Julio y Avenida de Mayo a partir de las tres de la tarde.