Hoy, en todo el país, es otro miércoles de movilización para los trabajadores jubilados y pensionados que vuelven a ganar las calles en momentos en los que se conocen más datos que confirman la gravísima situación que se vive: desde que Milei es presidente crecieron los porcentajes de mortalidad entre las infancias y los adultos mayores.
Como cada miércoles en Congreso y por distintos puntos del país, hoy se desarrollaba al cierre de esta edición un nuevo capítulo de la Marcha de Jubilados. En la provincia de Catamarca el escenario de resistencia de cada semana es la Plaza 25 de Mayo. Y en esta jornada, la número 68 que ininterrumpidamente realizan los Jubilados Autoconvocados, el principal foco apuntaba a la denuncia de la situación provocada por la falta de pago a los médicos de cabecera del Pami, algo que va de la mano del recorte de insumos, la escasez de prestaciones y acompañantes y que se suma también a la supresión de la entrega sin cargo de medicamentos que son fundamentales para trabajadores jubilados, pensionados y adultos mayores que por los magros montos que tienen sus haberes no pueden adquirirlos.
Pami continúa intervenida, posee una considerable deuda con prestadores y en el contexto del ajuste que impone el gobierno de Javier Milei, implementó una resolución por la que se modifica el sistema de pago a los médicos de cabecera que representa una caída real en los ingresos netos y una mayor carga administrativa de la que deben hacerse cargo los propios trabajadores ajustados.
Todo ocurre en un contexto en el que, desde principios de 2024, la obra social de jubilados y pensionados recortó drásticamente el vademecum de medicamentos que se entregaban sin cargo, al tiempo que impuso una serie de trabas burocráticas que obstaculizan que los afiliados puedan hacer uso de este derecho vital que les asiste.
A este drama se le agrega la reciente decisión del gobierno nacional de dar por finalizado el Programa Remediar, que durante más de dos décadas garantizó el acceso gratuito a medicamentos esenciales en centros de salud de todo el país, proveyendo unas 80 presentaciones de fármacos utilizados en el primer nivel de atención, entre los que se incluían medicamentos para la diabetes como metformina, antibióticos de uso frecuente como amoxicilina, corticoides, antiparasitarios y otros destinados a tratamientos para enfermedades respiratorias.
De mal en peor, la cosa se agrava con el preocupante retraso en el giro de los fondos nacionales para sustentar el Programa Sumar, orientado a atender la demanda de personas que no cuentan con ninguna obra social. Esta asistencia social dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, articula con los sistemas públicos de salud provinciales y se cubre fundamentalmente mediante partidas del Banco Interamericano de Desarrollo, hoy retenidas por la Rosada en el marco de su plan de ajuste inhumano.
Se trata, en síntesis, de un combo letal para destruir la salud pública y atentar abiertamente contra los sectores más vulnerados de la sociedad.
Con la llegada de Milei a la presidencia la tasa de mortalidad infantil en Argentina tuvo su primer incremento desde 2002, algo que no puede desligarse del deterioro de las condiciones socioeconómicas y el crecimiento de la pobreza y la indigencia, como contracara inevitable de una mayor concentración de la riqueza.
Las cosas no andan mejor del otro lado de la franja etaria, donde se registra un aumento de la mortalidad en mayores de 65 años. En el 2024, de acuerdo a lo consignado por el Anuario de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud. murieron 21.276 personas más que en el 2023 entre los mayores de 65 años. Esto un alza del 9,5 por ciento. “Ese año les quitaron los remedios a los jubilados. No fue inocuo.”, advirtió días atrás el médico y magíster en Salud Pública Oscar Atienza, al analizar los datos oficiales, que también reconocen una cantidad considerablemente mayor de la mortalidad neonatal y la mortalidad materna durante el mismo período desde que la motsierra se puso en marcha.
Los de siempre, como siempre
“Se cumplen tres años desde que iniciamos nuestras marchas. Éramos seis cuando comenzamos y después se fueron sumando más jubilados y hoy seguimos protestando por la falta de medicamentos en Pami, pero también porque la atención es muy deficiente y encima nos cobran un plus para poder atendernos”, puntualizó Aurora Silva durante la previa de la jornada que hoy miércoles convocaba a los jubilados, pensionados y adultos mayores a marchar por las calles de San Fernando del Valle de Catamarca.
“Con la situación que estamos viviendo como país, la cosa se está poniendo peor”, advirtió y señaló que el gobierno nacional “busca que Pami desaparezca y entonces todo se torna más inhumano”. Lo que para algunos puede ser una idea abstracta o números fríos de la planilla de Excel con la cual Javier Milei y Luis Caputo se vanaglorian de cerrar prolijamente el superávit fiscal y financiero, en la vida real no representa otra cosa que un escenario de maltrato y dolor que se verifica “cuando se ve el aumento de fallecimientos de jubilados”, remarcó Aurora.
En esa dirección, añadió que “acá enfrentamos una situación que es muy despiadada, porque además para que podamos atendernos debemos pagar un plus”, algo que hace que “la gente del interior de la provincia que se tiene que venir a atender a la capital, muchas veces no pueda hacerlo porque si paga el pasaje no le queda para ese plus de atención médica”. Y recalcó que desde que Pami dejó de hacerse cargo “todo recae sobre el paciente y la mano no está para eso, porque los haberes, sobre todo de la mínima, son de hambre”.
Ante este duro escenario, los Autoconvocados que entre otros sectores incluyen al Movimiento de Jubilados Liberación, afirmaron con vistas a la marcha de hoy que “desde un principio fuimos la imagen de la constancia y la lucha en Catamarca”. En un mismo sentido, Aurora Silva celebró que en esa dinámica de movilización “fuimos sumando otras demandas, como la vinculada a la defensa del medioambiente”, que por estos días tiene un componente muy fuerte con el rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares que, a instancias de la Presidencia Milei, recientemente aprobó el Congreso, con la siempre dispuesta colaboración de los legisladores que responden al gobernador catamarqueño, Raúl Jalil.
Como referencia indiscutible de la resistencia que se despliega por todo el país, la lucha de los jubilados es un puente para la unidad. Y el caso de Catamarca no es la excepción. Aurora Silva repasó que de la mano de ellos, se ha manifestado “en defensa de la universidad y la educación en todos los niveles, y también por los trabajadores de la Salud y de los de Anses, que están siendo despedidos”.
Así, y tal como pasó en muchos otros lados, en Catamarca son los jubilados, pensionados y adultos mayores quienes desde el primero de los días de la Presidencia Milei fueron estructurando la resistencia construida desde la movilización callejera. “Nunca pensamos que tendríamos tanta convocatoria, éramos unos viejos que salíamos con nuestras consignas, marchábamos y después hacíamos una asamblea en la que iban apareciendo las diferentes ideas y propuestas, algo que para nosotros fue muy positivo”, reflexionó con satisfacción esta luchadora incansable sobre el camino que han recorrido y siguen andando los Autoconvocados catamarquelos. Lo hizo apurada, antes de despedirse de la charla con Nuestra Propuesta, saliendo rápido con su espíritu joven y rebelde para la Plaza 25 de Mayo. Como cada miércoles. Como siempre y con los de siempre: “porque hemos marchado con frío, lluvia, viento y calor pero nunca dejamos de movilizarnos”.