Así lo corrobora el MUI de la Universidad Nacional del Chaco Austral desde donde Tania Galván sostuvo que “defendemos a la universidad pública, gratuita y de calidad que esté al servicio de las mayorías trabajadoras y no subordinada a las reglas que impone el mercado ni a los organismos internacionales de crédito”.
Cuando se está entrando en el tramo final del recorrido que lleva a la tercera edición de la Marcha Federal Universitaria, por medio del Ministerio de Capital Humano, el gobierno nacional intimó a los rectores de las casas de altos estudios para que tomen medidas tendientes a “disciplinar” a los docentes que la semana pasada volvieron a parar en el marco del plan de lucha que vienen protagonizando para exigir que se cumpla con la Ley de Financiamiento.
Queda claro que al no aplicar la norma que el Congreso Nacional aprobó en dos oportunidades, Javier Milei tensa aún más un cuadro de situación en el que la capacidad del poder adquisitivo de las becas hizo que muchos estudiantes tuvieran que dejar de cursar y que los docentes se las vean en figurillas para poder continuar con el dictado de clases ya que, desde que gobierna La Libertad Avanza les robaron algo así como el salario correspondiente a casi cinco meses de trabajo.
Por eso es que el escenario que atraviesa la comunidad universitaria, sin presupuesto y con una sangría de estudiantes y docentes, es crítico en todo el país. Esto se constata también en la provincia de Chaco, donde desde la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS) la estudiante de psicología e integrante del MUI Tania Galván recalcó que “como militantes, resulta preciso explicar el porqué de la lucha y de los paros y por qué los docentes exigen que se cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario”.
Sobre el conflicto en desarrollo puntualizó que “la decisión de recortar el presupuesto universitario no responde a una razón administrativa, sino que es netamente política” ya que, de esa manera, “el gobierno nos está diciendo quiénes son los que pueden acceder a una educación universitaria y en qué condiciones, y queda claro que para ellos el pueblo no debe acceder”. Por eso es que el Movimiento Universitario de Izquierda hace hincapié en la necesidad de dar estos debates, “porque defendemos a la universidad pública, gratuita y de calidad que esté al servicio de las mayorías trabajadoras y no subordinada a las reglas que impone el mercado ni a los organismos internacionales de crédito”.
Galván cuenta además que en la sede central de Presidencia Roque Sáenz de la UNCAUS, donde cursa sus estudios, “nos estamos preparando para el martes 12, construyendo una movilización que va a ser una herramienta para poder volver a visibilizar lo que trae como consecuencia el desfinanciamiento de las universidades”. Y hace amplia la convocatoria para que más allá de los claustros “se pueda decir en las calles por qué precisamos que la educación y la ciencia sean prioridades en todo el país y también en Roque Sáenz Peña”.
Entre los objetivos centrales del 12 no sólo está el de la urgente entrega de todo lo adeudado al sector, sino, como resaltó la militante del MUI, el de “poder plantear y reflexionar qué tipo de universidad queremos para el futuro” porque, advirtió, “en la universidad que tenemos hoy hay mucho para transformar y lo debemos hacer generando más democratización y, por supuesto, con un presupuesto acorde a las necesidades reales que tenemos”.
Para esta semana previa a una nueva Marcha Federal, remarcó que “estas son las principales discusiones que debemos seguir dando y profundizando”. En definitiva, del futuro de la Universidad depende en gran parte el futuro de nuestro país.