En el marco del Día de la Industria, Apyme advirtió sobre el escenario catastrófico al que las políticas del gobierno de Javier Milei están arrastrando al país y demandó medidas de emergencia tendientes a frenar la ola de cierres de fábricas y comercios. También planteó que hay que reconstruir un modelo basado en la industria, el empleo, salarios, crédito productivo, ciencia y tecnología.
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), volvió a advertir sobre la crítica situación que pasa el sector como consecuencia de las políticas ultraliberales ejecutadas por el gobierno de Javier Milei. La destrucción del entramado productivo se convierte en un verdadero flagelo para decenas de miles de familias, que ante una ola de cierres que crece mes a mes tienen que apelar al pluriempleo precarizado, achicar drásticamente sus gastos y recurrir a créditos usurarios para intentar parar la olla. Para este 2 de septiembre, Día de la Industria, distintos relevamientos confirmaron el dato de que más de 30 mil empresas y unidades productivas tuvieron que bajar definitivamente sus persianas desde el inicio de este gobierno en diciembre de 2023. Estos cierres, según el CEPA (Centro de Economía y Política Argentina), significaron la pérdida de unos 400.000 empleos formales.
En este contexto no existe margen para esperar una eventual recuperación. La caída de la actividad industrial se acentúa y con ella cae en picada el mercado interno. El presidente de Apyme, Julián Moreno, sintetizó esta situación muy claramente: “la empresa que hoy cierra, después no abre”.
Al respecto, recalcó que el problema que atraviesan las pymes argentinas no puede describirse como el de un momento coyuntural malo que haya que atravesar a la espera de que se inaugure un nuevo ciclo de recuperación, ya que considera que el deterioro del sector industrial, la contracción del mercado interno y la desaparición de empresas forman parte de la lógica misma del modelo económico puesto en marcha a partir del día en el que Milei se convirtió en presidente.
Mientras tanto, el 50 por ciento de las empresas industriales argentinas confirmó que en julio volvieron a reducirse sus ventas internas. Este modelo industricida no genera ninguna expectativa en que los daños sistemáticos que provoca se puedan revertir circunstancialmente. “O cambiamos de rumbo o nos resignamos a desaparecer” dijo Moreno sobre el escenario planteado para las pymes en el marco del Día de la Industria y dejó en claro que no espera que ese cambio de rumbo llegue con este gobierno. Puesto que, como reflexionó, para que ello suceda se necesita la reconstrucción de un modelo basado en la industria, el empleo, salarios, crédito productivo, ciencia y tecnología “con la presencia de un Estado que sea capaz de orientar el desarrollo”. Algo que está bien lejos de formar parte del plan económico de Milei, Caputo y el FMI.
El representante del sector recordó que cuando cierra definitivamente una pyme industrial no sólo desaparece una razón social, sino que “se pierden muchos años de conocimiento, trabajadores capacitados, proveedores, clientes y tecnología incorporada, así como una red de vínculos productivos”. Y reconoció que reconstruir ese entramado podría demandar varias décadas.
El panorama descripto abarca a todas las provincias de nuestro país. Por ejemplo, desde Apyme Santa Fe se señaló que durante 2025 las causas ingresadas por quiebras en la Justicia Civil y Comercial de esa provincia crecieron en un 173 por ciento interanual hasta alcanzar los dos mil expedientes. En tanto que se anticipó que este nivel de por sí alarmante podría crecer sustancialmente cuando se tengan los datos completos del año en curso si se tiene en cuenta que entre enero y julio ya se sumaron 1.656 nuevos trámites.
Se trata de datos presentados en una nueva edición del Panorama Productivo Pyme, confeccionado por Apyme, donde también aparecen otras muestras claras de la situación a la que la Presidencia Milei arrastra a la industria, la producción y el comercio. Entre otras cosas, el informe advierte que en junio pasado se rechazaron 105.297 cheques en todo el país por insuficiencia de fondos, lo que constituye un 57,3 por ciento más que en el mismo mes del año pasado. Mientras que el coeficiente de mora del crédito a las empresas volvió a aumentar en mayo hasta un 3,5 por ciento, representando así el nivel relativo más elevado de los 28 últimos meses.